Los días en los que ETA colmó el hartazgo de la sociedad vasca

Efe BILBAO

ESPAÑA

JUAN LÁZARO

Se cumplen 20 años del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco

09 jul 2017 . Actualizado a las 12:49 h.

La organización terrorista ETA colmó el nivel de hartazgo de la sociedad vasca con el secuestro y asesinato del joven concejal vizcaíno del PP Miguel Ángel Blanco Garrido, que motivó cinco días de continuas movilizaciones y concentraciones espontáneas ante sedes de Herri Batasuna. El secuestro y asesinato del joven corporativo de Ermua (Bizkaia) en julio de 1997 llegó tras dos años con largos secuestros (el del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, de 532 días, y los de los empresarios José María Aldaya y Cosme Delclaux que dieron lugar al «lazo azul» de Gesto por la Paz y concentraciones semanales para reclamar la libertad de los retenidos. Además, el rechazo social a ETA en Euskadi había aumentando en los años anteriores al extender la banda terrorista el abanico de sus objetivos a cualquier miembro del PSOE o del PP, jueces, ertzainas o periodistas.

La movilización que provocó el anunciado asesinato de Blanco -al plantear ETA la exigencia del traslado de todos los presos a Euskadi en 48 horas, se supo que no cabía la negociación-, no tuvo parangón y dio lugar a lo que se denominó «el espíritu de Ermua» y a que la izquierda abertzale perdiera el dominio de las calles de Euskadi.

La tarde del jueves 10 de julio de 1997 ETA secuestró al entonces desconocido concejal «popular» de Ermua y anunció que le ejecutaría si en 48 horas el Gobierno no trasladaba al País Vasco a los presos de ETA, un chantaje que rechazaron de forma unida todos los partidos (salvo HB, que no lo condenó), así como los ciudadanos. Esa misma tarde-noche comenzó la movilización social en Ermua, donde fue permanente durante cinco días y cuatro noches, y al día siguiente, viernes, se celebró una multitudinaria manifestación que cerró la hermana del edil, Mari Mar Blanco, entonces con 23 años, con un emotivo discurso.