La dirección del PP apuesta por una bicefalia en Madrid hasta las elecciones de junio del 2019

El presidente regional tiene que ser escogido entre los diputados, lo que reduce mucho el número de candidatos


madrid / la voz

Génova ha pospuesto las elecciones del presidente de la Comunidad de Madrid y de la persona que se hará cargo de la filial del partido hasta el regreso del puente, que en la capital se alarga hasta el jueves 3 de mayo, ya que el miércoles es festivo autonómico. En la dirección nacional no quieren dar un nuevo paso en falso en la elección de las personas que asuman el vacío dejado por Cristina Cifuentes.

Oficialmente, la decisión final será tomada en consenso con el PP madrileño, pero la cúpula del partido está harta de todos los quebraderos de cabeza que le ha generado su filial, por lo que en la práctica decretará tanto el nombre del nuevo líder del Ejecutivo autonómico como el del que se haga con las riendas del partido en Madrid. En la actualidad los dos puestos recaen en Ángel Garrido por ser el número dos de ambos hasta el momento de las dimisiones de Cifuentes, un presidente en funciones que ya dejó claro en público que acatará sin ningún tipo de reproche la resolución que determine Rajoy, al que él mismo señaló este miércoles como el único con legitimidad para decidir.

Lo que sí que parece claro es que en cuestión de días Génova despojará de al menos una de estas funciones a Garrido: «Esperaremos unos días para tomar la decisión sobre el presidente que lleve las riendas del Gobierno y también sobre otro que lleve las riendas del partido hasta las próximas elecciones», comentó ayer el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, tras participar en un acto en Murcia con afiliados. Pero esta bicefalia será solo transitoria. «No hay nada decidido», aclaran fuentes cercanas a la dirección.

La decisión está muy determinada por varios aspectos. En primer lugar, que el Estatuto de Autonomía madrileño fija que el presidente tiene que ser elegido entre los miembros de la Asamblea, por lo que el PP solo puede escoger entre los 48 nombres que forman parte de su grupo parlamentario, condicionante que aumenta las posibilidades de que finalmente sea el propio Garrido el que se quede al frente de Sol. Por otra parte, la dirección nacional ha pensado dejar el PP de Madrid en manos de una gestora que facilite la pacificación de un territorio marcado por las hostilidades entre los partidarios de Aguirre y los de Cifuentes. Resulta evidente que necesita una persona que no se encuentre muy señalada por ninguna de las dos facciones y que obedezca a las directrices de Génova. Aquí se descarta el nombre de Garrido, mano derecha de Cifuentes a lo largo de la legislatura. En esta quiniela cobran fuerza dos nombres. Juan Carlos Vera, persona de confianza que encajaría para conducir el partido a modo de transición hasta las elecciones del 2019, y, pensando algo más a largo plazo, Pablo Casado, sin enemistades en las dos facciones y cuya selección significaría su trampolín como cabeza de cartel para los comicios.

Morbo para el 2 de mayo

Tanto Vera como Casado tienen confirmada su asistencia a los actos oficiales por el Dos de Mayo. Como es habitual, también estará Soraya Sáenz de Santamaría, un nombre que a lo largo de los últimos días se insinúa como una candidata ideal a la presidencia autonómica. Deslizan las virtudes de la presidenta con especial dedicación desde los sectores con los que no guarda muy buena sintonía, como el exministro José Manuel García-Margallo.

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