ERC rechaza nuevas elecciones y urge a JxCat a formar Gobierno

cristian reino BARCELONA / COLPISA

ESPAÑA

LLUIS GENE | Afp

«No quiero más amigos en Estremera», dice Oriol Junqueras

15 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Dos días después de la suspensión del pleno de investidura de Jordi Sànchez, como consecuencia de la negativa del juez Pablo Llarena de permitir la puesta en libertad del exlíder de la ANC, Esquerra instó ayer a Carles Puigdemont y a Junts per Catatalunya a que se dejen de «gesticulaciones» y «actos estériles», como han sido hasta ahora los cuatro intentos de investir a Puigdemont, Sànchez (dos veces) y Turull, y hagan todo lo posible para formar un Gobierno efectivo. No hacerlo sería, según argumentó Oriol Junqueras en una carta enviada desde la cárcel y leída en un acto del partido celebrado en Barcelona para conmemorar el 14 de abril, un «regalo al 155». «No quiero más amigos en Estremera ni en ninguna prisión», advirtió.

El emplazamiento del exvicepresidente de la Generalitat sirvió para escenificar que los republicanos son contrarios a la celebración de nuevas elecciones en Cataluña, en un momento en que se disparan las especulaciones sobre cuáles son los planes de Puigdemont para la actual legislatura catalana. 

Hasta el 22 de mayo de plazo

La salida del expresidente catalán de prisión ha cambiado el panorama, hasta el punto de que casi nadie en la Cámara catalana se atreve a descartar unas nuevas elecciones. JxCat y ERC tienen de plazo hasta el 22 de mayo para ponerse de acuerdo. Si no son capaces de investir antes de esa fecha un presidente, la legislatura estará acabada y los catalanes serán llamados a votar el 15 de julio. El pacto inicial entre ERC y JxCat hablaba de que, en cuanto se agotara la opción Sànchez, los neoconvergentes pondrían un candidato sobre la mesa, el llamado plan D, con el objetivo de cerrar la investidura para el 23 de abril, día de Sant Jordi. La Justicia alemana ha alterado el tablero y ahora lo que gana peso es el agotamiento de los plazos. Un veterano diputado de la Cámara catalana, de la oposición, está convencido de que habrá Gobierno, eso sí, in extremis, como ya pasó con Puigdemont, tras el veto de la CUP a Mas. Dos nombres están en estos momentos encabezando las quinielas como presidenciables: Elsa Artadi, que suena desde el primer día y que no despierta muchas simpatías en el PDECat ni en ERC, y Marta Madrenas, alcaldesa de Gerona. Ambas son diputadas de JxCat.

Otras voces entre las fuerzas autonomistas, sin embargo, aseguran que Puigdemont va directo a elecciones para aumentar el conflicto institucional con el resto de España. «Para seguir en el cuanto peor mejor», señalan. Pero antes, apuntan, su estrategia pasa por desgastar al máximo a Esquerra y a Roger Torrent, para hacer casi inevitable la lista unitaria.