La oposición coincide en acusar al Gobierno de ser responsable de la fractura social

Lo hacen partícipe también de la crisis territorial por haber sido incapaz de afrontarla hasta que ha estallado


madrid / la voz

En poco o en nada están de acuerdo las principales fuerzas de la oposición con el balance realizado ayer por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tras la celebración del último Consejo de Ministros del 2017. El jefe del Ejecutivo reconoció que había sido un ejercicio difícil, marcado totalmente en su tramo final por el estallido del desafío soberanista en Cataluña, pero aun así prefirió quedarse con los aspectos positivos, como la consolidación de la recuperación económica, algo que desde su punto de vista ya están percibiendo los españoles.

Este diagnóstico no es compartido en Ferraz. El secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, denunció ayer que a lo largo de este 2017 se ha registrado un «incremento de las desigualdades, de la precariedad y de la pobreza», tres problemas de los que ha responsabilizado directamente a un Ejecutivo «incapaz de conseguir que el crecimiento económico llegue al conjunto de la sociedad». Ábalos también acusó al Gobierno de «inacción», al haberse mostrado incapaz «de abordar el desafío secesionista hasta que le ha estallado la mayor crisis de Estado de nuestra democracia». Además de estas dos fracturas, social y territorial, los socialistas también consideran que el PP padece «una corrupción sistémica que nos ha llevado a ver a un presidente en activo declarando ante la Audiencia Nacional». Por último, también afeó al jefe del Gobierno que no cumpliera gran parte del programa pactado con Ciudadanos para que estos respaldaran su investidura.

Las medallas de Albert Rivera

El encargado de realizar el balance de Ciudadanos fue Albert Rivera. Todavía exultante por el resultado de las elecciones catalanas, el presidente de la formación naranja intentó colgarse una medalla por los aspectos positivos conseguidos por un Gobierno al que apoyó hace poco más de un año. Rivera considera que desde que facilitó la investidura de Rajoy, el Ejecutivo «ha dado un giro a las políticas sociales y económicas», pasando de «uno que subía impuestos a acabar con los recortes sociales y a incorporar poco a poco a la clase media trabajadora a tres millones de personas».

Podemos también cargó contra el Gobierno y contra el partido que lo sostiene. Para Rafael Mayoral, responsable de sociedad civil y movimiento popular de la formación, y en la actualidad una de las personas de máxima confianza de Pablo Iglesias, desaparecido desde las elecciones catalanas, el 2017 se recordará como el año del «Gobierno fuera de la ley», el año de la imputación del PP, el año de «la involución democrática», «el año de la trama» y como el año «del 155 contra el autogobierno» en Cataluña. Recordando que tanto el PSOE como Ciudadanos apoyaron a Rajoy en la aplicación de este artículo de la Constitución, Mayoral considera que «Podemos se ha quedado solo en la oposición».

Rivera señala a Ciudadanos como la única solución a la crisis del bipartidismo

«Un proyecto útil y al servicio de los españoles». Albert Rivera continúa vendiéndose como un hombre de Estado, y garantiza que en lo que queda de legislatura su partido seguirá practicando «una oposición útil». El máximo dirigente de Ciudadanos considera que «si el bipartidismo se agota», tiene que existir otra alternativa de Gobierno, «porque el populismo y el independentismo no lo son», dijo, y ahí es donde confía en situar a su formación. Envalentonado por los resultados de las catalanas, tratará de «reilusionar a los españoles con un nuevo proyecto».

Albert Rivera también aprovechó su intervención de ayer en el Congreso para exigir una nueva ley electoral «más proporcional y más justa, porque ya se ha visto lo que ocurre con una ley mala», criticó, en referencia a la conversión de papeletas en escaños tras la votación del 21D.

Podemos reconoce que el debate territorial no es un «marco favorable» para sus intereses

Con Pablo Iglesias desaparecido desde los comicios del 21D, el encargado de realizar el balance del 2017 fue Rafael Mayoral, responsable de sociedad civil y movimiento popular de Podemos. Anunció que no tienen prisa en analizar los malos resultados cosechados por su partido, y que por tanto la ejecutiva morada no se reunirá hasta el regreso de las vacaciones de Navidad. Mayoral reconoció que probablemente estaban siendo lastrados en las encuestas por el debate territorial, que no es un «marco favorable» para los planteamientos políticos de Podemos.

El diputado por Madrid, además de criticar al Gobierno con dureza, también reservó unas palabras contra la Casa Real, al lamentar que este 2017 será recordado como «el año en el que la monarquía, como institución antidemocrática y machista, mostró su cara más autoritaria».

El PSOE ya no ve en Podemos a su socio y peleará por ser la alternativa a «las derechas»

El secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, reservó parte de la munición para disparar a Podemos y a Ciudadanos. Los primeros han dejado de ser su «socio preferente», nombre que empleó Pedro Sánchez al recuperar la secretaría general, y con quienes pretendía conformar una alianza que pusiese fin a las políticas del PP. Los socialistas no olvidan la ruptura de Ada Colau con el PSC en Barcelona, ni tampoco el continuo coqueteo de Pablo Iglesias con los independentistas. También hubo un recado para Ciudadanos, a quien advirtió que corre el peligro de quedarse «muy solo» por culpa de querer ser «tan exclusivo», dijo, en referencia a su comportamiento en la campaña de las elecciones catalanas.

José Luis Ábalos garantizó que la dirección del PSOE trabaja para intentar conformar «una alternativa a las derechas».

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