«Cifuentes era las manos, los oídos y la voz de González en el PP», según Granados

Melchor Saiz-Pardo MADRID / COLPISA

ESPAÑA

BALLESTEROSEFE

El político también implicó a la presidenta madrileña en la contabilidad «paralela» de Aguirre

17 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Son más de tres horas de grabaciones. Más de 180 minutos en los que un Francisco Granados desafiante arremete contra todos sus excompañeros. Ni un solo documento, pero muchísimas acusaciones contra los tres últimos presidentes de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, Ignacio González y, sobre todo, Cristina Cifuentes. Los audios de la declaración del exsecretario general de los populares madrileños el pasado lunes en la Audiencia Nacional están salpicados de referencias a la actual jefa del Ejecutivo regional, a la que intenta involucrar en asuntos turbios de los mandatos de sus dos antecesores.

Es en el marco de esa táctica de implicar a Cifuentes a toda costa cuando Granados airea la supuesta relación sentimental de la hoy presidenta autonómica con González y que fue respondida este viernes por Cifuentes en forma de querella. El grueso de los ataques viene de la época en la que la dirigente fue nombrada secretaria de Política Territorial del PP y a la par, explica Granados, mantiene un idilio con González. «Cristina Cifuentes -y no lo diré con ánimo en absoluto de entrar en cuestiones personales porque no es, ni mucho menos mi estilo (porque) yo lo entiendo todo- mantenía una relación sentimental conocida por todo el mundo con el señor González. (Cifuentes) Se convierte en las manos, en los oídos y la voz ejecutiva en el partido del señor González. Y (ella) se jacta, y hay cientos de testigos, de que manda por orden del señor González», apunta Granados en uno de los momentos de su interrogatorio.

«La señora Cifuentes y el señor González regañan, se separan, en el 2008. A partir de ese momento se rompe la relación. A partir de ese momento, la relación pasa a ser, si se me permite la expresión, de atracción fatal», revela en otro punto de su declaración. En un momento dado, el principal imputado de la trama Púnica llega a calificar a Cifuentes de «adjunta» de González, sobre todo durante la campaña electoral del 2007 cuando su relación estaba en «plena efervescencia».

¿Caja B?

Pero Granados, según consta en la grabación, no se queda ahí en sus invectivas contra la actual mandataria madrileña. También la vincula con la financiación irregular del partido en la época de Esperanza Aguirre. Al menos en aquella campaña electoral del 2007, en la que, afirma, hubo una contabilidad «paralela» para financiar actos de la candidata, «ajena al Partido Popular, desde luego al nacional, porque el nacional aquí no pintaba nada, y ajena al PP de Madrid desde el punto de vista contable». Esa suerte de caja B estaba «muy muy muy dirigida» por «el señor González, con la señora Cifuentes», según Granados.

Durante el interrogatorio, el imputado se afana en destacar que, al menos desde el 2004, la actual presidenta autonómica estaba en el núcleo duro del PP madrileño, dando a entender que debía estar al tanto de las irregularidades. Afirma que fue nombrada «número tres» del partido «por indicación de Ignacio González», accediendo al puesto de secretaria de Política Territorial, «lo que supone controlar lo más importante del partido, los municipios y distritos, controlar a los alcaldes, concejales, a los que van a ser o no candidatos».

Los ataques de Francisco Granados a Cristina Cifuentes se extienden también a su etapa como vicepresidenta de la Asamblea de Madrid. «Era la que mandaba de facto porque la presidenta no pintaba nada», apunta para implicarla en la contratación irregular del servicio de cafetería del Parlamento autonómico.

Querella por injurias y calumnias por las acusaciones del ex alto cargo

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, presentó ya una querella criminal contra el ex secretario general del PP de Madrid Francisco Granados por los delitos de injurias, calumnias y contra la integridad moral, tras las declaraciones del pasado lunes en la Audiencia Nacional, en el marco de la Operación Púnica, y donde insinuó que la dirigente madrileña sabía de la supuesta financiación irregular del partido. La querella criminal contra Francisco Granados ha sido interpuesta y suscrita por un procurador y un letrado particulares, sin intervención de los servicios jurídicos de la Comunidad de Madrid, como ya destacaron desde el Ejecutivo autonómico a principios de semana.