Podemos descalifica la convocatoria de elecciones realizada por «un virrey»

Pablo Iglesias dice que los comicios deben realizarse «sin represión»

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madrid / la voz

Los dirigentes de Podemos insistieron este viernes en su línea habitual de rechazar tanto la declaración unilateral de independencia como la aplicación del 155, e insistieron una vez más en un referendo pactado. Sin embargo, las críticas iniciales a ambas partes se convirtieron en más duras al Gobierno al conocerse la convocatoria de elecciones para el 21 de diciembre, que fue descalificada tanto por el propio Pablo Iglesias como por el secretario de organización, Pablo Echenique.

A Pablo Iglesias le cogió el anuncio de Rajoy de este viernes por sorpresa, por lo que acabó reaccionado en Twitter mediante unas «consideraciones» en las que advierte que debe «garantizarse que el proceso electoral se produzca sin represión y con todas las opciones políticas presentes». «Seguiremos defendiendo que Catalunya siga en España» y «seguiremos defendiendo el diálogo y un referendo legal y pactado como mejor solución a la crisis». Mucho más allá fue aún Pablo Echenique, quien criticó que los comicios hayan sido convocados por «un virrey de Cataluña [en alusión a Mariano Rajoy] usando la lógica política de 1976», es decir previa a la llegada de la democracia.

Echenique añadió, no obstante, que las elecciones serán una oportunidad para derrotar en las urnas «a los de la Gürtel y la financiación ilegal, a los salvajes del (artículo) 155, a los pirómanos de la recogida de firmas contra el Estatut y a los lacayos de los bancos alemanes que regalaron la sanidad y la educación con (la modificación del artículo) 135» de la Constitución, en alusión tanto al PP como al PSOE. Y, al final, critica también «a los que han embarcado al pueblo catalán en una aventura precipitada e irresponsable sin la legitimidad democrática necesaria».

Esta postura de Podemos en connivencia con el independentismo generó un gran número de críticas internas, tanto en cargos intermedios como en las bases, a las que acabó por darles voz una de las mejores conocedoras de las tripas de la formación morada: Carolina Bescansa. La diputada gallega manifestó su desacuerdo con la estrategia marcada por la cúpula, enfocada en unas elecciones autonómicas en Cataluña y olvidándose por completo de que el espíritu de Podemos era estatal. Bescansa no se quedó sin la reprimenda de la número dos, Irene Montero, quien la arrojó a los leones acusándola de traición al airear los trapos sucios en público.

Un discurso que muda de piel

Coincidiendo con la crítica de la cofundadora del partido, con los malos datos en las encuestas y con la cada vez más próxima declaración unilateral de independencia por parte del todavía entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el mensaje oficial de Podemos comenzó a mudar de piel. Iglesias recuperó el énfasis en la convocatoria de un referendo pactado como la única salida posible al conflicto, y sin dejar de señalar al PP, al PSOE, a Ciudadanos y a Felipe VI como los grandes responsables de esta situación, empezó a repartir culpas también con más frecuencia entre el frente soberanista.

A pesar de esta reconversión a marchas forzadas, este viernes, otra vez, volvieron a coincidir en el voto con los independentistas, rechazando en el Senado el 155.

El PSOE considera la llamada a las urnas como «un rayo de luz»

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f. balado

Pedro Sánchez se convirtió en la llave maestra que permitió a Rajoy decidirse por la aplicación del artículo 155. Desde el mismo momento en el que llegaron a un acuerdo, se estableció un hilo directo entre Moncloa y Ferraz que todavía se mantiene. Fuentes de ambos partidos confirman que la fecha electoral ha contado con el visto bueno del jefe de la oposición, que desde el primer momento insistió en la necesidad de que la intervención en Cataluña del Gobierno central fuese lo más rápida y lo menos brusca posible. Sánchez compareció este viernes para realizar una declaración institucional tras el pleno del Senado en el que los socialistas arroparon con sus votos la petición del Gobierno de aplicar el 155, en donde defendió la postura fijada por la dirección. Acusó a Puigdemont y a Junqueras como los «principales responsables del desgarro de la sociedad catalana» e incidió en el carácter constitucionalista de su partido. Tras la oficialización de la fecha electoral guardó silencio. Tan solo ejerció como altavoz del tuit de Miquel Iceta, primer secretario del PSC, la rama del partido en Cataluña, en el que calificó la llamada a las urnas como «un rayo de luz» dentro del «día más triste por la decisión equivocada e irresponsable de los independentistas».

El PSC negoció el jueves contrarreloj con el Govern para que fuese Puigdemont el que convocara las elecciones y evitar así la aplicación del 155. Cuando todo parecía atado, se fue al traste en el último momento. Este viernes los senadores socialistas José Montilla (PSC) y Francesc Antich (Baleares) se ausentaron de la votación rompiendo la disciplina del partido.

Rivera celebra la aplicación del 155 y la convocatoria electoral

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f. balado

Albert Rivera tiene lo que lleva reclamando con tanta insistencia a lo largo de las últimas semanas: elecciones a la vuelta de la esquina. En menos de dos meses comprobará hasta qué punto su formación puede resultar beneficiada en las urnas. Rivera cree que la unión de las fuerzas constitucionalistas puede acabar con su número dos, Inés Arrimadas, como presidenta de la Generalitat. La única condición que exige el líder de Ciudadanos es que su formación, una de las más perseguidas por el independentismo más radical, pueda realizar la campaña con garantías de seguridad y que los actos que lleven a cabo en los pueblos no sean boicoteados.

Rivera ha sido un apoyo importante para el Gobierno en su decisión de aplicar el artículo 155. En ocasiones hasta llegó a presionar a Rajoy para que dejara de titubear y no esperara a una declaración de independencia que Ciudadanos daba por segura. Fuentes del partido confirman que minutos antes de la declaración institucional del jefe del Ejecutivo, en la que avanzó la convocatoria de comicios para el 21 de diciembre, Rivera recibió una llamada de cortesía en la que le comunicaron las novedades. Hoy mismo reúne a su consejo general en Madrid para abordar el nuevo escenario político, y para mañana ya ha confirmado su asistencia a la manifestación convocada en Barcelona por Sociedad Civil Catalana en defensa de la unidad de España. Este viernes se limitó a expresarse en las redes con un escueto mensaje: «Finalmente como proponíamos para parar el golpe, se aplica el 155 y el Estado garantizará elecciones limpias. Vamos».

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