El referendo vuelve a abrir grietas en el socialismo catalán

El alcalde de Gerona apoya la consulta y ve a Cataluña tan diferente del resto de España como Dinamarca del Magreb


barcelona / colpisa

La dirección del PSOE se desmarcó ayer de su secretaria de Cohesión Social y alcaldesa de Santa Coloma (Barcelona), Núria Parlon, quien el jueves pasado defendió que se «apele a la comunidad internacional» para evitar que el Gobierno central intervenga la autonomía catalana. «La opinión de Núria es en este caso a título personal y no representa al partido», zanjó el portavoz de la ejecutiva socialista, Óscar Puente. La posición de los socialistas en este asunto es que no desean que el Gobierno tenga que llegar a la aplicación del artículo 155 de la Constitución (permite al Estado intervenir para obligar a las autoridades autonómicas a cumplir las leyes), pero el PSOE no descarta ninguno de los supuestos contemplados en la Carta Magna.

La cuestión catalana sigue provocando enormes quebraderos de cabeza y fuertes divisiones en el socialismo, a pesar de que Pedro Sánchez y su ejecutiva han abrazado la idea de una España plurinacional, concepto que unifica los discursos del PSOE y el PSC. Las relaciones entre las dos formaciones se han visto de nuevo alteradas estos días a raíz del apoyo al referendo de varios alcaldes del PSC, como el de Tarrasa, el de Blanes o el de La Escala. 

Campaña por el no

El alcalde de Blanes (Gerona), el socialista Miquel Lupiáñez, fue ayer más allá que nadie y desencadenó una tormenta en su partido al afirmar que Cataluña es tan diferente del resto de España como Dinamarca del Magreb. «En Cataluña hay valores que se viven y se miden de otra manera. No es que el resto del mundo no exista. Pero aquí los parámetros son: responsabilidad, compromiso, avanzar y premiar el esfuerzo», señaló.

El alcalde de Blanes: «En Cataluña se vive de otra manera, ocurre igual con Dinamarca con respecto al Magreb»

La Voz
Afp

El regidor, del PSC, se declara a favor de la celebración del referendo, en contra de la posición de su partido

«En Cataluña se vive de otra manera». El alcalde de Blanes (Gerona), el andaluz de origen Miguel Lupiáñez, se ha convertido en uno de los protagonistas políticos de la jornada, al confirmar que, en contra de la posición del partido socialista, hay alcaldes del PSC a favor del referendo independentista que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, quiere convocar para el 1 de octubre.

En una entrevista concedida a Carlos Alsina, en Onda Cero, el regidor del PSC, confuso en su discurso, ha aclarado que sí apoya la celebración de esta consulta aunque avanza que su voto (igual que hizo en la consulta del 9 de noviembre del 2014) será «rotundamente en contra». 

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Lupiáñez dijo que hará campaña a favor del no en la consulta, pero también anunció que seguirá la orden de la dirección de su partido de no ceder locales municipales para el 1-O. «Cumpliré con la legalidad», expresó.

El secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, le instó a «rectificar», porque sus palabras «no reflejan el pensamiento del PSC». Por eso, Illa llamó ayer por teléfono a Lupiáñez y le trasladó que sus «desafortunadas» declaraciones no tienen nada que ver con el posicionamiento del PSC, que se basa en respetar la ley y resolver el encaje de Cataluña en el resto de España a través de un nuevo pacto constitucional. Illa también garantizó que ninguno de los 122 alcaldes del PSC colaborarán con la consulta «unilateral e ilegal». Y deploró el «burdo intento» del Gobierno catalán de traspasar su responsabilidad a los consistorios, intentando trasladar el mensaje de que si no se puede llevar a cabo será por su culpa.

«Quien quiera convocar un referendo, que lo convoque, pero que no traspase la carga al mundo municipal, al que no le corresponde» la convocatoria ni la celebración de una consulta como la anunciada.

La sentencia del 9N, un precedente para octubre

El fiscal anticorrupción de Barcelona Emilio Sánchez Ulled considera que la sentencia sobre el 9N y la reforma del Tribunal Constitucional son dos precedentes que pueden influir en la «valoración penal» que se haga de un eventual referendo ilegal en Cataluña.

En una entrevista en TV3, Sánchez Ulled indicó que ahora, a diferencia de lo ocurrido cuando el 9N, «hay dos elementos adicionales» de cara al 1-O: la reforma del TC que prevé una determinada manera de dar cumplimiento a las órdenes del tribunal que motiva las notificaciones a cargos públicos, y la sentencia del 9N, que inhabilitó por desobediencia al expresidente Artur Mas y a los exconsejeros Ortega, Homs y Rigau. Según él, con esa sentencia se sienta un precedente «donde la desobediencia abierta a un mandato directo del TC ha sido valorado por un tribunal como delito». Recuerda que en el 2014, en la jornada del 9N estaba de guardia y no había «fundamentos para enviar a la policía» a evitar la consulta. «El Tribunal Constitucional prohibió la actuación de la Generalitat como entidad pública, pero no las actuaciones que pudiesen llevar a cabo personas particulares», insiste.

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