El PNV gana y mejora su resultado, pero necesita pactar para formar Gobierno

«Sorpasso» de Podemos al PSE, que se hunde al perder 7 escaños y quedarse con 9 como el PP

Resultados en el país vasco Resultados en el país vasco

redacción / la voz

Con el cien por cien de los votos recontados, el PNV del lendakari Iñigo Urkullu obtiene 29 escaños (hasta ahora tenía 27) con lo que podrá volver a formar Gobierno aunque para ello necesitará pactar. Y puede hacerlo con el PSE de Idoia Mendia, que ha logrado únicamente nueve escaños y que es el partido que se lleva el gran batacazo en las urnas. Para encontrar un tan mal resultado de los socialistas vascos hay que remontarse a 1980, en las primeras elecciones democráticas cuando obtuvo esos mismos escaños, si bien entonces se elegían únicamente 60 parlamentarios y logró 130.221 votos, unos 4.000 votos más que ayer.

Ahora bien, la suma de los 29 de los nacionalistas con los 9 de los socialistas arroja una suma de 38, que es mayoría absoluta. Claro que la misma alianza podría establecer Urkullu con los nueve diputados logrados por el exministro Alfonso Alonso, aunque parece más improbable. Y es que el líder peneuvista ya venía gobernando en alianza con los socialistas vascos e incluso manifestó su preferencia por repetir ese apoyo externo.

La otra gran noticia que producirá dolor de cabeza a Pedro Sánchez es el sorpasso de Podemos, que con 11 escaños penetra en la Cámara y lo hace adelantando al PSE y al PP (ambos con 9 diputados). Aunque el gran batacazo se lo llevan los socialistas, que tenían 16 diputados en la legislatura anterior y por tanto han perdido siete: tres en Álava, dos en Guipúzcoa e igual cantidad en Vizcaya. Además, pasan a ser la quinta fuerza en Álava y la cuarta en Vizcaya y en la provincia de Guipúzcoa. Para su candidata, el resultado responde a la baja participación habida en estos comicios, de un 62,21 %, tres puntos inferior a la registrada hace 4 años. 

Bildu salva los muebles

El nuevo actor en la muy plural representación en la Cámara de Vitoria, Elkarrekin Podemos, (coalición formada por Podemos, Ezker Anitza IU y Equo que se presentó por primera vez) no logra igualar el resultado de las pasadas elecciones generales cuando fue el partido más votado, pues es superado por EH Bildu, formación que salva los muebles con sus 17 diputados pese a dejarse cuatro escaños, uno en Álava y otro en Guipúzcoa y dos en Vizcaya, respeto a la legislatura anterior. Aún así conserva la segunda posición en el Parlamento vasco. El diputado que pierden los populares se lo dejan en Vizcaya y son segunda fuerza en el feudo de Alonso, en Álava, donde han logrado conservar 5 diputados. La formación de Albert Rivera, Ciudadanos, se queda fuera el Parlamento de Vitoria al obtener únicamente 21.362 votos.

Como ocurre en la formación del Gobierno español, anoche parecía que el peso para la constitución de un Ejecutivo vasco recaería en los socialistas, pues cuando aún no estaba finalizado el recuento, a Bildu se le otorgaban 18 escaños, lo que permitiría intentar un bloque de izquierdas con Podemos (11) y PSE (9) porque sumarían 38 diputados, mayoría absoluta. Ahora bien, con el recuento finalizado esa combinación de siglas queda descartada al aunar 37 parlamentarios. Por tanto, todo indica que los socialistas irán de nuevo de la mano del PNV, que encontró con Iñigo Urkullu cierta templanza y moderación en sus postulados.

Urkullu es el político vasco más valorado en las encuestas. Ha sabido ganarse el reconocimiento social a base de una imagen dialogante con otros partidos y gracias también a una calculada ambigüedad en relación a la puesta en marcha de un proceso soberanista en el País Vasco. Recientemente apuntó su escepticismo respeto a las posibilidades reales en el mundo de hoy de cualquier Estado de ser realmente independiente. 

Desbloqueo

Un total de 1,7 millones de vascos votaron ayer en unas elecciones que todas las fuerzas políticas intentan interpretar en clave nacional, porque sus resultados pueden influir en el desbloqueo de la política en España, sin Gobierno con competencias plenas desde diciembre del 2015. De cara a la investidura de un presidente de Gobierno español, y si Pedro Sánchez llegase a intentarla, como parece que está haciendo, estos resultados siempre pueden facilitarle negociar el apoyo de los cinco diputados peneuvistas en el Congreso.

