La Voz / Redacción

La numero tres de Podemos, Carolina Bescansa, ha acudido con su bebé a la sesión constitutiva del Congreso para visibilizar «los cuidados», ponerlos «en el centro» del debate político, y favorecer que estas tareas dejen de ser un asunto «privado» que «las mujeres tienen que resolver por su cuenta en la invisibilidad» y pasen a tratarse como un asunto político. «Es hora de visibilizar lo que hay en la calle dentro de las instituciones y que esta Cámara se parezca más a nuestro país», ha señalado Bescansa en declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso, al término de las votaciones. 

La diputada de la formación morada ha alertado de que la mayor parte de las madres en España no tienen la posibilidad de criar a sus hijos, de llevarlos a sus trabajos a pesar de que siguen siendo pequeños. «La mayor parte de las mujeres que son cajeras, o dependientas, o que trabajan en la distribución no tienen la posibilidad de mantener la crianza de sus hijos y de traerlos al trabajo», ha remarcado.

A su juicio, las mujeres deben tener el derecho de criar a sus hijos con apego. Según ha confesado, Bescansa se siente «privilegiada» por poder llevar consigo a todas partes a su bebé de cinco meses, un hecho que para ella supone «la norma y no una excepción». «He tenido el privilegio de no separarme de él desde que nació y me parece que es muy sorprendente que sea noticia que una madre con un bebé tan pequeño acude a su trabajo con él. Claro que es un privilegio. He tenido baja por maternidad de cuatro meses, más una adicional por lactancia materna», ha remarcado.

Preguntada por las razones que le han llevado a no dejar a su bebé en la guardería del Congreso, Bescansa ha señalado que, «por el momento es demasiado pequeño», tiene 5 meses, y todavía lo está criando, «y no puede comer otra cosa». Eso sí, reconoce que este «privilegio» no le va a durar mucho y que intentará permanecer con él hasta que cumpla los seis meses.

Respecto a las declaraciones del ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, que le ha acusado de instrumentalizar a un bebé para hacer política, Bescansa se ha preguntado si él ha tenido que cuidar alguna vez a alguno y ha afirmado que si una mamá tiene que criar a un bebé tiene que ir con él a todas partes. «Creo que encontrará a cientos de pediatras que le explicarán cómo se crían los hijos, si es que él no lo sabe», ha apostillado.

«Un gesto simbólico»

Según han explicado fuentes de Podemos, Bescansa ha querido aprovechar la que ha sido su primera cita parlamentaria para volver a hacer un «gesto simbólico por la reivindicación de todas las mujeres que tienen que poder conciliar vida familiar, personal y vida laboral, y no pueden». En este contexto, desde el partido morado han recordado su propuesta electoral para que los permisos de maternidad sean iguales para madres y padres, para que se garantice el acceso para todos a la educación infantil, y que esto «no sea un privilegio para quienes pueden pagar 400 euros al mes».

Con todo ello, defienden un país «con democracia» y en el que la maternidad no sea incompatible con la participación política de las mujeres. «Queremos unas instituciones de la gente y para la gente y queremos madres haciendo política», sentencian.

Críticas de diputadas

Varias diputadas veteranas han recordado a Carolina Bescansa que el Congreso cuenta con un servicio de guardería, y muchas le han reprochado su gesto por innecesario. «Le he comentado que está la guardería, porque me da pena un niño tan chico, en un sitio cerrado con 400 personas, cada una de su padre y de su madre, y ella sin poder moverse», ha comentado la vicepresidenta del Congreso, Celia Villalobos, después de haberse acercado al escaño de la diputada para hablar con ella.

No sólo la reelegida vicepresidenta de la Cámara Baja ha hablado con Bescansa sobre el servicio de guardería; fuentes de Podemos han asegurado que numerosos diputados del PP se han acercado a ella para insistirle en que dispone de una guardería en el Congreso, abierta desde el 2006, en la que su hijo puede ser atendido perfectamente. En los pasillos se han repetido los comentarios sobre el gesto de esta madre, que ha tenido un amplio eco en los medios de comunicación y en las redes sociales, y no han faltado reproches por parte de otras parlamentarias con hijos.

Una de las más críticas ha sido la socialista Carme Chacón, vicepresidenta de la Cámara cuando se puso en marcha la guardería, para quien, «francamente, no hacía falta» que la parlamentaria trajera hoy a su bebé, máxime cuando existe esa escuela infantil y «hay muchas trabajadoras en este país que no pueden hacer esto». Así que el episodio le ha parecido un «mal ejemplo», sobre todo por los esfuerzos del Congreso para que las diputadas, que no tienen baja de maternidad, puedan amamantar a sus hijos. Sobre su experiencia personal, ha recordado que, cuando fue ministra de Defensa, ella traía al bebé a la Cámara y le daba el pecho en su despacho, sin necesidad de llevarlo al hemiciclo.

También la diputada de Coalición Canaria Ana Oramas ha explicado que ella misma tuvo que incorporarse a los trabajos parlamentarios sólo quince días después de haber dado a luz por cesárea y ha reiterado que el Congreso tiene guardería para diputados y funcionarios. «Me parece muy bien si uno no tuviera posibilidades de dejar a un bebé, pero es un tema más de figurar públicamente», ha subrayado.

Además ha abordado la cuestión desde otra vertiente, al plantear que a los niños «hay que protegerlos también en su intimidad» y ha reseñado que «nadie» ha visto a los hijos de mujeres dedicadas a la política cuando han sido madres, como la presidenta de Andalucía, Susana Díaz. «Hay que defender el tema de la maternidad, la compatibilidad y todo eso, pero que hay que saber también cuáles son las prioridades y a veces por una foto no merece la pena exponer a un menor», ha concluido.

Otra diputada también madre, la socialista Isabel Rodríguez, ha explicado que ella nunca llevó a su hijo al hemiciclo, porque entiende que el lugar «no es cómodo ni para el bebé» ni para ellos, aunque ha apuntado que la decisión de Bescansa «forma parte de su libertad». La socialista María González Veracruz ha puntualizado que la mayoría de madres trabajadoras «no pueden llevar a sus bebés al trabajo» y que la labor de los diputados no cree «que sea tanto exponer a nuestros niños como garantizar leyes que aumenten los derechos de las madres y de los padres para garantizar esa conciliación».

Como «todas las madres del país», ha proseguido, ella también trató de compatibilizar su lactancia con su trabajo, y ha apuntado que los políticos tienen que garantizar la igualdad de las mujeres con iniciativas como la escuela infantil del Congreso o promoviendo leyes para la conciliación.

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Bescansa sobre su bebé: «Es hora de visibilizar lo que hay en la calle»