Movilización general contra el terrorismo

El rey participará por primera vez en una marcha en la que todas las instituciones del Estado y del país arroparán en Barcelona a cientos de miles de ciudadanos en repulsa por los atentados


Madrid / COLPISA

Barcelona saldrá a la calle hoy para repudiar los atentados y decir que no tiene miedo a los terroristas tras los ataques yihadistas que hace nueve días sembraron el caos y la violencia en pleno corazón de la capital catalana y en Cambrils (Tarragona). Bajo el lema No tinc por (No tengo miedo), el mismo que coreó espontáneamente la multitud tras el minuto de silencio en la plaza de Cataluña el viernes de la semana pasada y que se ha convertido ya en un lema, la manifestación tiene todos los ingredientes para ser masiva, como lo fue hace trece años la del 11M. Entonces, una riada humana tomó las calles de Madrid para enfrentarse a la barbarie terrorista, que dejó 193 muertos y más de 1.600 heridos.

En primera fila estuvo el entonces príncipe de Asturias, acompañado por las infantas Elena y Cristina, en representación de la Corona. Esta tarde, don Felipe volverá a manifestarse, pero en esta ocasión como jefe del Estado. En una decisión inédita -su padre nunca lo hizo y será la primera vez que un rey español participa en una concentración-, el monarca acudirá a la capital catalana sin su esposa, la reina Letizia.

Críticas independentistas

Su presencia ha generado malestar entre un sector de los independentistas. De ahí que la Casa Real esperase hasta última hora del jueves para confirmar su presencia y evitar así que se convirtiera en un nuevo motivo de debate político. La CUP anunció en un primer momento que no asistiría a la convocatoria si Felipe VI encabezaba la marcha y lo acusó de contribuir «a financiar el terrorismo» por sus relaciones con los soberanos de la Península Arábiga. Pero el lunes se desdijo después de que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, precisara que serían los cuerpos de seguridad, sanidad y emergencias responsables del operativo puesto en marcha tras el doble atentado, así como vecinos y comerciantes de las Ramblas, quienes ocuparían la cabecera. El rey, los presidentes del Gobierno, de la Generalitat, de otras comunidades y demás autoridades quedarán relegados a la segunda línea, separados por un espacio y sin pancarta.

Esta ausencia de la cabecera será compensada por una amplia representación política e institucional que desembarcará desde todos los puntos de España. El Gobierno en bloque se sumará a la convocatoria, excepto el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro -por motivos familiares «inexcusables»-, al igual que el Ejecutivo catalán con Carles Puigdemont y todos sus consejeros. Tampoco faltarán los presidentes del Congreso y del Senado, Ana Pastor y Pío García-Escudero, así como todos los mandatarios autonómicos, incluido el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, y los principales líderes políticos, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera. Representantes de todos los partidos, a derecha e izquierda, independentistas y constitucionalistas, harán una demostración de unidad política que incluirá en esta ocasión a Bildu. «Queremos que las calles se desborden contra el terrorismo», insistió ayer Ada Colau.

Unidad frente al terror

Un mensaje que también hizo suyo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien llamó a participar en la marcha para «volver a dar un mensaje de unidad, de repulsa al terrorismo y de amor a la ciudad de Barcelona». También lo hizo Carles Puigdemont, que pidió lanzar un «mensaje al mundo» de «paz, convivencia y libertad» tras los atentados de la semana pasada.

La marcha, convocada por el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat, discurrirá por el kilómetro y medio que separa los Jardines de Gracia de la plaza de Cataluña, desde la que arrancó la furgoneta que protagonizó el atropello masivo que dejó trece muertos y un centenar de heridos. Allí, la actriz Rosa María Sardà y la activista Míriam Hatibi leerán unas poesías antes de que dos solistas interpreten El Cant dels Ocells, el tema de Pau Casals que se ha convertido en símbolo de paz y recuerdo a las víctimas. También se proyectarán imágenes de la ciudadanía que ilustrarán cómo se vivieron los días posteriores a los ataques.

Tres aviones para las autoridades por razón de seguridad

Por motivos de seguridad, las autoridades se desplazarán desde Madrid hasta Barcelona en tres aviones distintos. En uno irá Felipe VI, en otro lo hará el jefe del Ejecutivo y en un tercer aparato, un Airbus 360 de sesenta plazas, viajarán la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, varios ministros y algunos presidentes autonómicos. También lo harán líderes de fuerzas políticas, entre ellos el de Podemos, Pablo Iglesias. En el Airbus también viajará José Luis Rodríguez Zapatero, el único de los expresidentes del Gobierno que asistirá a la marcha. Todos serán trasladados hasta la Delegación del Gobierno en Barcelona. El líder de los socialistas, Pedro Sánchez, no aprovechará el puente aéreo organizado por la Moncloa porque está en Barcelona desde ayer ya que participó en la manifestación celebrada anoche en Cambrils.