Urkullu fue ayer el candidato más madrugador a la hora de depositar si voto. Acudió a las 9.15 horas a una mesa de Durango, donde pidió a los electores que demuestren que «Euskadi es diferente». Idoia Mendia, del PSE, animó a los vascos a elegir «la Euskadi de las oportunidades». El aberzale Arnaldo Otegi, quien no pudo concurrir como candidato por estar inhabilitado, emitió su sufragio en Elgóibar (Guipúzcoa) y se permitió bromear: «Ya sabéis a quién voto», dijo. Alfonso Alonso, del PP, depositó su papeleta en Vitoria, y reclamó a los vascos que votasen pensando en el conjunto de España. La candidata de Podemos, Pili Zabala, votó sobre las once en Zarautz (Guipúzcoa).

Urkullu, un político que devolvió a los nacionalistas al pactismo

Iñigo Urkullu (Alonsótegui, Vizcaya, 1961) es una mezcla de político tranquilo y yerno ideal. Serio, contenido, metódico y dialogante, pero también educado y cordial, en el trato directo. Esos rasgos componen un carácter templado y pragmático, en lo político y lo personal, que le han permitido convertirse en la opción transversal, bien vista por la mayoría, que primero pacificó y convirtió en una piña a un desgarrado PNV, que lo devolvió hace cuatro años a Ajuria Enea.

Es el reverso de la moneda que tendría la cara de Artur Mas, el rostro del nacionalismo políticamente correcto. Urkullu, tras apagar los rescoldos del choque con el Estado que protagonizó Juan José Ibarretxe, que fracturó a los vascos con una política frentista que tuvo como último episodio el desalojo de Ajuria Enea del PNV, con la presidencia del socialista Patxi López con la ayuda del PP, devolvió a los nacionalistas al pactismo y a la centralidad. Pretende lograr un «nuevo estatus» ratificado por una consulta que reconozca la «identidad nacional vasca» y la «soberanía compartida» con España, pero dentro de la Constitución y pactado con el Estado. Su prioridad es la lucha contra la crisis y el mantenimiento de los servicios públicos y prestaciones sociales. Su moderación y una Administración sin apenas casos de corrupción le han permitido aguantar bien la irrupción de los partidos emergentes.

El PNV gobernó siempre desde 1980 menos una legislatura

El PNV siempre ha sido el partido más votado desde que se reinstauró la democracia y ha gobernado en todas las legislaturas, salvo en la de 2009-2012, que presidió el gobierno el socialista Patxi López, tras un acuerdo entre el PP y el PSE-EE, pese a que los nacionalistas habían sido los más votados. Desde las primeras elecciones de 1980 han sido cuatro los lendakaris: Carlos Garaikoetxea, José Antonio Ardanza, López e Iñigo Urkullu. 

1980. Se eligieron 60 escaños en lugar de los 75. Carlos Garaikoetxea fue elegido lendakari tras lograr el PNV 25 escaños. Gobernó en solitario. La segunda fuerza, con 11, fue HB.

1984. El PNV logró 32 escaños y el PSE-EE, 19. Garaikoetxea fue reelegido. En diciembre dejó la presidencia a José Antonio Ardanza y se alcanzó un pacto con los socialistas.

1986. Escisión en el PNV. Surge Eusko Alkartasuna. Ardanza adelantó las elecciones, las únicas en las que el PNV (17) no fue el que obtuvo más escaños, sino el PSE-EE (19). EA fue cuarto, con 13, igual que HB. Gobernó el PNV con el PSE-EE.

1990. El PNV ganó los comicios (22). El PSE-EE fue segundo. El PNV se alió con EA y EE, aunque, en 1991, se rompió el pacto y el PSE-EE se sumó al Ejecutivo con PNV y EE.

1994. El PNV fue el más votado (22 escaños). José Antonio Ardanza pactó con los socialistas y Eusko Alkartasuna.

1998. El PSE-EE abandonó el Ejecutivo. El PNV revalidó su triunfo, con Juan José Ibarretxe (21). El PP, por primera vez, fue segunda fuerza. Ibarretxe gobernó con EA y EH.

2001. PNV-EA sacaron 33 escaños y pactaron con Ezker Batua. El PP de Mayor Oreja logró su mejor resultado, 19.

2005. PNV-EA lograron 29 y el PSE-EE, con Patxi López, arrebató al PP el segundo puesto. Ibarretxe fue elegido lendakari con los 32 votos de PNV, EA y EB y dos de EHAK.

2009. PNV y EA concurrieron por separado. La primera obtuvo 30 escaños. La segunda fuerza fue el PSE-EE. Un acuerdo entre este y el PP permitió a Patxi López gobernar.

2012. El PP rompió el acuerdo. El PNV de Iñigo Urkullu sacó 27 escaños, y el PSE-EE, 16. Cedió el segundo puesto a EH Bildu, que logró 21. Urkullu gobernó en solitario, pero en el 2013 firmó un acuerdo con el PSE.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El PNV gana y mejora su resultado, pero necesita pactar para formar Gobierno