Ciudadanos y Podemos prolongarán la tensión si fracasa la censura de Sánchez

Rivera insiste en una moción instrumental e Iglesias amenaza con presentarla

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madrid / la voz

La sombra de la incertidumbre política se extiende sobre España. Cuando todavía ni ha dado comienzo el pleno en el que Pedro Sánchez tratará de suplir a Rajoy al frente del Gobierno, Pablo Iglesias avanzó ayer que entre sus planes más inmediatos está el de registrar una nueva moción de censura, amenazando con la prolongación de este período de inestabilidad política al que tan mal responden los principales índices macroeconómicos. Se trataría de la segunda intentona de Podemos a lo largo de esta legislatura, pero a diferencia de la anterior, en la que fracasó estrepitosamente, en esta ocasión buscaría un candidato instrumental que se prestase a subir al poder con el único cometido de disolver las Cortes y llamar a los españoles a las urnas: «Yo no tengo el más mínimo interés en ocupar esa posición», puntualizó. Para que triunfe, se antoja necesario el apoyo de Ciudadanos, con quien ya ha mostrado su predisposición a entenderse, pero también el del PSOE, partido al que trató de trasladar toda la presión: «Estoy seguro de que antes de que siguiera el PP, preferirá elecciones», aventuró el líder de Podemos. De todos modos, puntualizó que su primera opción continúa siendo la formación de «un Gobierno progresista» liderado por Sánchez, por lo que esta nueva propuesta se exploraría solo a partir del viernes, una vez se constate el fracaso de la más inmediata moción, algo que parece muy probable.

Cuando faltan tan solo unas horas para que arranque el pleno de la moción de censura presentada por Sánchez, el secretario general socialista necesita poco menos que un milagro para que su iniciativa salga adelante. Él mismo es el primero en saberlo, y así se lo transmitió a sus compañeros de partido el lunes en Ferraz en el comité federal. 

Tranquilidad en Génova

Apenas un par de avenidas más al norte, en el número 13 de la calle Génova, las sensaciones son muy parecidas. En el PP se muestran absolutamente confiados en que Rajoy logrará defender la Moncloa. Las cuentas no cuadran y, salvo un vuelco impredecible de última hora hasta el viernes a las 13.30, momento en el que los diputados apretarán el botón, la moción está condenada al fracaso. Y eso que ayer a primera hora del día cogió algo de fuerza la posibilidad de que sí saliese adelante. Este repunte llegó a consecuencia de unas palabras de Pedro Sánchez, dirigidas a los miembros de su grupo parlamentario, anunciando su disposición a «consensuar» con el resto de las formaciones una fecha de convocatoria electoral en el hipotético caso de que su propuesta triunfe. «Humildemente pedimos al resto de las fuerzas que asuman su responsabilidad y consensuemos la censura que espera la ciudadanía a Mariano Rajoy». Así, ofreció su mano en busca del entendimiento: «Hablemos y tendamos puentes para normalizar la vida política y convocar elecciones para que los españoles decidan qué futuro quieren dar a su país», reclamó. Sin embargo, no está dispuesto a renunciar a su nombramiento como presidente del Gobierno, por muy breve que fuera su mandato, por lo que Ciudadanos continúa negándole el apoyo, tal y como aclaró Girauta inmediatamente, estallando la burbuja que había comenzado a inflarse por la mañana en el Congreso. Así, todas las miradas se dirigen hacia el PNV, que continúa sin pronunciarse de forma clara, aunque con el precedente de la pasada semana con los Presupuestos sería una sorpresa que no acabaran alineándose con el PP en la votación del viernes. 

Arrancan los contactos

La única gran novedad es que al fin han comenzado los contactos del PSOE con el resto de las formaciones políticas. Han tardado en llegar. En palabras de la portavoz socialista, Margarita Robles, este retraso se debió a «cortesía parlamentaria», ya que no querían abrir la ronda de conversaciones hasta que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, estableciese una fecha para el pleno. Y ayer los socialistas volvieron a apuntar a este mismo concepto de cortesía parlamentaria para enmarcar los contactos. Es decir, que no hay lugar para la negociaciones, y que estas solo llegarían una vez que Sánchez lograse salir investido, por lo que los reducen a una simple formalidad.

Podemos, Compromís, PNV, PDECat y ERC ya fueron tanteados, y en las próximas horas completarán la ronda con el resto de las formaciones de la Cámara.

Rey Varela admite que el PP debe pedir perdón por «las atrocidades» de la Gürtel

Pese a la condena del tribunal, en el PP se han esforzado en los últimos días en desvincularse de la trama de corrupción de la Gürtel, de la que hacen responsables a personas que estaban en el partido, pero que ya no lo están. Sí admiten que deben pedir perdón por ello, y aseguran que el propio Mariano Rajoy lo ha hecho en numerosas ocasiones, incluidas dos en sendos «solemnes» debates parlamentarios en el Congreso. El conselleiro de Política Social, José Manuel Rey Varela, se sumó ayer a esta dinámica. «Cualquier dirigente público, y en mi caso como dirigente del Partido Popular, lo que corresponde es pedir disculpas por estos hechos y desear que los controles que desde entonces se han introducido en la Administración pública impidan nuevamente que en un futuro se puedan cometer estas atrocidades», manifestó el conselleiro ayer en Ferrol, donde visitó una escuela infantil. Rey Varela salió en defensa de la honradez de la inmensa mayoría de los cargos y militantes de su partido, y de los políticos en general. Por ello, criticó a los corruptos, «que lo único que hacen es separar a la gente de una actividad que tiene que ser noble y ejemplar, tal y como es la actividad política».

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