La extorsión a la infanta aceleró la acción judicial contra Manos Limpias y Ausbanc

melchor saiz-pardo MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Ángel Díaz | EFE

Los detenidos, que habían obtenido 4 millones en otros chantajes, le exigían 3 a ella

20 abr 2016 . Actualizado a las 12:08 h.

El supuesto intento de chantaje a la infanta Cristina acabó ayer con la detención de la cúpula de Manos Limpias y Ausbanc en la denominada operación Nelson. Sus directivos están acusados de liderar una trama -y mucho más amplia que el caso Nóos- dedicada a la extorsión de directivos bancarios, empresarios y otros ciudadanos, a los que supuestamente coaccionaban con campañas de desprestigio y acciones penales ante los tribunales. Unos chantajes que se extendieron durante más de tres lustros y que, calcula la Policía Judicial, habrían supuesto unos ingresos de no menos de cuatro millones de euros.

La Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) no quiso esperar más ante las continuas filtraciones y ayer desató la redada. La operación, coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, terminó con la detención de once responsables de ambas organizaciones, entre ellos el secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernad; el presidente de Ausbanc, Luis Pineda; y la mujer de este, María Teresa Cuadrado. La Policía judicial registró las sedes de las dos entidades y los domicilios de Bernard y Pineda.

Un año de investigación

La investigación comenzó el 24 de febrero del 2015, después de nueve demandas en las que varios empleados de banca y tres entidades denunciaron que Ausbanc les estaba chantajeando con acciones penales que emprendería Manos Limpias. Sin embargo, las diligencias se aceleraron a raíz de que en marzo los abogados de la infanta Cristina comunicaron a la UDEF que Manos Limpias, a través de un letrado, había reclamado tres millones por retirar las acusaciones contra la hermana de Felipe VI en el caso Nóos, en el que mantiene en solitario la acusación a la exduquesa.