El Congreso sopesa sancionar a Sabino Cuadra por romper la Constitución

EFE

ESPAÑA

El diputado de Amaiur arrancó varias páginas de la Carta Magna durante el pleno del miércoles

17 sep 2015 . Actualizado a las 22:04 h.

La Mesa del Congreso analizará el próximo jueves si sanciona o adopta alguna otra medida contra el diputado de Amaiur Sabino Cuadra, quien durante el pleno de ayer miércoles arrancó varias páginas de un ejemplar de la Constitución Española cuando se encontraba en la tribuna de oradores de la Cámara Baja.

Varios grupos parlamentarios han pedido este jueves por carta al presidente del Congreso, Jesús Posada, que tome cartas en el asunto ante el «ultraje» a la Carta Magna perpetrada ayer por el diputado abertzale.

Pese a estas denuncias, el protagonista del incidente ha insistido hoy en su actitud, ha dejado claro que no piensa pedir perdón y ha dicho que su gesto está dentro del «ejercicio normal» de la libertad de expresión.

«Parece que por arrancar dos páginas de un libro, de la Constitución, se está derrumbando el imperio, creo que es un poco exagerado», ha proclamado.

Posada ha remitido el asunto a los servicios jurídicos de la Cámara para que emitan un informe a la vista del Reglamento del Congreso, lo que servirá de base para la decisión de la Mesa que, en cualquier caso, deberá adoptarse por unanimidad.

Más allá de la posible sanción del propio Congreso, UPyD ha solicitado incluso que se presente una denuncia contra Cuadra ante la Fiscalía, posibilidad sobre la que Posada no se muestra partidario porque «lo que se dice en estos muros pertenece al legislativo».

El presidente del Congreso no ha querido adelantar si cree que existe algún precepto del Reglamento que permite sancionar a Cuadra, aunque sí ha dejado claro -tal y como afirmó ayer cuando le llamó al orden en el pleno- que arrancar varias páginas de la Constitución es un gesto ofensivo, «inadmisible y censurable».

Una opinión que comparte el secretario general del grupo popular, José Antonio Bermúdez de Castro, que ha pedido a Posada que adopte «todas las medidas que estén en su mano» para impedir que vuelva a repetirse una conducta «inaceptable y despreciable» y que supone una ofensa a uno de los símbolos de libertad y convivencia.