Cospedal ha confirmado a su gente que dará todo su apoyo a Feijoo si se presenta

Francisco Balado Fontenla
fran balado MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

BENITO ORDOÑEZ

Génova y las organizaciones territoriales trabajan para que haya un candidato único

15 jun 2018 . Actualizado a las 08:00 h.

Pasan los días, se acerca el plazo de apertura para la presentación de las precandidaturas a suceder a Mariano Rajoy al frente del PP, y todo apunta, cada vez con mayor nitidez, a que finalmente solo habrá un candidato que acabará arrasando en el congreso extraordinario fijado para los próximos 20 y 21 de julio. Al menos este es el gran deseo tanto de Génova como de todos los territorios consultados por este periódico. Desde la poderosa Madrid hasta la de menor peso en todo el mapa, Navarra, que apenas supera el medio millar de afiliados. También en Cataluña, o en los dos archipiélagos. Y ahí, en esa tesitura, el único nombre que encaja en los esquemas mentales de la dirección y de los cuadros medios del partido es el del titular de la Xunta: Alberto Núñez Feijoo, que no aclarará su futuro al menos hasta el próximo lunes.

Este deseo de que el presidente gallego decida dar el salto a la política nacional para convertirse en el líder de la oposición obedece a varios factores, entre los que destacan sus resultados electorales (es el único barón que conserva la mayoría absoluta y que mantiene a raya a Ciudadanos en las encuestas) o el renovado aire centrista que pueda aportar al partido, pero existe uno que no se le escapa a nadie: si se presenta, habrá paz; si se queda en Galicia, la guerra está garantizada.

El proceso de primarias está totalmente condicionado por la fuerte rivalidad que mantienen desde hace años los otros dos nombres que aparecen en todas las quinielas, el de la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal. En el PP llevan años conviviendo con una enemistad que, temen, acabe estallando en una guerra civil que enfangue las primarias, por lo que los fontaneros del partido trabajan a destajo para conseguir una candidatura única.