El PP se olvida de Ciudadanos y Rivera advierte que empieza a «agotarse» su paciencia

Rajoy tranquiliza a sus barones, les pide que rehúyan el cuerpo a cuerpo con C?s y se centren en gobernar

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madrid / la voz

El PP y Ciudadanos están inmersos en una guerra de trincheras. Todos los días se registran escaramuzas, pero son muy pocas las jornadas en las que se libran verdaderas batallas. Todavía falta mucho tiempo hasta las próximas elecciones. Siempre y cuando Susana Díaz no decida adelantar las andaluzas para finales de este año, y siempre y cuando el Parlamento catalán logre investir a un presidente, el calendario electoral está libre hasta mayo del 2019, fecha en la que deberían celebrarse las municipales y autonómicas en las comunidades no históricas.

Con este escenario, Rajoy ha decidido que lo más adecuado es olvidarse de Ciudadanos. En la comida del lunes con la cúpula del PP y los barones territoriales trasladó un mensaje de tranquilidad. Considera que con más de un año por delante hasta la próxima cita electoral no se puede entrar en pánico, y que la mejor estrategia para su partido pasa por centrarse en gobernar, tanto a nivel central como autonómico. De este modo, invitó a sus compañeros a que eviten caer con facilidad en las constantes provocaciones procedentes de la formación naranja. Seguir la máxima de que no hay mayor desprecio que no dar aprecio, es decir, ignorarlos. Si cabe, lanzar algún pellizco de vez en cuando recordando que jamás han gobernado, que son de todo menos fiables, que cambian de opinión según sople el viento o que Arrimadas debería presentarse a la investidura para desbloquear el escenario catalán, pero siempre restándoles importancia. Ayer mismo Rajoy hizo gala de esa postura y, si en sus últimas intervenciones siempre había aprovechado para mandar algún recado, aunque fuese de manera velada, durante su visita a Palencia no les dedicó ni un solo instante.

Génova quiere convertir el asunto en una guerra de desgaste, para la que cree que cuenta con el mejor de los generales. 

El «culebrón» del PP madrileño

A Rivera no le gusta este nuevo escenario y trata de estirar al máximo el efecto pos-21D. Ayer, al albur de las declaraciones del exconsejero del PP de Madrid Francisco Granados, cargó con fuerza contra la corrupción en las filas populares. Para el líder de Ciudadanos la situación es «un culebrón» que considera «impropio de un partido que gobierna España». El problema para Rivera es que tiene que medir sus palabras, ya que Ciudadanos, además de rival, es el principal socio que facilitó la renovación de Rajoy en la Moncloa. Lo hizo mediante un pacto de investidura que acusa a los populares de estar incumpliendo constantemente.

Rivera señala a Rajoy y dice que está faltando a su palabra. No aprecia avances en la renovación de la ley electoral, los aforamientos continúan sin suprimirse, la senadora por Murcia Pilar Barreiro no abandona su escaño a pesar de estar siendo investigada por corrupción... La próxima semana llevará al pleno del Congreso una proposición de ley para reformar la Fiscalía sobre la que ya sospecha que el PP votará en contra: «Vamos a ver si hace pleno al quince», dijo con ironía. Por ello, advierte que a su partido «se le agota» la paciencia.

Reunión entre C’s y PSOE para tratar de la reforma electoral

Tras su fructífero encuentro de la pasada semana con Podemos, Ciudadanos mantendrá una reunión en el Congreso hoy a primera hora de la tarde con una delegación del PSOE encabezada por Margarita Robles para hablar de la reforma electoral que promueve la formación dirigida por Albert Rivera, que se considera injustamente tratada con el sistema vigente.

 

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