El ministro de Justicia, sobre el escrache: «Hay algunos que han sembrado vientos y recogen tempestades» 

Agencias EFE | EUROPA PRESS

ESPAÑA

Cuestiona que quienes «han ejercido ese tipo de acciones ahora vengan a considerar que eso está fuera del marco jurídico»

17 feb 2016 . Actualizado a las 16:01 h.

El ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, ha mostrado su rechazo al escrache que sufrió este pasado martes el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, José Javier Barbero, pero ha añadido que «hay algunos que han sembrado vientos y recogen tempestades».

Preguntado por este tema antes de impartir una conferencia en la Universidad de Navarra, en Pamplona, Catalá ha mostrado «toda» su solidaridad con el concejal, que «se ha podido sentir como muchos otros anteriormente violentado o intimidado por una manifestación». En todo caso, ha cuestionado que quienes «han ejercido y han hecho práctica cotidiana de su acción política ese tipo de acciones ahora vengan a considerar que eso está fuera del marco jurídico».

«Hace muy poco la alcaldesa de Madrid decía que eso era una manifestación democrática de que algo hemos hecho mal y, por lo tanto, que quien sufre un escrache tiene que pensar que los ciudadanos están manifestando su disconformidad. Si ellos entienden que eso es así, que se apliquen el cuento también ahora», ha afirmado.

Finalmente, Catalá ha insistido en que «cualquier acción de coacción, de limitación de los derechos de cualquier persona, y en particular de un responsable público, es reprobable en general» y ha concluido que «el respeto y la convivencia son un valor de nuestra Constitución», por lo que el escrache «es rechazable».

Diferentes varas de medir

Ballesteros | efe

Cristina Cifuentes, por su parte, ha manifestado que «jamás» defenderá un escrache, ya que «son una forma de coacción inaceptable», pero ha incidido en que no se pueden usar «diferentes varas de medir según sea el destinatario». «Yo lo que pediría es que no se utilizarán dobles varas de medir, no puede ser que lo que para unos es libertad de expresión resulta que si se lo hacen a otros es delito, es fascismo y es una cosa intolerable».

La presidenta de la Comunidad de Madrid, ha dicho que «sabe de lo que habla» al haber vivido ella uno cuando era Delegada del Gobierno. «A mí me hicieron uno en la puerta de mi casa con mi hijo mirando desde el balcón, que no fue precisamente pacífico, porque si no me meto en un restaurante que estaba abierto aquello termina con violencia física», ha recordado. Cifuentes ha trasladado que en aquel entonces echó de menos «voces de apoyo» ya que lo que escuchó fue que aquello era «libertad de expresión», así como que formaba parte «de la expresión lógica y de la libertad los ciudadanos». «Creo que hay que ser un poco serio y riguroso y efectivamente condenar ese tipo de manifestaciones que van más allá del derecho de manifestación», ha aseverado al presidente.

Javier Lizón | EFE

«Su propia medicina»

Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, también se ha referido este miércoles al episodio de ayer en el que policías municipales increparon al concejal de Seguridad de Madrid, Javier Barbero. El titular de la cartera de Interior en funciones dice que esta acción «pone de manifiesto que probar el sabor de tu propia medicina a veces es lo mejor para no hacer determinadas cosas».

Jorge Fernández Díaz ha realizado estas manifestaciones a los periodistas antes de clausurar la presentación del archivo digital Memoria de vida elaborado por RTVE en homenaje a las víctimas del terrorismo de ETA, en la Casa de América de Madrid.