La caída de Younes Abouyaaqoub, el terrorista que destrozó el corazón de Barcelona

Así fue la huida del yihadista, desde que atropelló a una multitud en las Ramblas, escapó a pie durante hora y media y mató a un hombre en la Diagonal

Los Mossos confirman que el terrorista abatido es Younes Abouyaaqub Han acabado con su vida en la localidad de Subirats

Redacción / La Voz

Finalmente no huyó de Cataluña ni se escapó a Francia. Younes Abouyaaqoub, el gran objetivo de las fuerzas de seguridad del Estado, el terrorista más buscado al ser el conductor que sembró el caos (y la muerte) en las Ramblas, ha caído en la misma comunidad a la que golpeó, en una localidad -Altos de Subirat- situada en la comarca del Alto Penedès, a 50 kilómetros de Barcelona.

Su neutralización ha tenido lugar tan solo horas después de que las fuerzas de seguridad confirmasen que este joven de 22 años, nacido en Marruecos (en la localidad de Mrirt, la misma que la de dos hermanos implicados en el ataque de Cambrils) y residente en Ripoll, era el conductor de la furgoneta que irrumpió en el centro de Barcelona, matando a 13 personas e hiriendo a más de un centenar. Sobre Younes Abouyaaqoub, de 1,80 metros de altura y con pelo oscuro y corto, pesa una muerte más, la del cooperante Pau Pérez, la víctima número 15 del doble atentado en Cataluña (en Cambrils falleció la número 14), a quien apuñaló para sustraerle su Ford Focus y poder huir.

Este es el relato de sus últimos días, desde que sembró el horror en la capital catalana y hasta que finalmente cayó en los Altos de Subirat.

Jueves día 17 de agosto: atropello múltiple en Barcelona

Gracias a varios testigos y a las cámaras de seguridad, los Mossos d'Esquadra han logrado trazar el recorrido de Younes Abouyaaqoub, desde que cometió el atentado en las Ramblas. Sobre las 17 horas de ese jueves 17 de agosto, ataviado con pantalón oscuro, camiseta de rayas y calzado deportivo, bajó de la furgoneta con la que había arrollado a una multitud en la populosa calle barcelonesa y huyó a pie. Se metió en el conocido mercado de La Boquería y empezó a «andar y correr» hacia la Zona Universitaria perdiéndose entre los transeúntes.

Su trayecto a pie duró cerca de una hora y media, y las cámaras de seguridad le captaron por la calle Nicaragua y «a unos 100 metros del Camp Nou», por donde pasó para llegar al aparcamiento que habitualmente usan los estudiantes de la Zona Universitaria.

Allí abordó al conductor de un Ford Focus blanco, el cooperante Pau Pérez, que estaba aparcando su vehículo. «Lo apuñaló, lo puso en el asiento trasero, cogió el coche, se saltó un control policial y llegó a Sant Just», confirmó esta mañana el mayor de los Mossos D'Esquadra, Josep Lluís Trapero.

La policía ya había activado la operación Jaula para dar con el autor material del atropello mortal en Barcelona cuando se subió al coche de Pau Pérez, por lo que el terrorista se encontró con un control a la salida de Barcelona (en la calle Diagonal). Arrolló entonces a una sargento -que quedó herida- y siguió huyendo durante tres kilómetros. Abandonó el coche con el cadáver del propietario en su interior cerca del Edificio Walden de Sant Just y «allí se le perdió la pista sobre las 19 horas».

Ese día logró burlar todos los controles de seguridad.

Sábado día 19: su madre pide que se entregue

Su aspecto, que se puede apreciar en las fotografías difundidas hoy oficialmente por la Policía, era el de cualquier joven de su edad. El de un joven marroquí afincado en la localidad catalana de Ripoll que jugaba al fútbol y acudía asiduamente a la mezquita.

Nada hizo sospechar a su familia que junto a otros jóvenes de su entorno preparaba desde hace meses atentados de gran alcance en España. Tras la masacre de Barcelona, su madre, consternada, pidió a su hijo públicamente que se entregara a la Policía. Fue en una concentración de musulmanes convocada en contra de la violencia. «Que vaya a la policía, que se entregue, prefiero que esté en la cárcel a que esté muerto», llegó a afirmar. 

 

De las propias palabras de su familia se deduce, sin embargo, que conocían la influencia que ejercía en ellos Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll. «Eran unos chicos tan normales, como todo el mundo. Rezaban, pero no tenía nada de malo seguir su religión», defendió una de sus primas. «Creemos que aquí ha habido una cabeza más grande que les ha lavado el cerebro», concretó.

Mañana del lunes día 21: confirman oficialmente que conducía la furgoneta

Durante el fin de semana el rostro anónimo de Younes Abouyaaqoub ya saltó a las páginas de diarios como principal sospechoso y hombre más buscado de España. La Policía lo describió como una persona «peligrosa» y advirtió de que podría ir armado.

Aún así, hubo que esperar a la mañana de este lunes, casi cuatro días después del atentado, para que llegase la confirmación oficial de la autoría del atentado.

«Hoy despejamos otra incógnita: la autoría del atentado de las Ramblas: Jounes Abouyaaqoub (el que conducía). Implicado en el alquiler de la furgoneta. También hay evidencias de tipo científica de que estuvo en ese vehículo y también testimonios, gente que lo ha reconocido», destacó el mayor de los Mossos D'Esquadra, Josep Lluís Trapero.

Las fuerzas de seguridad distribuyeron varias fotos de Younes Abouyaaqoub, en las que se le ve con su camiseta de rayas, pidiendo todo tipo de colaboración ciudadana para encontrarlo. Su pista se había perdido hasta hoy y los agentes no descartaban que hubiese pasado la frontera. 

Tarde del lunes día 21: es abatido en Subirats 

El llamamiento tuvo, sin embargo, una rápida respuesta. Una ciudadana avisó esta tarde a la Policía de que había descubierto a Younes Abouyaaqoub agazapado, y solo, entre unos viñedos situados entre los municipios de Sant Sadurní d'Anoia y Subirats, situados en el Alto Penedés, a 50 kilómetros de Barcelona. Antes, el jefe y el subjefe de la comisaría de Vilafranca del Penedès también habían situado al terrorista cerca de la estación de tren del municipio.

Estos avisos desencadenaron una rápida operación policial, anunciada por los Mossos en Twitter pasadas las 16.30 horas. 

Los agentes encontraron a Younes Abouyaaqoub agachado entre esos viñedos. Tras darle el alto, gritó «Alá es grande», al tiempo que se abría la camisa y mostraba un cinturón con explosivos que después se ha comprobado que eran simulados. Finalmente, ha sido abatido.

Con la muerte de Younes Abouyaaqoub, todos los miembros de la célula responsable de los atentados en Cataluña están muertos o detenidos. Aún así, la operación policial no está cerrada. Los Mossos buscan a posibles cómplices que habrían podido ayudar al yihadista.

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