La llamada de los radicales a boicotear al rey el 17A divide a los secesionistas

Òmnium y ANC se desmarcan de las protestas para centrarse en las víctimas


Madrid / Colpisa

El soberanismo afronta dividido la presencia del rey el próximo viernes 17 en los actos con motivo del aniversario de los atentados de Barcelona y de Cambrils (Tarragona). Los independentistas, con Quim Torra a la cabeza, llevan semanas haciendo saber a Felipe VI que no será bien recibido y, desde los sectores más radicales, preparan protestas. «Ya no es el rey de los catalanes», afirmó recientemente el presidente de la Generalitat. «Si Ada Colau quiere invitarlo, es cosa suya, nosotros no entramos», lanzó Elsa Artadi, portavoz del Ejecutivo autonómico el mes pasado. Pero a los largo del día de ayer Òmnium Cultural y la Asamblea Nacional Catalana (ANC) se desmarcaron de los llamamientos al boicot.

Las dos principales entidades secesionistas no quieren tensionar aún más el homenaje oficial y renuncian a organizar acciones de protesta por la asistencia del jefe del Estado. El vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, pese a reiterar sus críticas al monarca, aseguró que esta asociación no entrará «en ninguna polémica» y pidió que el protagonismo de estos actos se lo lleven, primero, las víctimas y sus familiares, y, después, los cuerpos policiales. En febrero, Òmnium sí convocó una cacerolada contra el rey con motivo de la inauguración del Mobile World Congress.

La responsable de la ANC, Elisenda Paluzie, secundó la posición de Òmnium y afirmó también que el protagonismo debe ser para las víctimas. «No impulsaremos cosas que interfieran en un día de silencio y de respeto a las víctimas», remarcó en una entrevista en Catalunya Ràdio. En la movilización del año pasado, nueve días después de los atentados que dejaron 16 muertos y 120 personas heridas, la entidad pidió a miles de personas que se colocaran estratégicamente detrás de la cabecera para inundar la marcha con esteladas, y los manifestantes recibieron al rey y al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, entre abucheos y pitidos.

El posterior discurso del jefe del Estado el 3 de octubre, en el que allanó el camino a Rajoy para la aplicación del artículo 155, sigue generando malestar, y ANC y Òmnium utilizarán el día previo al aniversario de los atentados para reivindicar la libertad de sus líderes, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, encarcelados desde el pasado noviembre.

ANC y Òmnium coinciden, además, en que el primer del 17A debe servir también para denunciar la situación en la que se encuentran el que fuera consejero de Interior durante los atentados yihadistas, Joaquim Forn, y el exmayor de los Mossos d’Esquadra Josep Lluis Trapero. Las dos asociaciones se concentrarán a las puertas del centro penitenciario de Lledoners, donde Forn se encuentra en prisión preventiva, coincidiendo con la visita del propio presidente de la Generalitat.

Caretas contra el rey

Sí podrían producirse algunas protestas contra el monarca por parte del entorno de los llamados Comités de Defensa de la República. Desde hace semanas en las redes sociales circulan iniciativas de los círculos más radicales para explicitar su rechazo a Felipe VI. Entre las ideas que se manejan figuran la de asistir al acto de la Plaza de Cataluña llevando esteladas, luciendo máscaras con los rostros de Trapero y Forn o dar la espalda al monarca durante el acto.

Desde los partidos secesionistas se mantiene el rechazo a la asistencia de Felipe VI. La CUP se quedará fuera del acto para no coincidir con quien es «cómplice de la venta de armas en países que alimentan la violencia», según su diputada Natàlia Sànchez. Francina Vila, del PDECat, dijo que en su partido entienden y respetan «que ciudadanos expresen su rechazo, siempre pacíficamente». Menos combativa se ha mostrado Esquerra, donde algunas voces piden también que el foco se ponga en honrar a las víctimas.

