La investidura aún está muy complicada

El pacto en el Congreso acerca a Rivera al líder del PP, pero complica mucho que el PSOE pase del no a la abstención


Madrid / La Voz

La formación de la Mesa del Congreso ofrece pistas sobre la evolución que pueden tener en los próximos días las negociaciones para la formación de Gobierno. Rajoy está ya más cerca de Ciudadanos, pero sigue teniendo muy difícil lograr la investidura.

Ciudadanos

Primer paso para un sí. El acuerdo entre el PP y Ciudadanos, gracias al cual los de Albert Rivera obtienen en la Mesa del Congreso los mismos representantes que el PSOE, que tiene 53 escaños más, ha sido muy ventajoso para el partido naranja. El PP cree que es el primer paso para lograr el sí de Ciudadanos, que Rajoy espera lograr cuanto antes porque lo considera clave para que el PSOE pase del no a la abstención. Rivera, sin embargo, necesita tiempo para dar ese paso y justificarlo ante sus votantes, por lo que podría optar por retrasar la investidura que Rajoy quiere abordar a partir del 2 de agosto, demasiado pronto, o por mantenerse en la abstención en las votaciones de los días 3 y 5 para pasar al sí en una nueva convocatoria en septiembre.

PSOE

El cambio a la abstención está más difícil. La elección de Ana Pastor como presidenta del Congreso permite a Rajoy controlar el Parlamento y le asegura un diseño del proceso de investidura a su medida. Sin embargo, esa elección complica la posibilidad de que el PSOE se acabe absteniendo para facilitar la elección del líder del PP como presidente del Gobierno. Un pacto entre socialistas y populares para que Patxi López se hubiera hecho con la presidencia del Congreso habría allanado el camino a un acuerdo posterior para la investidura. Ahora, sería difícil de justificar ante las bases socialistas que el PSOE contribuya a que Rajoy, con 137 escaños, controle el Congreso y el Gobierno, aunque en el PP están convencidos de que la presión logrará doblegar, aunque sea en el último momento, la negativa de Sánchez a abstenerse. Después de lo ocurrido ayer, lo que está absolutamente descartado es un Gobierno encabezado por el líder del PSOE con el apoyo de Podemos y los nacionalistas.

Nacionalistas

Una inesperada posibilidad. Mariano Rajoy no quiere cerrarse ninguna puerta en su objetivo de asegurarse la presidencia del Gobierno. Lo sucedido ayer, con el respaldo de los nacionalistas a la Mesa del Congreso diseñada por el PP, abre una nueva e inesperada vía para la investidura, la de que los nacionalistas de CDC y el PNV se abstengan. En ese caso, improbable a pesar de todo, a Rajoy le bastaría el apoyo de PP, Ciudadanos y Coalición Canaria (170 escaños) para tener más votos a favor que los 167 en contra que sumarían PSOE, Podemos, ERC y Bildu. Rajoy abrió la puerta a esta posibilidad al incluir por sorpresa a CDC en la ronda de contactos, como una forma más de presionar al PSOE, pero lo cierto es que serviría para que los socialistas se liberaran de la presión de tener que ayudar a Rajoy. 

PNV

A la espera de las vascas. El objetivo de Rajoy no es solo asegurarse la presidencia, sino también la estabilidad del Gobierno. Juega para ello con la posibilidad de que el PNV necesite al PP tras las elecciones vascas de octubre para gobernar en Vitoria. Eso permitiría que, aunque fuera elegido ahora con 169 votos de PP y Ciudadanos, su Gobierno se reforzara a partir de octubre gracias a un doble pacto con el PNV en Madrid y Vitoria.

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