José Rosiñol: «Nuestro objetivo es que no haya un escenario de vencedores y vencidos»

El presidente de Sociedad Civil Catalana considera que «habrá que estudiar cómo una potencia como Cataluña se ha podido creer algo tan aberrante como las mentiras del 'procés'»


redacción / la voz

José Rosiñol (Ripollet, Barcelona, 1970) considera que la solución a la crisis catalana no pasa por una reforma constitucional, ya que toda modificación «tiene que tender a maximizar el bien común, no a responder a posiciones internas espurias». E insiste en que «no debe de contentarse a quien no puede saciarse», en alusión a los independentistas. El presidente de Sociedad Civil Catalana viaja hoy a Galicia para exponer a sus primeras autoridades «un análisis de la situación política y social catalana, la estrategia de la asociación y el plan de acción». «Queremos transmitir, no esa Cataluña volcada en su propio ser, sino la Cataluña acogedora y abierta de siempre», afirma.

-Desde noviembre que preside SCC ha iniciado una gira con líderes políticos, presidentes autonómicos, sindicatos... ¿Cuál es el objetivo?

-Queremos dar una visión de lo que ocurre en Cataluña y que no sea el relato perverso que han difundido las autoridades que últimamente han mandado en la Generalitat. En su conjunto, solo ha habido una forma de entender Cataluña, la del separatismo, y la forma de evitar que se expanda es contar lo que sucede.

-¿SCC proyecta extenderse por el resto del Estado?

-Hay efectos miméticos en otras comunidades, como Baleares y Valencia, pero no tenemos proyecto de expansión. En Galicia no, pero en otras comunidades hay personas que iniciaron asociaciones similares, como una que hay en Mallorca liderada por Úrsula Mascaró contra el decreto lingüístico. No tenemos relación, pero les ofrecemos consejo; y en Valencia estamos en la misma situación. La única expansión es una agrupación surgida en Madrid con la que el 17 de marzo haremos una concentración de fraternidad.

-Se ven menos banderas en la calle, ¿es cansancio o estabilidad?

-La aplicación del 155 normalizó la vida institucional, sobre todo. Tengo amigos funcionarios que dicen que ahora la Administración pública funciona mejor que nunca, y las farmacias cobran antes. Pero sí, a nivel social hay hartazgo porque el espectáculo judicial, los huidos o escuchar a Artur Mas reconocer las mentiras debe ser decepcionante y desmoralizador para los independentistas. Los medios de comunicación como TV3 y Catalunya Ràdio han dado otra vuelta de tuerca y cada vez hacen más propaganda independentista y las tertulias son más agresivas.

-¿Qué opina de Tabarnia?

-La miramos con buenos ojos. Es una sátira, el efecto espejo en tono humorístico. Hace que los independentistas se miren en el espejo. Utilizan su lenguaje supremacista. Ahora bien, no tiene futuro ni viabilidad porque en Cataluña todos tenemos que estar dentro de la ley. Tabarnia es también un botón nuclear. Hay que citar el escenario de Quebec y cuando alertaron de que se podía romper Canadá, que se rompa Cataluña es imposible.

-¿Por qué han aplazado la marcha prevista para ayer domingo?

-En SCC apostamos por la concordia y recibimos llamadas, entre ellas de hosteleros, por la celebración del Mobile World Congress y no queríamos dañar la imagen de Barcelona. Anteponemos Cataluña a la manifestación para que se vea que su sociedad es plural y acogedora.

-Dígame un pro y un contra de la aplicación del artículo 155.

-El pro es que ha servido para retomar el orden constitucional, y el contra, es que no teníamos que haber llegado a esta situación. El Gobierno catalán no tenía que haber conculcado la ley ni el presidente tenía que haber llegado a incumplirla por un interés privado.

-¿Tras el 21D todo sigue igual?

-El 21D ha demostrado que después de 30 años de adoctrinamiento los independentistas siguen siendo una minoría, un 47 %, y algo más preocupante, que sigue habiendo una fractura social que reduce la pluralidad democrática.

-SCC quiso dar voz a la mayoría silenciada, recuperada la legalidad ¿qué misión le espera?

-Seguir siendo la voz de la mayoría pluralista y sobre todo nuestro objetivo es recuperar normas de convivencia y reconciliación. No debe haber un escenario de vencedores y vencidos.

-¿Qué opina de que Artur Mas admita que la DUI fue un engaño?

-Enfrentarse al Estado de derecho da fiebres de sinceridad, incluso a los independentistas. No es el único que lo reconoce, también algún exconsejero admitió que no tenían los apoyos internacionales que habían dicho. Todo es una mentira y campaña de propaganda que nos ha llevado a una crisis económica y a la fractura social. Es lamentable, pasarán a la historia como los peores dirigentes de Cataluña. Cómo es posible que una comunidad como Cataluña, vanguardista, plural y en la UE haya llegado a esto. Algún día habrá que estudiar cómo una potencia económica y social como Cataluña se ha podido creer algo tan aberrante como las mentiras del procés y descomponer tanto su sociedad por un objetivo político.

«Hasta Lenin se sonrojaría con las soflamas de Gabriel, la revolucionaria de salón»

A Rosiñol le llamó la atención la polémica sobre la letra del himno que hizo Marta Sánchez. Opina que «es una gran iniciativa y valiente». Sobre la letra asegura que «es bonita y sentimental y lo que une son las emociones». Y expresa que le pedirán que participe en el acto que celebrarán en marzo en Madrid.

-¿Qué le pareció el recibimiento de la alcaldesa Colau a las mujeres de los presos Junqueras, Forn y los Jordis?

-Cuando nos vimos con ella le dijimos nuestra opinión a quien no sabe definirse sobre uso de las instituciones y que no puede haber equidistancia con quien cumple la ley y quien la incumple. Fue una reunión cordial, pero, eso sí, no se quiso hacer la foto con nosotros.

-¿Qué opina de la huida de Carles Puigdemont y de Anna Gabriel?

-La huida de quien fue presidente de Cataluña es algo que forma parte del esperpento. Ahora sale con asambleas de cargos electos para ser investido en Bélgica, lo que forma parte de una visión de que los independentistas son los únicos catalanes. Es demencial un Gobierno catalán desde Bélgica. Los que no somos independentistas no contamos para ellos, somos fantasmas. Sobre Gabriel, la revolucionaria de salón, que hasta se ha cambiado el peinado, es muy valiente cuando cobra el sueldo del Parlamento, pero se va al país más parecido a uno comunista, que es Suiza, claro. Hasta Lenin se sonrojaría con sus soflamas. Me pregunto por qué mienten tanto. Solo quieren salvar el pellejo.

-¿Cómo interpreta el varapalo del Constitucional a la ley Wert?

-Lo lamento. Espero que el tema de la lengua se entienda mejor en Galicia. Nosotros defendemos que se cumpla la ley catalana que recoge la exigencia del 25 % de las horas lectivas en castellano, y que se despolitice la lengua porque la han usado los independentistas contra los no lo somos.

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