Inspirados por la secta más extremista

mateo balín

Los terroristas de Ripoll siguieron la doctrina Takfir, el grupo salafista más radical que exime a los yihadistas de cumplir preceptos del islam para no ser descubiertos

La célula terrorista comandada por Abdelbakil es Satty, imán en la localidad gerundense de Ripoll, se inspiró en la versión más radical del salafismo yihadista para cometer los atentados mortales de Barcelona y Cambrils (Tarragona) el pasado día 17, según los expertos antiterroristas y del Ministerio de Defensa consultados. Se trata de la doctrina Takfir wal-Hijra, un movimiento sectario ultrarradical islamista de orientación suní, surgido en Egipto en 1959 y que ha sido utilizado por la red Al Qaida para justificar la violencia desde su propia visión de la ley de Alá.

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La Cámara catalana alude al apoyo internacional, pero no al español

La CUP marca distancias con la declaración institucional

Cristian Reino

Un día antes de la gran manifestación prevista en Barcelona y ocho días después de los trágicos atentados de las Ramblas y Cambrils, el Parlamento catalán lanzó ayer una llamamiento unánime a derrotar al terrorismo desde la diversidad cultural y la convivencia pacífica. La Cámara autonómica celebró un pleno solemne y guardó un minuto de silencio para condenar los «brutales atentados» y para unirse al «dolor» de las víctimas y los familiares.

La presidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, leyó un texto de repulsa al terrorismo, consensuado por todos los grupos, desde el PP hasta la CUP, en el que puso en valor la respuesta cívica que ha dado la sociedad catalana ante la acción de los terroristas, cuyo «objetivo es generar «odio y miedo». El Parlamento catalán, que se prepara para una batalla intensa en las próximas semanas hasta el 1-O, logró aparcar por unas horas las diferencias que hay entre sus grupos parlamentarios y envió un mensaje de unidad y de forma excepcional todas las fuerzas políticas secundaron la declaración de condena del terrorismo.

Omisiones

La Cámara catalana fue enérgica en la repulsa de la violencia terrorista y al mismo tiempo quiso agradecer la «tarea excelente de los servicios de emergencias y de urgencias médicas, y también la de los cuerpos de seguridad», convertidos en héroes anónimos. También aplaudió las «muestras internacionales de solidaridad recibidas», una apelación criticada en privado desde las filas constitucionalistas, pues se omitían la colaboración del Gobierno central, la actuación de la Policía y la Guardia Civil y los innumerables mensajes de apoyo procedentes del resto de España.

Forcadell, según el comunicado consensuado, se felicitó por la respuesta que ha dado la gente, que ha demostrado madurez democrática y cívica en un momento de «dolor» provocado por «acciones terroristas de violencia extrema». El texto en ningún momento mencionó el terrorismo de inspiración yihadista. Según Forcadell, es loable que la sociedad haya sabido distinguir entre la «utilización espuria de las religiones como fuente de extremismo violento y la pacífica convivencia de las diversas identidades religiosas presentes en Cataluña». El Parlamento autonómico hizo una llamada a «continuar trabajando por la democracia y la cohesión social», porque «la pluralidad solo puede defenderse desde la democracia, y la democracia es la garantía para vivir en una sociedad plural y diversa y, al mismo tiempo, cohesionada».

La CUP recibió las críticas de los grupos constitucionalistas por la actitud de la mitad de sus diputados que decidieron no aplaudir la declaración institucional que leyó Carme Forcadell. Aunque los anticapitalistas firmaron el texto consensuado, su forma de marcar perfil propio fue no aplaudir cuando todos los diputados se pusieron en pie. Los antisistema presentaron un texto alternativo para que quedara patente su posición crítica con la declaración conjunta.

Puigdemont acusa al Gobierno de «jugar a hacer política» con la seguridad de los catalanes

Europa Press

Asegura que la fuerte oposición del Gobierno español al referendo ha llevado a Madrid a cortar el flujo de dinero e información a Cataluña

El presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont, ha asegurado, en una entrevista con Financial Times que el Gobierno español ha estado «jugando a hacer política» con la seguridad del pueblo catalán por cortar los fondos de la policía autonómica.

El jefe del Ejecutivo catalán, que realiza esta entrevista una semana después de los ataques terroristas de Barcelona y Cambrils que dejaron 15 muertos, ha asegurado que la fuerte oposición del Gobierno español al referendo del 1 de octubre ha llevado a Madrid a cortar el flujo de dinero e información a Cataluña.

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Rajoy dice que la coordinación entre el Gobierno y la Generalitat tras los atentados fue «fluida y constante»

EFE
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Rajoy: «Tomar decisiones en caliente no conduce a nada positivo» El presidente del Gobierno ha reiterado su apoyo a todas las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado

El presidente del Gobierno destaca el buen entendimiento desde el «minuto cero»

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado este viernes que la coordinación con el Ejecutivo de la Generalitat y entre los distintos cuerpos de seguridad del Estado ha sido «fluida y constante» desde el «minuto cero» tras los atentados terroristas de Cataluña.

En rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa tras la primera reunión del Gobierno después de los atentados del 17 de agosto, Rajoy ha añadido que se activaron «todos los protocolos» desde que tuvieron lugar los atentados y que el gabinete de crisis que constituyó el Gobierno central recibió información de la Generalitat «desde el primer momento».

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