Margallo ridiculiza que los secesionistas reclamen ahora ser españoles

MARILUZ FERREIRO LA VOZ EN BARCELONA

ESPAÑA

Cara a cara a cuatro días del 27S. El ministro José Manuel García-Margallo habría ganado el debate que mantuvo ayer con el número 5 de Junts pel Sí, Oriol Junqueras (ERC), según los primeros sondeos realizados en algunos medios digitales, que anoche le daban un 53 % frente al 47 %.
Cara a cara a cuatro días del 27S. El ministro José Manuel García-Margallo habría ganado el debate que mantuvo ayer con el número 5 de Junts pel Sí, Oriol Junqueras (ERC), según los primeros sondeos realizados en algunos medios digitales, que anoche le daban un 53 % frente al 47 %.

Junqueras se arroga una «victoria brutal» solo por haber logrado debatir en televisión con el ministro de Exteriores

24 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

De Argelia hasta Catanga. De Serbia hasta Letonia. De la Pepa a los tratados europeos. Y todo adobado con Albert Camus y San Agustín. El debate entre el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo y Oriol Junqueras, líder de ERC y número cinco de Junts pel Sí fue un desfile de jurisprudencia y casuística de indepedencias varias del mundo y más allá. El cara a cara en 8tv fue moderado por Josep Cuní sin apenas intervenciones. Junqueras ya consideró una «victoria brutal» el hecho de debatir con un ministro. Después de este «triunfo» se enzarzaron en el tema central, la permanencia en la UE de una Cataluña indepediente, con un rosario de declaraciones y de artículos legales. García-Margallo dijo que «el que se va, se va», y aseguró que Bruselas no excluiría a Cataluña, porque sería «una autoexclusión». Junqueras sostuvo que los catalanes nunca dejarían de estar en la UE porque «la permanencia está claramente resuelta». Y sobre estos dos presupuestos irreconciliables fundamentaron sus argumentaciones los dos contendientes. En paralelo y sin encontrarse. La Arcadia feliz frente a la hecatombe.

En base a la ruptura de Cataluña con la UE, García-Margallo dibujó un panorama catastrófico. Una cadena que empezaría por la reducción del comercio debido a las fronteras y que derivaría en la «pérdida de 689.000 empleos» en Cataluña y «en la bajada de las pensiones hasta en un 44 %». Utilizó como ejemplo los casos de países que se independizaron de Rusia. Señaló que afirmaciones de este tipo no son amenazas. «Si veo que te tiras por un puente, te digo: 'No te tires, Oriol, que la galleta va a ser monumental'», indicó.

J. Manuel García-Margallo
«Es absurdo tener una república independiente con 7,5 millones que tengan nacionalidad española»J. Manuel García-Margallo

Junqueras apuntó que no le servían los datos de naciones que se independizaron hace años de los rusos, aseguró que los catalanes ya son ciudadanos europeos y que los ampararía el derecho internacional para continuar formando parte de la UE. «La ciudadanía europea tiene una vis jurídica de carácter expansivo», espetó. Además, explicó que los catalanes podrían tener una doble nacionalidad, manteniendo la española. «Por sentido común, si a lo que se aspira es a una república independiente de siete millones de ciudadanos, todos con nacionalidad española, es un poco absurdo, si uno se va es que se va, se va», replicó Margallo.

A la hora de valorar los riesgos de la independencia, el ministro explicó que los bancos catalanes no podrían estar supervisados por el BCE, que no podría acreditar su solvencia, y no tendrían liquidez ordinaria. Recurrió a Grecia para poner un ejemplo del corralito que podría sufrir Cataluña. Junqueras relativizó las amenazas de las entidades bancarias y destacó la pujanza económica de Cataluña tanto en exportaciones como en inversión exterior para defender la viabilidad económica de la independencia. «El suyo es el cuento de la lechera a la inversa, de profecías apocalípticas que chocan con la realidad», le dijo a su oponente.

Oriol Junqueras
«No le vamos a quitar la nacionalidad a nadie y sería lamentable que el Gobierno español la quisiera quitar»Oriol Junqueras

Margallo quiso insistir en los beneficios que, a su juicio, le aporta España a Cataluña. «Aseguró que esta comunidad es la primera en inversión acumulada y en infraestructuras» y que el Estado español es un buena plataforma económica porque tiene peso en la UE y presencia en Iberoamérica. «¿Por qué va a perder eso Cataluña?», le preguntó al líder de ERC. Junqueras respondió que a las empresas catalanas les iba bien a pesar de los Gobiernos españoles y aseguró que si sus productos eran «buenos y baratos» seguirían vendiéndose tras la independencia.

El debate acabó con sonrisas y Margallo devolvió la estocada inicial de Junqueras y su «victoria brutal» por debatir con un ministro, enviándole un mensaje a Artur Mas con un «aquí quien manda es Oriol». Y tiró de Plutarco para reproducir la anécdota: «Aquí vive el presidente, el que manda vive enfrente y Oriol es el que manda», dijo el ministro. La respuesta fue a base de Séneca: «Vox populi, vox dei», le dijo Junqueras.