Nuevos altercados y cargas policiales en Lavapiés tras la muerte de un mantero senegalés

El cónsul de Senegal se ha refugiado para evitar ser agredido por sus compatriotas que le recriminan que no saliese anoche en su defensa. La protesta y los disturbios por la muerte de Mmame M. ha dejado seis detenidos y diez policías heridos

Nuevos disturbios en el barrio madrileño de Lavapiés La visita del embajador de Senegal vuelve a prender la mecha tras las protestas por la muerte de un inmigrante en la calle

Madrid

Lejos de rebajarse, la tensión sigue creciendo en el barrio madrileño de Lavapiés tras el fallecimiento del mantero senegalés Mmame M. La protesta por esta muerte derivó en graves y violentos disturbios que dejaron seis personas detenidas, diez policías nacionales heridos y numerosos destrozos en las calles. Este viernes, mientras aún se investigaban las causas de la muerte, decenas de senegaleses se concentraron desde las 9.00 horas a la plaza Nelson Mandela, en una protesta que terminó con nuevos altercados después de la llegada al lugar del cónsul de Senegal, Mouctar Belal BA, y otros representantes de la delegación de este país en Madrid. Sus compatriotas recriminaron a los diplomáticos que no saliesen en su defensa pese a habérselo solicitado.

Graves disturbios en Lavapiés tras la muerte de un mantero Batalla campal en pleno centro de Madrid con, al menos, 6 detenidos y 20 heridos, 10 de ellos policías

Por la tarde, la plaza de Lavapiés se llenó también de cientos de personas, que acudieron al lugar para reclamar «justicia» por la muerte de Mmame. «Ningún ser humano es ilegal», gritaron. Inmigrantes y españoles, en su mayoría jóvenes, corearon consignas como «Policía asesina», «Sí sí, lo mataron», «Nosotros somos Mame Mbaye» y «Todos somos legales». Lo hiieron ante un fuerte dispositivo policial desplegado en la zona, con unidades de intervención policial (UIP), fundamentalmente.

Polémica con la presencia del cónsul

La presencia de la delegación diplomática en las protestas convocadas por la mañana no fue bien recibida por los senegaleses, que censuraron la tardanza en presentarse en el barrio primero con gritos y reproches y, posteriormente, con empujones violentos, provocando escenas de tensión que llegaron a tal punto que el cónsul se vio obligado a refugiarse en un establecimiento cercano ante el riesgo de ser agredido.

Ante la imposibilidad de que pudiera llegar al coche diplomático que le estaba esperando, la policía formó un cordón, y segundos después, empezaron a cargar, mientras algunos de los concentrados lanzaban sillas y mesas de la terraza del restaurante Baobab a los agentes policiales.

Además de las sillas, los agentes fueron agredidos con adoquines, lo que les obligó a cargar durante varias ocasiones más y a hacer amagos de disparar al aire para dispersar a los congregados en la plaza y que les estaban atacando. Algunos de los que lanzaban objetos estaban ataviados con capuchas para ocultar u rostro, mientras que otros intentaban que no agredieran a los agentes y repusieran su actitud con gritos y con los brazos en alto en señal de parar la situación.

En la calle Cabestreros los agentes han formado una línea, protegidos por los escudos, ante el hostigamiento de los manifestantes. Allí han avanzado para dispersas a este grupo, recurriendo también al uso de la fuerza en determinadas ocasiones.

Otro de los momentos con más tensión se ha producido cuando un vehículo con matrícula diplomática ha acudido a la zona, que ha recibido golpes por parte de algunos integrantes del grupo de senegales que estaba concentrado.

Agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional se encuentran ya en la zona para tratar de rebajar la tensión y están animando a estos ciudadanos a que abandonen el sitio y se calmen. No obstante, aún no ha sido posible y han sido increpados con gritos de «fuera, fuera» y gestos de que se marcharan.

La Policía Municipal asegura que atendió al senegalés sin que hubiera persecución previa 

La Policía Municipal de Madrid ha explicado, por su parte, esta mañana que una pareja de agentes atendió al senegalés fallecido en Lavapiés cuando fueron alertados de que había sufrido un ataque epiléptico y de una parada cardiorrespiratoria a las puertas de su vivienda, sin que hubiera antes persecución policial. El agente que atendió ayer por la tarde en Lavapiés al mantero ha dicho hoy a sus compañeros que «lo que más lamenta es que no pudiera salvar su vida, y que volvería a intentarlo».

Según informan fuentes de la Policía Municipal, minutos antes de las 17.00 horas una pareja de agentes que iban a entregar una notificación a una persona en la calle Embajadores fueron requeridos por un amigo del senegalés indicado que se encontraba en parada cardiorrespiratoria en la cercana calle del Oso, en Lavapiés.

A su llegada encontraron a Mame M.N., de 35 años, que tras un ataque epiléptico le había dado un infarto a las puertas de su casa. Así, este agente, también joven, le practicó las primeras maniobras de reanimación hasta la llegada de los sanitarios del Samur-Protección Civil, que tras 45 minutos de maniobras no lograron salvarle la vida.

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A pesar del revuelo generado después, el policía, que ya ha declarado e informado a sus superiores de lo ocurrido, ha asegurado que «volvería a intentar salvarle la vida y la pena es no haberlo logrado». Asimismo, ha criticado que desde algunos colectivos se intenten «tergiversar» lo que verdaderamente ocurrió.

El Ayuntamiento y la Policía Municipal han negado que este fallecimiento fuera previo a una persecución o intervención de la Policía Municipal, aunque ha abierto una investigación al respecto para comprobarlo. Otras fuentes policiales lo relacionaban ayer con un persecución policial iniciada en la Plaza Mayor.

Pero, según fuentes del cuerpo local, «se han mezclado dos hechos que nada tienen que ver». Y es que a las 16.30 horas de ayer dos manteros, ante la presencia de la Policía Municipal en las inmediaciones de la Puerta del Sol, emprendieron la huida a la carrera, golpeando en la misma a dos turistas francesas, una de avanzada edad, que resultó herida leve en la caída. Como consecuencia de ello, los dos manteros fueron detenidos.

Seis detenidos y 10 policías heridos anoche

Los graves altercados de anoche dejaron seis detenidos, entre ellos, una mujer y un menor de edad. Los diez policías Nacionales heridos son de carácter leve. Un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid aclaró que durante las protestas, que se desarrollaron entre las 20.50 del jueves y la 1.30 de esta madrugada, se ocasionaron numerosos destrozos como los sufridos por tres sucursales bancarias, a las que algunas personas accedieron, robando monitores y diverso material. También, durante las protestas se plantaron barricadas, quemando contenedores y mobiliario urbano.

En las calles que confluyen en la Plaza de Lavapiés había contenedores volcados y diversos desperfectos ocasionados por la protesta. Pasadas las 22.00, en la calle Argumosa, varios encapuchados arrancaban señalización viaria y quemaron árboles de la vía, mientras los vecinos reclamaban a gritos la presencia de los bomberos y arrojaban agua para sofocar las llamas.

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