La apuesta de Pedro Sánchez por Lozano indigna en el PSOE

Coloca a la exdirigente de UPyD en el número cuatro de la lista por Madrid sin haberlo consultado antes con nadie


Madrid / Colpisa

No llegará la sangre al río y, como suele ser habitual en el PSOE, a la hora de la verdad nadie vetará en el comité federal de hoy la apuesta personalísima de Pedro Sánchez por la inclusión de la diputada de UPyD Irene Lozano como número cuatro en la lista del partido por Madrid. No lo harán por evitar la bronca a dos meses de las generales y justo cuando el PP se deshilacha, pero eso no quiere decir que la aplaudan. Al contrario. Se puede contar con los dedos de la mano a los entusiastas de acoger como gran fichaje a quien durante cuatro años les ha acusado de ser causantes de la decrepitud institucional de España en connivencia e igualdad de condiciones con el PP.

Ahora, quien con tanto fervor arremetía contra los socialistas ha logrado colocarse en su candidatura gracias al dedo divino de Sánchez. Y lo ha hecho además -como ella misma había admitido tras perder el congreso de UPyD contra el candidato de Rosa Díez, Andres Herzog- cuando todo lo que le esperaba era salir a la calle a buscar trabajo como miles de españoles, y en detrimento de militantes que pasaron los filtros del sistema de democracia interna del que tanto presume la centenaria formación.

La solución encontrada resultó, a la postre, algo más estética de lo que cabía esperar. El castellano-manchego Emiliano García-Page aceptó sustituir al cabeza de lista por Guadalajara y secretario provincial Pablo Bellido, sobre el que pesa una investigación por estafa, por la secretaria de Empleo del PSOE, Luz Rodríguez. Sánchez la había colocado de número cuatro por Madrid porque carecía de apoyo orgánico, de modo que al reubicarla logró el hueco que precisaba para Lozano.

Que pida perdón

En todo caso, nada de esto rebaja las tensiones. Los más indignados consideran la operación un «insulto» en toda regla al partido. Los más benevolentes, una falta de respeto a las mínimas formas. «Se podría haber explicado si se hubiera hecho de otro modo; si ella hubiera dejado UPyD hace meses y no esta mañana, y si no se hubiera esperado al último día, cuando ya todas las federaciones habían aprobado sus listas para imponerla», dice un socialista andaluz. «Pero así es muy difícil convencer a nadie». En privado, es lo más suave que puede oírse. En público, solo el extremeño Guillermo Fernández Vara dejó traslucir su malestar y advirtió que quiere oír a Lozano pedir perdón. «Lo primero que tiene que hacer -dijo- es pedir disculpas, porque muchos nos hemos sentido ofendidos por sus palabras durante estos años». Además, los representantes de Asturias en la comisión de listas mostraron su disconformidad con la incorporación de la exdirigente de UPyD por «el papel que desempeñó en la ruptura del pacto de gobierno» que mantenía Javier Fernández con aquella formación en la legislatura pasada.

Son muchos los que piensan que, una vez más, Sánchez se la ha jugado. Y que acumula agravios que pueden pasarle una importante factura si el resultado del PSOE el 20D es peor que el que logró Rubalcaba en el 2011. El líder de la oposición ha actuado totalmente por libre. Apenas nadie, más allá del secretario de Organización, César Luena, y el portavoz parlamentario, Antonio Hernando, conocían sus intenciones.

La ya exdiputada defiende su compromiso con la regeneración al margen de las siglas

«Mi compromiso con la regeneración democrática es evidente», adujo Irene Lozano ayer, poco después de renunciar a su acta como diputada de UPyD y darse de baja de la formación. «Lo que en este momento necesita nuestro país es gente que tenga ese compromiso. Lo de menos son las siglas y lo que acredita mi posición es el trabajo que ya he hecho. A quien le parezca que lo más importante en este momento es estar bajo unas siglas u otras... es respetable pero no lo comparto», añadió.

Lozano alegó así, sin humildad alguna, que es la mera presencia de gente «independiente» como ella en el PSOE lo que hace «creíble» y «serio» al proyecto de Pedro Sánchez en materia de higiene democrática. «En la medida en que yo pueda contribuir a ese proyecto de cambio, que en este momento yo creo que es el más viable, acepto el reto y me parece que es coherente con lo que he venido haciendo», dijo.

La política, periodista y escritora, que ha ejercido durante años como azote del bipartidismo, negó que pueda aplicársele el término «tránsfuga» porque no se lleva su escaño a otro grupo sino que, al revés, ha renunciado a él y también a la indemnización que le habría correspondido por el cese como parlamentaria.

El programa será aprobado en una conferencia el 14 y 15 de noviembre

El PSOE aprobará su programa electoral para las elecciones generales del 20 de diciembre en una conferencia política que se celebrará los días 14 y 15 de noviembre, tras un «proceso participativo» en el que han colaborado más de 700 expertos. El programa culminará un proceso de debate y de aportaciones canalizadas en asambleas abiertas por toda España, muchas de ellas con la participación del secretario general, Pedro Sánchez. La elaboración del programa está siendo coordinada por la secretaria de Estudios y Programas y número dos de la lista por Madrid, Meritxell Batet.

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