El dolor por el crimen de Gabriel enloda el debate de la prisión permanente revisable

La propuesta de derogación fractura al Congreso, que tardará meses en tramitarla


madrid / Colpisa

El clima de conmoción social por la muerte del pequeño Gabriel Cruz condicionó ayer en el Congreso el debate más «desagradable» de la legislatura, en palabras de un ministro del Gobierno. Las razones perdieron la batalla y la discusión sobre la prisión permanente revisable degeneró en un bronco rifirrafe entre los grupos parlamentarios con continuas acusaciones cruzadas de «oportunismo» y «demagogia». Un espectáculo con momentos bochornosos que siguieron en directo los familiares de varias víctimas desde la tribuna de invitados. La pugna del PP y Ciudadanos por endurecer esta figura punitiva y ampliar de ocho a trece los supuestos para su aplicación fue finalmente estéril. Las dos formaciones, que sumaron 167 apoyos, no consiguieron sacar adelante en la Cámara sus enmiendas a la totalidad de la propuesta presentada el pasado octubre por el PNV para derogar la prisión permanente. Toda la oposición, 178 diputados, votó en contra, y Coalición Canaria se abstuvo.

De nada sirvió que ambos socios de investidura subieran a la tribuna para defender el mantenimiento de esta figura penal parapetándose en que es «una demanda de la sociedad», que reclama protegerse de los criminales más peligrosos y con alto riesgo de reincidir. No había dudas del resultado que arrojaría la votación y la tramitación para derogar este tipo de prisión sigue ahora su curso en la Comisión de Justicia, aunque tiene visos de volver a ser bloqueada en la Mesa de la comisión, donde conservadores y liberales tienen mayoría. En todo caso, la tramitación se prolongará durante meses.

Ni el PP, que al abrigo de su mayoría absoluta incorporó en el 2015 la prisión permanente revisable al Código Penal, ni Ciudadanos van a facilitar la derogación de un castigo tan controvertido sin que el Tribunal Constitucional, donde está recurrido desde hace tres años por seis grupos de la oposición, se haya pronunciado. Así lo dejó entrever en su intervención el portavoz naranja, Juan Carlos Girauta, que hizo varias llamadas al PSOE para que se abstuviera y evitara que el proceso siguiera en marcha. «No se puede legislar en caliente, tampoco hay que dejar que las cosas se pudran», alegó para enumerar a continuación varios casos escabrosos de violaciones y asesinatos a manos de delincuentes beneficiados por el tercer grado o con permisos carcelarios cuando los cometieron para abundar en la necesidad de endurecer los accesos a estos regímenes de semilibertad.

Las víctimas como argumento

El portavoz popular, José Antonio Bermúdez de Castro, tomó las palabras de los padres de una de las víctimas para señalar que su iniciativa no perseguía la venganza, «solo justicia», y defendió la pena de prisión permanente porque es «justa, proporcionada y similar a la que tienen otros países europeos». Instó también a los grupos de la oposición, en especial al PSOE, a esperar a que el Constitucional resuelva sus dudas y frenar entretanto los trámites de derogación en el Parlamento. «No tienen que convencernos a nosotros de que la prisión permanente revisable es populismo punitivo, sino a esas familias», dijo señalando a los padres de Diana Quer, Marta del Castillo, Mari Luz Cortés y Sandra Palo.

El portavoz socialista, Juan Carlos Campo, los miró entonces. Les dijo que respetaba su dolor, pero que la ley no podía asumir la «venganza de los particulares». El diputado advirtió al PP y a Ciudadanos de que «las víctimas no pueden ser utilizadas» y se mostró muy crítico con que el debate en la Cámara coincidiese con el crimen del niño Gabriel Cruz monopolizando las parrillas de televisión. «Sin prisión permanente revisable vencimos a ETA; con ella, no hemos evitado la muerte de Gabriel», aseveró Campo, disparando el voltaje político y sellando, en palabras de Margarita Robles, «una página negra del parlamentarismo».

Las familias de las víctimas, muy decepcionadas, convocan manifestaciones

A. A.
Indignación entre los padres de las víctimas tras el debate por la prisión permanente revisable La presidenta de la asociación Clara Campoamor ha pedido perdón por la intervención del PSOE

Se mostraron especialmente críticos con el PSOE, quien con una abstención podría haber permitido que salieran adelante las reformas para endurecer la prisión permanente

Profundamente decepcionados. Así se mostraron las familias de Diana Quer, Mari Luz Cortés, Sandra Palo, Yéremi Vargas y Marta del Castillo tras el debate. Tanto que convocaron manifestaciones por toda España para este domingo. «Hacemos un llamamiento para que el 18 de marzo a las 12 de la mañana los ciudadanos de España manifiesten su deseo de que la prisión permanente revisable se siga manteniendo en nuestro país», señaló Juan José Cortés. El padre de Mari Luz invitó a participar «a todos los ciudadanos de bien que quieren que una Justicia en España les ampare en todas las dimensiones».

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

El dolor por el crimen de Gabriel enloda el debate de la prisión permanente revisable