Piden mediación, preparan la independencia

Mientras Puigdemont intenta internacionalizar la crisis, los secesionistas pretenden convocar mañana el pleno para declarar la separación entre el viernes y el próximo martes

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La Voz en BARCELONA

El presidente catalán, Carles Puigdemont, intentó ayer internacionalizar la crisis a la que ha llevado a Cataluña al reclamar una mediación internacional apadrinada por la Unión Europea para forzar un diálogo con el Estado. «El momento aconseja mediación y la mediación ha de ser internacional para que sea eficaz», afirmó tras la reunión del Ejecutivo catalán. Sin embargo, el presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí, Lluís Maria Corominas, anunció poco después que la Mesa del Parlamento catalán convocará mañana el pleno para trasladar el resultado del 1-O, una eufemística forma de decir que tratarán sobre la aprobación de la declaración unilateral de independencia. El pleno se celebrará entre el viernes y el martes próximos, lo que incluye la posibilidad de que tenga lugar el sábado o el domingo. Con este planteamiento, queda en entredicho la supuesta propuesta de negociación y diálogo con el Gobierno central.

Las llamadas leyes de desconexión aprobadas por la Cámara catalana y suspendidas por el Tribunal Constitucional daban un plazo de 48 horas para hacer esa proclamación desde el anuncio oficial de los resultados definitivos del referendo ilegal. Esto no se ha hecho todavía, pero a falta de una Administración electoral independiente, la fecha de la proclamación queda en manos de la Generalitat. Y tapan con ello las disensiones en el seno de Junts pel Sí (PDECat y ERC) y la CUP sobre la oportunidad de proceder a la declaración unilateral de independencia.

En su comparecencia pública, Puigdemont, además de atribuir al Gobierno español la ruptura de la normalidad institucional -centros de investigación, bloqueo de cuentas...-, puso sus cartas sobre la mesa. En nombre de su Gobierno, reclamó que se marchen de Cataluña los policías y guardias civiles desplazados en la operación contra el referendo ilegal.

Puigdemont evitó pillarse los dedos y no entró en el detalle de la fecha del pleno que tratará sobre los resultados del referendo ilegal. Sí aseguro que no prevé una convocatoria electoral vinculada a esta proclamación, porque las únicas elecciones a la vista, afirmó, son las constituyentes previstas para dentro de seis meses. «Nos debemos a lo que aprobó el Parlamento catalán y ratificó el referendo», se justificó. El presidente obvió la falta de garantías y las condiciones en que se desarrolló el 1-O y afirmó que «naturalmente que el referendo es válido» y su «resultado vinculante».

Las precisiones sobre el pleno en el que previsiblemente se decidirá la declaración unilateral de independencia quedaron en manos del presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí. Corominas anunció que mañana propondrán, conjuntamente con la CUP, un pleno específico que podría celebrarse a finales de esta semana o principios de la siguiente para debatir los efectos del «referendo vinculante». Mañana mismo habrá una nueva reunión de la Junta de Portavoces, y será en ese marco en el que se concretará cuándo se celebrará el pleno. Y la fecha de ese pleno específico, que no extraordinario, puntualizó, será comunicada con antelación suficiente a todos los grupos parlamentarios para que dispongan de tiempo para presentar las propuestas que consideren pertinentes. En cualquier caso, el pleno ordinario previsto para mañana y el jueves ha sido pospuesto.

Brutalidad

Corominas repitió el mensaje de Puigdemont de que «el pueblo catalán se ha ganado su derecho a tener un Estado independiente en forma de república», pidió el «amparo» de la UE y que «no mire hacia el otro lado». Omitió la vulneración de la ley por parte de los independentistas y reseñó «que hay una vulneración de derechos sistemática por parte del Estado español». «Condenamos la brutalidad del Estado y no desfalleceremos hasta ver sentados en algún tribunal a los responsables políticos, judiciales y policiales», insistió

Junts pel Sí y sus socios antisistema han propuesto aprobar una declaración institucional del Parlamento catalán de «condena por los actos de violencia» ocurridos el domingo, pero el texto aún lo tienen que consensuar.

Además, Corominas apuntó que Junts pel Sí estudia pedir una comisión de investigación sobre este asunto. Y cargó contra la Fiscalía al preguntase por qué no actúa de oficio y abre una investigación sobre las cargas policiales.

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