El narco huido tras un asalto al hospital de La Línea logró llegar a Marruecos de «paquete» en una moto acuática

Iba malherido pero fue de copiloto en el vehículo desde la localidad gaditana hasta la playa de Marina Smir, a 11 kilómetros de Tetuán, en Marruecos

Imagen de una operación contra el narcotráfico en La Línea
Imagen de una operación contra el narcotráfico en La Línea
Agencias

El narco liberado en un asalto al hospital de La Línea logró llegar a Marruecos en una moto acuática. Samuel Crespo Domínguez, Samuelito, como es conocido en el mundo de los narcos, se encontrana malherido pero fue de «paquete» en el vehículo desde la localidad gaditana hasta la playa de Marina Smir, a 11 kilómetros de Tetuán, en Marruecos, según informa hoy El Mundo. Un trayecto de unos 50 kilómetros dura unos 35 minutos por las aguas del Mediterráneo. 

Tras su llegada a Marruecos, Samuelito pasó dos noches en un hospital privado para curarse de las heridas que había sufrido tras el accidente de moto que tuvo en La Línea cuando era perseguido por la policía.

«Sí, está aquí. No es el primer narcotraficante buscado por la Policía española que huye a Marruecos. Hay una larga lista de nombres. Aquí tienen todo el chiringuito montado, y con dinero se compra fácil la protección y el silencio», han asegurado varias fuentes marroquíes a El Mundo

Samuelito es el jefe de un clan del que forman parte una veintena personas dedicadas a desembarcar hachís en las costas andaluzas. Detrás de su huida a Marruecos están los capos del Estrecho para los que trabaja, dice el diario madrileño.

Asalto al hospital

El pasado 6 de febrero una veintena de encapuchados asaltaron el servicio de urgencias del Hospital de La Línea de la Concepción (Cádiz) para liberar a Samuelito, que había sido llevado allí herido tras el accidente de moto y detenido. Se presentaron en el hospital, dando gritos y tirando algún objeto, y, tras un violento forcejeo con los dos agentes que lo custodiaban, se llevaron al detenido esposado en una de las dos furgonetas con las que habían acudido al centro sanitario. Los agentes sólo pudieron detener a uno de los encapuchados.

El violento incidente «es una muestra más de la impunidad que hay instalada entre las redes de narcotráfico asentadas en el Campo de Gibraltar y que venimos denunciado desde hace mucho tiempo», ha dicho Francisco Mena, presidente de la Federación Provincial Antidrogas Nexos.

Como también otros sindicatos policiales, ha reclamado que los refuerzos que se llevan a la zona para luchar contra el narcotráfico sean «permanentes» y no «puntuales», como los que se llevaron el año pasado y que «a los tres meses desaparecieron».

Los pilotos gallegos cotizan al alza para pasar hachís por el Estrecho

serxio gonzález
.

Los clanes del sur siguen apreciando su especialización en el manejo de planeadoras

Hace alrededor de diez años, la incautación masiva de embarcaciones e infraestructura para la introducción de cocaína en las rías, dentro de la operación Tabaiba, unida a la guerra interna desatada por la muerte del cambadés Manuel Abal Feijoo, Patoco, al arrollar con su motocicleta a un peatón en noviembre del 2008, propinó un duro golpe a los clanes gallegos del narcotráfico. Ya entonces las fuerzas de seguridad advirtieron una especie de diáspora cuyo destino era el estrecho de Gibraltar. Los veteranos del negocio, avezados pilotos desde la época del Winston de batea, hacían las maletas y se trasladaban al sur para poner sus habilidades al servicio de las organizaciones que pasaban hachís desde el norte de Marruecos a las costas de Andalucía. La presencia de un pez gordo como Sito Miñanco en el eje Algeciras-Marbella abre ciertos interrogantes sobre el nivel que puede haber alcanzado este fenómeno. Los investigadores que precipitaron la caída del capo arousano aseguran, a este respecto, que los lancheros galaicos siguen gozando de un notable prestigio y que cotizan al alza en un ámbito verdaderamente especializado.

Seguir leyendo

Votación
4 votos
Comentarios

El narco huido tras un asalto al hospital de La Línea logró llegar a Marruecos de «paquete» en una moto acuática