Miguel Tejeiro, el cerebro fiscal del entramado Nóos, un imputado menos en el caso

Manos Limpias retiró todos los cargos contra él a cambio de que ponga contra las cuerdas a la infanta Cristina


palma / colpisa

Se cumplió el guion y el tribunal aceptó ayer sacar del banquillo de los acusados a Miguel Tejeiro, el cerebro fiscal del entramado Nóos. Tejeiro logró la pasada semana que Manos Limpias, única parte del proceso que le acusaba, retirara todos los cargos contra él a cambio de que ponga contra las cuerdas a la infanta.

El pacto consiste en que él se librará de una petición de cárcel de once años por confesar las irregulares que, según él, hizo a petición de la imputada y de su esposo en sus declaraciones de Hacienda para camuflar los presuntos fraudes a través de Aizoon, la sociedad del matrimonio Urdangarin-Borbón.

Manos Limpias solicitó en la Audiencia de Palma el sobreseimiento provisional de la causa respecto a Tejeiro sin dar más explicaciones. Era el final de una negociación que se aceleró después de que el pasado viernes el tribunal confirmara la legitimidad de Manos Limpias para pedirle cárcel. El acuerdo es simple. El asesor se libra de la acusación y a cambio, ya como testigo, tira de la manta para apuntalar la tesis de que la infanta colaboró de forma activa en los dos fraudes que se imputan a su marido, 337.138 euros. Y que lo hizo dando instrucciones, junto a él, para que se elaboraran declaraciones ad hoc a fin de que casaran los números de Aizoon.

Miguel es el segundo Tejeiro que se convierte en arrepentido. Su hermano, Marco Antonio, contable de Nóos, logró que la Fiscalía redujese su petición de cárcel a dos años tras revelar que participó en el ardid que Urdangarin y Torres orquestaron para lograr contratos públicos usando la imagen de la Casa Real.

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