Las paradas de taxis se vacían en una protesta contra Uber y Cabify

Los antidisturbios han cargado contra un grupo de taxistas que trataban de derribar las vallas que protegen el Congreso. La protesta en Galicia ha sido secundada por una mayoría del sector en las ciudades

La Voz
Madrid

España ha amanecido este miércoles sin taxis en las calles por el paro de 24 horas convocado por las asociaciones del gremio, en contra la actividad de los Vehículos de Alquiler con Conductor (VTC) que intermedian Cabify o Uber.

La protesta en Galicia ha sido seguida por una amplia mayoría del sector. En A Coruña, la mayoría de las paradas en las que a diario se concentran multitud de taxis como en la plaza de Pontevedra o la plaza de Ourense, permanecen este miércoles con algún vehículo en servicios mínimos o ninguno. Lo mismo ha sucedido en Santiago, donde desde primera hora de la mañana resulta complicado ver circular algún taxi por las calles de la ciudad. Además, la caravana de taxistas que se dirigió a primera hora de la mañana hacia los juzgados de Fontiñas y que a mediodía enfiló hacia la praza de Galicia, colapsó el centro de la ciudad.

En Pontevedra también se han sumado a la protesta, y durante la mañana los profesionales del taxi han protagonizado diversas concentraciones en las paradas de la ciudad. En Lugo, una treintena de taxistas llegados desde distintos lugares de la provincia participaron en una concentración en la explanada del Pazo dos Deportes de la ciudad.

A las 11.30 horas ha arrancado desde la glorieta de Atocha una multitudinaria marcha de taxistas provenientes de toda España convocada por las principales asociaciones del sector. Poco después de iniciada la marcha, agentes antidisturbios han cargado contra un grupo de manifestantes que han intentado derribar las vallas al final de la carrera de San Jerónimo que separaban la zona de la manifestación en Neptuno del Congreso de los Diputados.

Madrid.
Madrid.

La carga se ha producido cuando un nutrido grupo de manifestantes han lanzado bombas de humo y ha zarandeado las vallas que protegían la entrada al Congreso. En ese momento, un grupo de antidisturbios ha creado un cinturón de seguridad para proteger el perímetro, aunque ha tenido que ceder algunos metros.

Tras la actuación policial, los manifestantes han increpado a los antidisturbios y han coreado «somos taxistas, no terroristas» mientras una persona subida a un camión con altavoces ha gritado por megafonía que no se van a ir hasta que haya soluciones. «¡Queremos que nos vean, no nos van a mover de aquí!», ha gritado, y después ha puesto música épica de fondo.

Caos y falta de información en las grandes ciudades

La situación en Madrid por la huelga de taxis ha provocado momentos de desconciertos. Los turistas, confusos, hacían señales a unos taxis que nunca se les acercan en las terminales de llegada de Barajas. El personal de Aena ha colocado en las terminales de llegadas personal para informar a los viajeros de que no podrán ir en taxi al centro y que tendrán que tomar el autobús o el metro, ya que los servicios mínimos solo admiten a enfermos, ancianos, personas con bebés o discapacitados.

Las máquinas expendedoras de metro en las dos estaciones de suburbano que hay en el aeropuerto presentan largas colas de viajeros esperando para comprar los billetes, aunque según han explicado los empleados de Metro no se han producido protestas. 

Por las calles del centro de la ciudad sí se está viendo circular a cientos de taxis, muchos de ellos venidos de otras provincias, para participar en la manifestación que arrancará de la glorieta de Atocha, pero que no aceptan pasajeros.

La situación en Barcelona es parecida a la que se está viviendo en Madrid y otros puntos de la geografía española. Los turistas que han aterrizado a primera hora en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat han recibido con desconcierto la noticia de que no hay taxis disponibles para desplazarse hasta la capital catalana debido a la huelga. Se han vaciado las parrillas de taxis de las terminales T1 y T2, donde solo se han quedado algunos «servicios mínimos», para atender a personas mayores o con dificultades de movilidad.

