Contundente victoria en un PSOE roto

Enrique Clemente Navarro
eNRIQUE cLEMENTE MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Sánchez arrolla en las primarias con más de la mitad de los votos y es el primero en todas las comunidades menos Andalucía, donde ganó Susana Díaz, y el País Vasco, para Patxi López

22 may 2017 . Actualizado a las 13:42 h.

Tenía en contra al aparato, a los barones con poder, a Felipe González y José Luis Rodríguez Zapater, se enfrentaba a la presidenta andaluza, que controla la federación más numerosa, pero Pedro Sánchez recuperó ayer la secretaría general casi ocho meses después de su dimisión. Y lo hizo de forma contundente, que deja fuera de combate a Susana Díaz. Sánchez logró el 50,21 % de los votos, por delante de la presidenta andaluza, con el 39,94 %, y Patxi López, con el 9,85 %. En total, 15.000 papeletas de diferencia del ganador sobre la segunda clasificada.

Los militantes pasaron factura a Díaz por la abstención que permitió a Mariano Rajoy seguir en la Moncloa. El triunfo de Sánchez supone una revolución en el principal partido de la oposición, que entra en un territorio desconocido. No solo Díaz queda desautorizada, sino también los presidentes autonómicos que la han apoyado. El nuevo secretario general ganó en todas las comunidades autónomas, excepto en Andalucía y el País Vasco. El portavoz de la gestora, Mario Jiménez, fue el primero en salir para dar cuenta de la victoria de Sánchez y destacar el comportamiento de los militantes y la «participación altísima, histórica» en una primarias «limpias y transparentes»

La buena noticia para el PSOE es que ya tiene un líder elegido por los militantes. La mala es que sale de las primarias dividido en dos bandos enfrentados, lo que hará difícil lograr la unidad, aunque la derrota de Díaz deja con poco margen a sus afines para llevar a cabo una oposición interna. A partir de ahora el PSOE afrontará la difícil tarea de la reconstrucción, la redefinición de su proyecto y la recomposición de la unidad interna. La foto de los tres candidatos es un buen síntoma, pero habrá que ver si se confirma con la integración de los perdedores. Las declaraciones posteriores de la presidenta andaluza dejaban claro que el camino no va a ser fácil y que está dispuesta a seguir dando batalla al nuevo secretario general en el próximo congreso federal.