La foto de Nicolás Maduro con la estelada genera más disensiones en el frente secesionista catalán

El Gobierno central cree que la imagen es una anécdota que «retrata a los protagonistas»


barcelona / colpisa

El independentismo tiene estos días un serio dilema en política exterior ya que hasta la fecha, y a pesar de los intentos y de los numerosos viajes de Puigdemont y Mas al extranjero, no ha conseguido que ningún mandatario internacional apoye no ya la independencia de Cataluña, sino siquiera el referendo de septiembre. Por tanto la pregunta que se hace el secesionismo es si es buena o mala para el proceso catalán la imagen del presidente venezolano, Nicolás Maduro, con una estelada (bandera independentista catalana), dando su respaldo a la causa secesionista y diciendo que Venezuela reconocerá desde el minuto uno el eventual Estado catalán.

Como en casi todo, el PDECat y la CUP mantuvieron una agria discrepancia, mientras que Esquerra no se mojó con la vista puesta en las elecciones a la vuelta de la esquina y cuando Oriol Junqueras trata de presentarse como un dirigente moderado. «Es un grave error», afirmaron los convergentes. «Si alguien cree que suma que Maduro se haga una foto con la estelada, no ha entendido nada», afirmó la número dos del partido, Marta Pascal. El portavoz de los nacionalistas en el Congreso, Carles Campuzano, en la misma línea dijo que son «bienvenidos todos los apoyos», pero a su juicio lo que «necesita» la causa independentista son respaldos de los «demócratas» y «Maduro no lo es». «No es el personaje político que más nos entusiasma, representa todo lo contrario de lo que hemos construido en Europa, está en las antípodas de los valores políticos y morales que defendemos», remató.

Para la antigua Convergència, que no para de perder apoyos electorales como consecuencia de su dependencia de la CUP, es una imagen que le hace mucho daño, pues no solo aleja a su electorado tradicional de centroderecha, sino que además sirve en bandeja munición a los que cargan contra el proceso. Hasta el punto, y valga como ejemplo, de que ayer el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, empleó para defenderse en el caso Ignacio González contra Gabriel Rufián fue enseñarle la foto, aunque no tuviera nada que ver. «Es una anécdota que retrata muy bien a quienes han sido protagonistas de la misma», abundó luego el ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo.

Imagen desacreditada

El proceso no anda sobrado de apoyos internos cuando se acerca su momento culminante, y sus adversarios aprovecharon para hurgar en la herida. «El apoyo de Maduro al separatismo catalán es el abrazo del oso, si había algún motivo más para pensar que el proceso no tiene mucho futuro es que lo apoye Maduro», aseguró el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, cuya formación trata de situarse en parte del terreno que ocupaba hasta hace bien poco CiU y que agradecerá para ese cometido imágenes como las del líder venezolano, que se fotografió con una estelada en la presentación de un documental sobre su figura en el que han participado activistas del independentismo que simpatizan con el régimen chavista. La foto «desacredita el proceso» y hace visible «la fractura entre el PDCat y la CUP», señaló Joaquim Coll, de Sociedad Civil Catalana.

«Y salen en el PDCat a rajar; están fatal»

La izquierda anticapitalista considera que la foto es un éxito en política internacional cosechado por el independentismo. «Gracias Venezuela y gracias Nicolás Maduro», saludaron los antisistema el apoyo del líder venezolano, hacia el que profesan admiración ideológica. En la CUP, incluso, se atrevieron a criticar los pocos resultados cosechados por los viajes de Mas al exterior. «Sumamos un importante apoyo internacional de un jefe de Estado y salen en el PDCat a rajar; están fatal», apuntaron.

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