El Gobierno advierte que no tolerará una presidencia simbólica de Puigdemont

ERC da por muerta la vía Puigdemont y se muestran recelosos de apoyar la reforma de la ley de la Presidencia con la que Junts per Catalunya pretende investir a distancia al expresidente


Barcelona / colpisa

El Gobierno rechazó este lunes una eventual presidencia simbólica de Carles Puigdemont, fugado desde el pasado noviembre a Bélgica, combinada con una efectiva en Barcelona. «De ninguna manera toleraremos ese escenario», afirmó el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, zanjando cualquier duda sobre la propuesta de los independentistas para salir del escollo en que se encuentra la investidura. En una entrevista en RNE, el ministro aseguró que el Ejecutivo central no tendrá ninguna contemplación con el candidato de Junts per Catalunya y, aunque confió en que esa iniciativa no llegue al Parlamento catalán, advirtió que de hacerlo la recurrirá automáticamente ante los tribunales. «¿Qué es eso de simbólica?, es para darle un sueldo a este señor», se respondió.

Respecto a la propuesta de JxCat de hacer una reforma exprés de la ley de la Presidencia de la Generalitat que permita una investidura a distancia, Méndez de Vigo manifestó que también es «ilegal» y tiene muy poco recorrido desde el punto de vista jurídico. Recordó, además, que Puigdemont está acusado de delitos muy graves, como rebelión y sedición, y, además, está «huido» de la Justicia. El portavoz del Gobierno subrayó las discrepancias que, según su criterio, existen entre las dos principales fuerzas separatistas, JxCat y Esquerra Republicana, sin nada más en común que la desconexión de Cataluña del resto de España.

ERC se desmarca

La partida de ajedrez entre independentistas en que se ha convertido la investidura de la Presidencia de la Generalitat sigue encallada en la figura de Puigdemont. Oriol Junqueras, en prisión desde hace más de tres meses, volvió a cerrar este lunes la puerta al expresidente, que pretende gobernar desde la capital belga a través de un Ejecutivo títere en Barcelona. «El problema no es si puede o no gobernar desde Bruselas. El problema es si sería una presidencia efectiva. Y es obvio que el Estado jamás permitiría que fuera efectiva. Ahí radica el problema», afirmó por carta el exvicepresidente de la Generalitat en una entrevista en Telecinco desde la cárcel madrileña de Estremera.

Los republicanos situaron el momento de un posible acuerdo con sus socios más allá de la próxima semana, cuando concluyan las declaraciones de los dirigentes secesionistas ante el Supremo, entre otros Anna Gabriel, Mireia Boya, Artur Mas, Marta Pascal y Marta Rovira. Pero en Esquerra insisten en que no habrá pacto hasta que el consenso sea total en todos los aspectos de la negociación: investidura, reconocimiento de Puigdemont, un plan de legislatura y un acuerdo sobre la composición del Ejecutivo. Esquerra cierra la puerta al líder de Junts per Catalunya, pero no se atreve de momento a proponer en público nombres alternativos. Los republicanos creen que el que debe dar ese paso es Junts per Catalunya.

Los republicanos dan por muerta la vía Puigdemont y entre otras cuestiones se muestran recelosos a apoyar la reforma de la ley de la Presidencia con la que Junts per Catalunya pretende investir a distancia al expresidente. ERC ni siquiera confirma si facilitará su tramitación y Roger Torrent podría dar hoy un nuevo disgusto a sus socios en la reunión de la Mesa de la Cámara.

El nuevo fiscal superior catalán dice que no hay Justicia sin legalidad

El fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar, evitó este lunes hacer referencias al proceso soberanista en su primera visita oficial a Cataluña desde que fue elegido para el cargo hace dos meses. Sánchez Melgar asistió a la toma de posesión de los nuevos fiscales superiores de Cataluña y Barcelona, Francisco Bañeres y Concepción Talón, y se limitó en su discurso a mostrarles su apoyo. El nuevo fiscal jefe de Cataluña, mientras, reclamó respeto a la Constitución. «Los ataques al orden constitucional provocan incertidumbre, desasosiego y, lo que es peor, un retroceso en el marco de las relaciones sociales y económicas», afirmó Bañeres en su discurso de toma de posesión.

El nuevo fiscal jefe de Cataluña sustituye a José María Romero de Tejada, fallecido en noviembre pasado. «La protección del orden constitucional debe suponer la primera de las obligaciones del fiscal», aseguró. Y advirtió que en un Estado social y democrático de derecho «no se puede concebir Justicia sin legalidad». «La rotura de la legalidad democrática siempre ha llevado irremediablemente al abuso, que no es más que la antítesis de la justicia», remató.

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