La cuarta moción de la democracia tras tres fracasos anteriores

Pedro Sánchez lo tiene prácticamente imposible, a la vista de la aritmética parlamentaria y de los antecedentes


Redacción / La Voz

Pedro Sánchez lo tiene prácticamente imposible, a la vista de la aritmética parlamentaria y de los antecedentes. Las tres mociones de censura presentadas en la democracia terminaron en fracaso: la de Felipe González contra Adolfo Suárez en 1980; la de Antonio Hernández Mancha contra González en 1987; y la de Pablo Iglesias contra Rajoy el año pasado.

REQUISITOS

35 diputados. La moción de censura es el instrumento más radical en manos de la oposición para exigir responsabilidades al presidente del Gobierno. La pueden presentar un mínimo del 10 % de los diputados (35), una cifra que solo alcanzan los grupos del PP, PSOE y Unidos Podemos. Así que Ciudadanos, con 32 parlamentarios, no tiene capacidad por sí mismo para presentarla. Por eso habló ayer de impulsarla, porque puede hacerlo si sumara al menos tres diputados de otros grupos. Una posibilidad, en la práctica, irreal. Los que suscriban una moción de censura, como hicieron ayer todos los parlamentarios del PSOE, no pueden apoyar otra hasta el siguiente período de sesiones.

moción constructiva

Candidato alternativo y mayoría absoluta. En España, la moción es de carácter constructivo. Es decir, va más allá de la simple censura al presidente del Gobierno. Además, debe incorporar un candidato alternativo que para ser elegido necesita el apoyo de la mayoría absoluta del Congreso, esto es al menos 176 votos. Es decir, la censura requiere, además, una mayoría política alternativa. Esto explica el fracaso de las anteriores y que en todos los casos haya sido empleada más como una estrategia política del candidato que como una censura propiamente dicha. La de Sánchez, conocido que no tendrá el apoyo de C’s, solo puede prosperar con el voto de los independentistas.

consecuencias

Gobierno, no elecciones. El triunfo de la moción de censura equivale a una investidura. Es decir, el candidato que la gane es nombrado presidente por el rey y forma Gobierno. Es decir, no existen las mociones instrumentales para convocar elecciones de las que ayer habló Ciudadanos. Puede haber un acuerdo político en ese sentido, pero la decisión siempre quedará en manos del jefe del Gobierno. En el supuesto de que el candidato no alcance la mayoría absoluta, el presidente al que se intenta censurar, en este caso Rajoy, continuará en su cargo.

los plazos

Dos días para otras mociones y no menos de cinco para el debate. Cuando la Mesa del Congreso compruebe el lunes que la moción registrada ayer reúne los requisitos y la admita a trámite, se abre un plazo de dos días para que se puedan presentar mociones de censura alternativas. Sería el momento, por ejemplo, de la que supuestamente pretende impulsar Ciudadanos si fuera capaz de reunir los 35 diputados mínimos necesarios. El pleno de la moción se celebrará no antes de cinco días, pero no hay fecha posterior, que queda en manos de la presidenta del Congreso, Ana Pastor. Si hay más de una moción, se pueden debatir juntas, pero se votarían por separado, empezando por la primera presentada.

limitaciones

Rajoy no puede convocar elecciones. El presidente del Gobierno pierde su facultad de disolver las Cortes y convocar elecciones mientras se está tramitando una moción de censura, por lo que ya no puede cumplir la exigencia planteada ayer por Ciudadanos.

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