Santamaría y Casado se enzarzan en una guerra de cifras sobre sus apoyos

Los candidatos del PP se reúnen sin llegar a un acuerdo para presentar una lista única

Sáenz de Santamaría y Casado, ayer en el Congreso
Sáenz de Santamaría y Casado, ayer en el Congreso

madrid / colpisa

Tanto Soraya Sáenz de Santamaría como Pablo Casado ganarán el congreso del PP del viernes y sábado próximos si las cifras de sus respectivos equipos son ciertas. Alguno o los dos mienten porque no es posible la victoria de ambos y la derrota de nadie. La exvicepresidenta tiene el apoyo del 60 % de los compromisarios y el exportavoz, el del 68 %, de acuerdo a las cifras exhibidas ayer por sus candidaturas.

Casado cuenta, según sus colaboradores, con el respaldo de 2.100 delegados del congreso, el 68 % de los 3.082 con derecho a voto. Sáenz de Santamaría tiene, también según su equipo, el apoyo del 60 % de los delegados, esto es alrededor de los 1.850. Los colaboradores de la exvicepresidenta afinaron incluso hasta señalar que aventajan en 15 puntos a su adversario, que se quedaría en el entorno del 45 %. Pero también bajaron al detalle los del exportavoz, que situaron los apoyos de su adversaria en 836 compromisarios, un 28 %. El triunfo de Casado, según estos datos, sería por aplastamiento; el de Sáenz de Santamaría se movería en parámetros más habituales.

El equipo del diputado por Ávila da por seguro que tiene la complicidad de la mayoría de los compromisarios de las circunscripciones en que venció la secretaria general, Dolores de Cospedal, quien le brindó este lunes su apoyo. Pero Sáenz de Santamaría no dio crédito a ese cálculo porque «las cuentas de la vieja no funcionan» en este proceso, donde el voto no se da en función de las directrices del líder territorial de turno. Es más, un estrecho colaborador suyo afirmó ayer que la mitad de los delegados de las circunscripciones donde ganó Cospedal votarán a la exvicepresidenta. «El pacto de perdedores no funciona», apuntaron desde la candidatura de Santamaría en alusión al apoyo de todos los derrotados en las primarias a Casado.

Esta guerra de cifras tiene como objetivo atraer al bando del hipotético vencedor a los compromisarios indecisos o silenciosos, una bolsa que oscila entre el 7 y el 10 %. En todo caso, la batalla se libra teléfono a teléfono en las seis delegaciones que aportan la parte del león de los congresistas, el 68 %. Andalucía, donde ganó las primarias con facilidad Sáenz de Santamaría, tiene 475 compromisarios; la Comunidad Valenciana, territorio en el que también venció la exvicepresidenta, cuenta con 349; Galicia, territorio de Cospedal, suma 279; Castilla y León, feudo asimismo de Santamaría, reúne 278; Madrid, circunscripción de Casado, 207; y Castilla-La Mancha, donde arrasó Cospedal, 199.

Breve y cordial

Poco antes de que las candidaturas hicieran la exposición de sus respectivos apoyos, los dos aspirantes se reunieron en un despacho de la sede nacional del PP. Era un encuentro pendiente desde el 5 de julio y buscado, sobre todo, por la candidata para convencer a su rival de que debían fusionarse en una sola candidatura para evitar el cuerpo a cuerpo en el congreso de este fin de semana. Fue una charla breve, «unos 40 minutos», pero «cordial», coincidieron ambas partes. Pero infructuosa, agregaron.

Se dijeron cara a cara lo mismo que se dicen en público. Sáenz de Santamaría defendió la lista de integración encabezada por ella como ganadora de las primarias. Casado no cedió e invitó a su interlocutora a medir fuerzas en el congreso y formalizar la unidad en los órganos directivos del PP que salgan del cónclave.

El equipo de la exvicepresidenta decidió, por otra parte, jugar más a fondo la baza de la apuesta feminista. Un grupo de mujeres dirigentes del PP han producido el vídeo Ahora una mujer para promocionar la candidatura de Sáenz de Santamaría. En la grabación aparecen las exministras Fátima Báñez, Celia Villalobos e Isabel Tocino, así como diputadas, alcaldesas y concejalas. Una voz afirma que ha llegado el momento de «la gran oportunidad» para que por primera vez una mujer lidere el PP y aspire con argumentos a ser la presidenta del Gobierno. La candidata ha recurrido como argumento de campaña a su condición de mujer, pero su equipo ha decidido acentuar ese perfil en vista de la buena acogida entre las compromisarias. Calculan que la mayoría de las delegadas están con la exvicepresidenta, pero desde el equipo de Casado desmintieron esa teórica superioridad porque el 48 % de las compromisarias, según sus cálculos, votarán al diputado por Ávila.

En Galicia, el presidente provincial del PP de Ourense, José Manuel Baltar, expresó ayer su apoyo a la candidatura de Sáenz de Santamaría, pero afirmó que dejará «libertad» a los compromisarios de su provincia.

El primer congreso con participación directa de las bases

El PP celebra el 20 y 21 de julio su XIX congreso nacional extraordinario pero el primero en el que los militantes participan de forma directa en la elección de su líder, aunque las bases no tendrán la última palabra y serán los compromisarios los que decidan en una segunda vuelta.

Los dieciocho congresos celebrados hasta ahora contaron con un total de seis presidentes: cuatro en los nueve primeros convocados bajo el nombre de Alianza Popular (Federico Silva, Félix Pastor, Manuel Fraga y Antonio Hernández Mancha) y dos en los nueve últimos, ya como Partido Popular, (José María Aznar y Mariano Rajoy).

Moción de censura

Otra peculiaridad del XIX congreso, que la Junta Directiva del PP convocó tras la renuncia de Rajoy a la presidencia del partido y después del triunfo de la moción de censura que hizo jefe del Gobierno a Pedro Sánchez, es que compiten varios candidatos, algo qué solo había ocurrido en el VIII congreso (1992) en el que concurrieron Antonio Hernández Mancha y Miguel Herrero de Miñón.

Y en este formato de segunda vuelta que esta semana estrena el PP, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado se disputan el liderazgo, después de que la primera ganará con una diferencia de 1.546 votos y los otros cuatro aspirantes (María Dolores de Cospedal, José Manuel García Margallo, José Ramón García-Hernández y Elio Cabanes) se quedaran en el camino. Pero, el sistema de doble vuelta surgió hace un año, en el XVIII Congreso (febrero del 2017), cónclave en el que se eliminó la palabra «militante». A partir de esa fecha, los populares serán «afiliados y simpatizantes», pero no militantes, un término que se consideró muy manido por la izquierda y poco apropiado para el PP.

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