En paralelo, se ha cerrado el acceso directo a la parada y se ha colocado un cartel en el que se informa que no habrá taxis por un «conflicto laboral». Además, una trabajadora de Aena se ha colocado en este punto, con el fin de resolver dudas e indicar a los recién llegados dónde pueden coger los medios de transporte alternativo. El transporte alternativo preferido está siendo el Aerobús, como suele ser habitual cuando hay huelga de taxis, ya que es la forma más rápida de llegar hasta el centro de la ciudad. No obstante, los usuarios también puede optar por la línea L9 Sur del Metro y los servicios de autobús y tren de líneas convencionales.

La convocatoria

Desde las 06.00 horas, montarse en un taxi es tarea imposible en las grandes ciudades, excepto para los servicios en hospitales, urgencias, aeropuertos y estaciones. Fedetaxi, la Asociación Caracol, Antaxi, Elite Taxi (FETE) y Plataforma TNT confían en que el 100 % del colectivo se detenga hasta las 06.00 horas del jueves.

Más de 20 taxis de época abrirán la marcha como expresión de la solicitud de mayores medidas proteccionistas ante la irrupción de servicios como Uber o Cabify, las plataformas que ponen en contacto a usuarios con chóferes que conducen vehículos con la pegatina VTC en el cristal trasero.

La legislación vigente contempla que por cada 30 licencias de taxi pueda coexistir 1 de VTC. Sin embargo, los taxistas insisten en que ese ratio se ha vulnerado. Incluso, tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo que permitirá 80 nuevas concesiones de licencias VTC, creen que en los próximos meses podrían circular 10.000 coches más con pegatina VTC y «poner aún más en peligro» el marco legal.

Los taxistas claman a las administraciones por un mayor control sobre esta actividad competidora. Se quejan de sus precios más bajos que rompen el mercado, de eludir las obligaciones fiscales, de una falta de seguridad, de intrusismo y de prácticas ilegales en la recogida de viajeros, entre otras cuestiones.

Otra visión

Uber y Cabify, en cambio, mostraron su satisfacción por la decisión del Supremo y dijeron que favorece a los ciudadanos y a su derecho a elegir entre diferentes alternativas de movilidad.

El Gobierno, por medio del Ministerio de Fomento, ha intentado calmar los ánimos del gremio de taxistas por medio de un nuevo real decreto que regule la actividad VTC y que evite el fraude y la especulación. La norma podría ver la luz a finales de año.

No obstante, para los taxistas el contenido del real decreto es insuficiente. Tanto, que no ha evitado la séptima movilización masiva en lo que va de año para exigir un mayor control de los VTC por las calles.

Fedetaxi y la Asociación Gremial de Auto Taxi de Madrid han condenado y rechazado cualquier acto violento que se produzca en nombre del taxi con motivo de la manifestación convocada en Madrid por este colectivo.

Los conductores de Uber han decidido por razones de seguridad no conectarse a los usuarios en el área de la manifestación en Madrid y las calles aledañas mientras dure la protesta, aunque funcionarán con normalidad en el resto de la capital durante toda la jornada.

Cabify ha comunicado que operará, a su vez, con restricciones y no en todas las franjas horarias.

Unauto VTC, la asociación mayoritaria en la actividad de VTC, ha pedido hoy que se cumpla la ley para que este colectivo pueda operar «sin estar sometido al acoso y la violencia perpetrada por ciertos sectores radicales» del sector del taxi.

El presidente de Unauto, Eduardo Martín, ha rechazado que las VTC estén en situación de ilegalidad y ha dicho que el objetivo de los sectores más radicales del ámbito del taxi es expulsarles del mercado y «mantener así su monopolio».

Manuela Velasco, agredida durante la huelga de taxistas en Madrid

Europa Press

Asegura que varias personas la han atacado cuando una coche de la productora con la que trabaja la llevaba a casa

La actriz y presentadora de televisión Manuela Velasco ha asegurado haber sido agredida este miércoles por los taxistas que secundan un paro en todo el país de 24 horas que, según ha explicado, han propinado insultos contra ella y han atacado el coche en el que viajaba. Entre otras cosas, asegura que un grupo de taxistas le han gritado expresiones como «vete a comer pollas a Antena 3, pesetera» y le han amenazado diciendo: «Ya nos vamos a encargar de que nadie te vea en la tele». Según ha relatado la actriz de series como Velvet o Águila Roja en su cuenta de la red social Instagram, la agresión se ha producido cuando un compañero del servicio de transportes de la productora con la que trabaja le ha llevado hasta su casa.

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