Torra ve «razonable» aparcar la república solo si el Gobierno acepta un referendo en Cataluña

poco a poco, aunque sin renunciar a su discurso soberanista, para consumo de sus bases, los secesionistas están puliendo las aristas de su desafío al Estado. En una entrevista conducida por el exprimer ministro escocés Alex Salmond en la cadena Russia Today, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, señala que sería «un trato razonable» dejar a un lado el 1-O y la proclamación de la república del pasado otoño si el Gobierno acepta que se celebre un referendo sobre la independencia de Cataluña. «El Gobierno español debería dar una respuesta porque queremos autodeterminarnos; de hecho, nos autodeterminamos el 1 de octubre, pero podemos negociar ese referéndum y la declaración de independencia del 27 de octubre», argumenta.

El presidente catalán valora el cambio en las relaciones con el Gobierno central que ha supuesto el relevo de Mariano Rajoy por Pedro Sánchez, al que agradece que hayan podido «sentarse juntos alrededor de una misma mesa y hablar de todo», No obstante, le desafía a demostrar que mantiene una línea política diferente a la del Gobierno del PP.

También su antecesor en el cargo, el expresidente Carles Puigdemont, aprecia que «reina un tono diferente con el Gobierno socialista» que con el de Rajoy. En una entrevista que publica Der Spiegel, Puigdemont recuerda no obstante que Sánchez apoyó en su día la aplicación del artículo 155 de la Constitución para intervenir la autonomía catalana, por lo que se muestra un tanto escéptico sobre un cambio de fondo que abra una puerta a la aspiración de los secesionistas de avanzar hacia la independencia. «Solo hay un partido en España que está a favor de la celebración de un referendo vinculante en Cataluña: la nueva izquierda de Podemos», reconoce.

«Experiencia enriquecedora»

En la entrevista, Puigdemont califica su paso por Alemania, donde permaneció cuatro meses en libertad condicional tras su detención a finales de marzo, como una experiencia enriquecedora. «Esto puede sonar sorprendente ahora, pero fue una experiencia muy enriquecedora tanto a nivel humano como político», declara. «En Alemania no hubo encuentros incómodos, todos fueron respetuosos y educados conmigo aunque no compartieran mis puntos de vista. Incluso mientras estuve detenido todos me trataron correctamente. Podía confiar en que estaba en un Estado de derecho y en manos de profesionales», afirmó. En su opinión, esto fue un claro contraste con España.

Desde julio, el expresidente catalán puede moverse libremente por todo el mundo salvo por España, donde sería detenido si regresara ya que pesa sobre él una orden de arresto para ser puesto a disposición del juez del Tribunal Supremo que investiga a los dirigentes secesionistas por rebelión. Para Puigdemont, su decisión de abandonar España ha servido para proseguir con su objetivo político, pronunciando discursos por países como Dinamarca, Suiza o Finlandia, para lograr un mayor apoyo a la causa independentista catalana. A pesar de todo, critica que la Unión Europea no haya dicho «oficialmente nada sobre cómo trataría a una Cataluña independiente». En realidad, sí se ha pronunciado reiteradamente para decir que esa supuesta Cataluña independiente quedaría fuera de la UE.

Durante la extensa entrevista, Puigdemont insiste en que no hubo rebelión alguna y que «al menos la mitad de los catalanes votó en las elecciones regionales por partidos que luchan por la independencia».

C’s retira del Ayuntamiento de Reus una pancarta de apoyo a los presos

Militantes de Ciudadanos, entre los que se encontraba dos concejales, retiraron ayer una pancarta a favor de los políticos soberanistas presos colgada en la fachada del Ayuntamiento de Reus (Tarragona), pese a que el alcalde, Carles Pellicer (PDECat) intentó impedirlo desde el balcón del consistorio. Ciudadanos defendió su acción con el argumento de que de esta manera se da «cumplimiento a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que insta a garantizar la neutralidad y el respeto a la pluralidad de los ciudadanos». Además, en protesta el partido tampoco asistió al pregón por las fiestas de la localidad.

El alcalde anunció que presentará dos denuncias contra quienes retiraron la pancarta. Pellicer explicó que la primera denuncia será para poner de manifiesto los hechos, mientras que la segunda será por unas amenazas recibidas por el alcalde, según informaron fuentes municipales a Europa Press.

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