Investigan a una traductora de árabe por robar datos judiciales sobre yihadistas

mateo balín MADRID / COLPISA

ESPAÑA

F.G Guerrero | EFE

La mujer se llevó grabaciones de escuchas telefónicas a células en Ceuta y Melilla

06 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Podría ser el relato de una novela del inglés John Le Carré, maestro del espionaje, pero los hechos son tan reales como preocupantes por los graves fallos de seguridad. El Juzgado de Instrucción número 49 de Madrid tiene abierta una causa contra una traductora externa empleada por la Policía Nacional por un delito de descubrimiento y revelación de secretos. Está imputada por robar documentos sobre causas de yihadismo seguidas en dos juzgados centrales de instrucción de la Audiencia Nacional.

La acusada trabajaba para la empresa Ofilingua S. L. y prestaba sus servicios a la Comisaría General de Información de la Policía Nacional cuando se produjo la sustracción de los papeles, en agosto de 2012. Estos documentos sustraídos de la sede policial formaban parte de dos diligencias previas abiertas en los juzgados de los magistrados Fernando Andreu y Pablo Ruz.

Se trataban de investigaciones sobre supuestas células yihadistas de propaganda, captación y facilitación asentadas en Ceuta y Melilla, cuya zona favorece que sus ciudadanos empleen mayoritariamente en sus comunicaciones el rifeño, un dialecto autóctono de la zona marroquí del Rif. De esta forma, las traducciones de las conversaciones registradas en las intervenciones telefónicas policiales eran realizadas por la empresa Ofilingua, en la que trabajaba la imputada.