El Gobierno vasco insta a ETA a que dé datos sobre la desaparición en Francia de tres gallegos en 1973

Un informe señala la «muy deficiente» investigación del caso

De izquierda a derecha, Humberto Fouz, Jorge García y Fernando Quiroga
De izquierda a derecha, Humberto Fouz, Jorge García y Fernando Quiroga

redacción / la voz

Humberto Fouz, Fernando Quiroga y Jorge García Carneiro no llegaban a la treintena cuando desaparecieron, ayer hizo 45 años. Un 24 de marzo de 1973 los tres jóvenes gallegos, que residían en Irún, decidieron cruzar la frontera con Francia para ir al cine a Biarritz y celebrar la despedida de soltero de uno de ellos. Fue la última vez que se les vio con vida. Han pasado más de cuatro décadas y el caso sigue sin resolverse.

La hipótesis más extendida sobre lo sucedido sitúa a los tres jóvenes regresando a España y parando en un bar de carretera cerca de San Juan de Luz, muy frecuentado por miembros de ETA. Según este relato, tras un enfrentamiento con algunos integrantes de la banda, estos registraron a los jóvenes y hallaron en la cartera de Fernando Quiroga un documento de su trabajo como agente de aduanas. Los confundieron con policías y decidieron asesinarlos. No se encontraron ni los cuerpos ni el automóvil en el que viajaban.

El Gobierno vasco, coincidiendo con los 45 años de la desaparición de los tres gallegos, publicó ayer un informe en el que constata la «muy deficiente» investigación llevada a cabo en Francia y en España sobre el caso, e insta a ETA a que ofrezca datos sobre lo ocurrido. El único reconocimiento expreso de los hechos por parte de la banda terrorista fue el que ofreció el etarra Soares Gamboa en su libro El adiós a las armas de un militante histórico, donde afirmaba que fue ETA quien acabó con la vida de Fouz, García y Quiroga. Pero nunca hubo una explicación oficial de lo sucedido, a pesar de que los tres fueron reconocidos como víctimas del terrorismo.

El secretario general de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación del Gobierno Vasco, Jonan Fernández, y los responsables de la redacción del informe, Bertha Gaztelumendi y Jon Mirena Landa, director del estudio y responsable de la cátedra de Derechos Humanos y Poderes Públicos de la Universidad del País Vasco, presentaron ayer el trabajo. La hipótesis que acumula más indicios sitúa la autoría de esta desaparición «bien en torno a ETA, bien en torno a un grupo de refugiados vascos, que se hubieran encontrado con estas tres personas en una taberna en alguna localidad» del País Vasco francés», detalló Fernández.

«No negamos nada, exponemos lo que existe», añadió el representante del Gobierno vasco, quien cree que no se puede afirmar «taxativamente» una autoría que los tribunales no han confirmado.

Dos investigaciones

Sobre la investigación llevada a cabo, el informe indica que a lo largo de cuarenta años se abrieron dos investigaciones judiciales y que ambas se cerraron. Landa detalló que solo han podido acceder a una de ellas, la llevada a cabo por el Juzgado de Instrucción 3 de San Sebastián, y que no ha sido posible conocer el sumario abierto en la Audiencia Nacional en el 2005. Pero el magistrado donostiarra, según la interpretación de Landa, «parece que no quiso buscar». «Actuó con el freno echado y ni siquiera envió una comisión rogatoria a Francia». Un año después, el juez se declaró «de manera sorpresiva y abrupta» no competente y archivó el caso «sin una motivación».

En resumen, el informe aprecia «falta de interés» y de «contraste» entre las informaciones periodísticas y las actuaciones judiciales, según sus autores. Precisan que, aunque no da una respuesta a las familias, sí puede contribuir a conocer mejor esta triple desaparición y facilitar el trabajo de otros investigadores.

Para Jonan Fernández, el estudio es un acto de «reconocimiento institucional» a las familias de estos tres jóvenes, por el «daño injusto sufrido, agravado por el olvido padecido». También manifestó el apoyo del Gobierno vasco al llamamiento hecho por la familia de Fouz Escobero para que ETA revele dónde se encuentran los restos mortales de los tres jóvenes.

Un correo electrónico para aportar información

La secretaría general de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación del Gobierno vasco activó la dirección de correo electrónico desagertuak@euskadi.eus para que se pueda remitir cualquier dato o información sobre «cinco desapariciones forzosas pendientes de esclarecer». Tres son los jóvenes coruñeses, Fouz, Quiroga y García Carneiro. También se puede remitir información sobre el caso Pertur y el de José Miguel Etxeberria, desaparecido en 1980, cuyo secuestro reivindicó el Batallón Vasco Español.

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