Desciende el apoyo a la independencia, según el último sondeo de la Generalitat

Junts perdería hasta 7 escaños y pasaría a ser la tercera fuerza en el Parlamento catalán

m. lodeiro
madrid / colpisa

El apoyo de los catalanes al independentismo sigue descendiendo, según la última encuesta elaborada por el Centre d’Estudis d’ Opinió (CEO) hecha pública ayer. Así, el estudio señala que en un hipotético referendo, el sí a la independencia se impondría con un 46,7 % de los votos frente al 44,9 % que sumarían los partidarios de la permanencia en España, pero el apoyo a la secesión cae dos puntos respecto al pasado octubre, cuando se celebró la consulta ilegal y era del 48,7 %.

Este significativo descenso viene siendo paulatino desde entonces y pese a que a finales de octubre del año pasado se aprobó la aplicación del artículo 155 de la Constitución, pero se hizo más intenso desde el pasado abril cuando todavía el CEO le daba un 48 %.

En el sondeo del conocido como CIS catalán, Esquerra sería la fuerza más votada y el independentismo mantendría la mayoría absoluta en el Parlamento catalán si hoy se celebraran elecciones en Cataluña. Además de la subida de Esquerra, el estudio revela un castigo del electorado a Ciudadanos y a Junts per Catalunya, mientras que el PSC experimentaría un significativo ascenso. El sondeo adjudica entre 35 y 37 escaños a los republicanos, frente a sus 32 actuales. Ciudadanos, primera fuerza a día de hoy en la Cámara autonómica, bajaría de los 36 a los 29 o 30 diputados. La tercera fuerza sería Junts per Cataluña, que pasaría de 34 a entre 27 y 29 representantes. El PSC incrementaría sus diputados de 17 a entre 19 y 21, mientras que Catalunya en Comú-Podem mantendría los ocho obtenidos en las elecciones del pasado diciembre. La subida de la CUP garantizaría la mayoría absoluta secesionista. Los antisistema, que actualmente cuentan con cuatro escaños, duplicarían su resultado del 21D.

La última fuerza de la Cámara sería el PP, que se quedaría con sus cuatro asientos e, incluso, podría perder uno de ellos.

El ascenso de Esquerra y PSC, unido a la caída de Junts per Catalunya, se interpreta como un trasvase del electorado a posiciones más moderadas, tanto en el independentismo como en el constitucionalismo. Los republicanos representan la vía pragmática frente al radicalismo de Carles Puigdemont, mientras que los socialistas abogan por un diálogo sin cortapisas que se contrapone a la posición de firmeza que defiende la formación liderada por Inés Arrimadas.

Quim Torra suspende

En cuanto a la valoración de los líderes políticos catalanes, el CEO sitúa como el mejor visto a Oriol Junqueras (ERC), con un 6,16, incluso por delante de Carles Puigdemont que se queda con un 5,01 y al que adelantan el líder de los anticapitalistas Carles Riera, con un 5,44, y el de los Comunes, Xavier Domènech, al que los encuestados otorgan un 5,14. Curiosamente, el actual presidente de la Generalitat, Quim Torra no pasa el corte del aprobado y se queda con un 4,89 de valoración con lo que es el líder independentista peor considerado por los electores. En el mismo barómetro, también salen malparados Miquel Iceta (PSC), con un 4,17, Inés Arrimadas (C’s), que se queda en un 2,57 y Xavier García Albiol (PP), que no supera el 1,52.

Cuando a los entrevistados se les pregunta por cuál creen que es el problema más importante que tiene Cataluña, un 39,3 % indica que es la relación Cataluña España, pero este índice ha descendido casi diez puntos desde octubre del año pasado (48,9%) y siete puntos desde el pasado abril (46,3%).

Puigdemont pelea por el control del PDECat, pero la coordinadora general intenta evitar una mayor radicalización

Carles Puigdemont hizo saltar por los aires la unidad del independentismo el pasado miércoles al rechazar la suspensión temporal como diputado que le propuso Esquerra con el fin de cumplir con la orden del juez Pablo Llarena. Este fin de semana, podría provocar una explosión de mayor magnitud en el PDECat. La fuerza soberanista de centroderecha inauguró ayer su primera asamblea nacional tras su refundación, un cónclave que se prolongará hasta mañana y en el que la joven formación nacida de las ruinas de Convergència se juega buena parte de su futuro.

El PDECat elegirá en este congreso a su nueva dirección y la estrategia a seguir. El problema es que las familias internas llegan divididas y en juego está que Marta Pascal se mantenga como coordinadora general. Pascal representa al sector que aboga por mantener la independencia del partido frente a un Puigdemont que pretende colocarlo bajo su único mando. Esto le permitiría, por ejemplo, controlar el grupo parlamentario en el Congreso para ser él quien tome las decisiones de calado como, por ejemplo, fue la de apoyar la moción de censura contra Mariano Rajoy.

La presentación el pasado lunes de la Crida Nacional per la República ya adelantó las intenciones del expresidente. Quiere que sea un movimiento transversal para participar en todas las elecciones y busca reunir a todos los que comparten el sueño de la república. Y, por supuesto, que tendrá como único líder a Puigdemont. Esto incluye, en la práctica, fagocitar al PDECat. Para lograrlo, el sector crítico del partido, afín al expresidente, presiona para apartar a Pascal. La coordinadora general, no obstante, parece decidida a dar la batalla hasta el final, lo que podría desembocar en que se presente una lista alternativa contra ella.

Maniobras de Marta Pascal

Pascal se esforzó ayer en ganar los apoyos que le permitan cerrar una candidatura de consenso. Con este objetivo se desplazó hasta la prisión barcelonesa de Lledoners para entrevistarse con los exconsejeros Josep Rull, Jordi Turull y Joaquim Forn, tres pesos pesados del partido y estrechos colaboradores del expresidente fugado. Estos recibieron también la visita de tres miembros del sector crítico.

Antes del inicio del congreso, la líder del PDECat se declaró optimista. «Creo que nos pondremos de acuerdo porque no hay diferencias de fondo, no hay diferencias insalvables», dijo. No obstante, marcó distancias con los planes de Puigdemont. A Pascal la apoyan los sectores más moderados de la formación y aquellos que quieren mantener la independencia política de la antigua Convergència. El resultado del congreso y el futuro del PDECat se conocerá mañana. En su mano está elegir entre el soberanismo pragmático de Pascal o el radicalismo de Puigdemont.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Desciende el apoyo a la independencia, según el último sondeo de la Generalitat