Una maniobra que busca no quedar en manos de la jueza Alaya

Tanto Chaves como Griñán y Zarrías habían expresado ya su malestar con la dirección por anunciar que les pedirían el escaño en cuanto fueran imputados


Madrid / La Voz

La decisión tomada por José Antonio Viera y las dudas de Chaves y Zarrías dejan en muy mal lugar a la dirección del PSOE, que llegó a anunciar su renuncia al escaño, pero augura también una tormenta política. La presencia diaria de los tres en el Congreso traslada ahora al debate nacional y a la dirección del PSOE un asunto que hasta ahora se tenía su epicentro en al ámbito andaluz. La cúpula nacional socialista, con el secretario de Organización, César Luena, a la cabeza, demuestra su falta de autoridad en el partido y su descontrol en torno a las repercusiones del caso ERE. Tanto Chaves como Griñán y Zarrías habían expresado ya su profundo malestar con la dirección nacional por anunciar que les pedirían el escaño en cuanto fueran imputados, a pesar de que ese código ético sitúa ese paso en la apertura del juicio oral. Ahora el atrincheramiento de Viera extiende la sospecha de que se trata solo de una estratagema para burlar las consecuencias jurídicas que tendría para todos los imputados el abandono de sus escaños. Si Viera hubiera dejado su acta, los cuatro pasarían a ser investigados con toda probabilidad por la jueza Mercedes Alaya, al no haber ningún imputado con aforamiento. Ahora, el criterio de la jueza de no desgajar el sumario implica que todos seguirán siendo investigados en el Supremo, incluidos los que renuncien al escaño.

Apartar a Alaya de la causa ha sido una de las prioridades de los implicados en el caso de los ERE, algunos de los cuales, incluidos Chaves y Griñán, no han dudado en poner en duda la instrucción de la juez de Sevilla a la que llegaron acusar de «bordear la prevaricación». La experiencia dice que el Supremo suele ser mucho más garantista con los políticos acusados de corrupción de lo que lo son los tribunales ordinarios. Y tanto Chaves como Griñán y el resto de diputados imputados han tenido ya la primera muestra de ello, dado que el juez Jorge Barreiro solo ha mantenido la imputación por malversación de fondos, además de la de prevaricación que afecta a los cuatro, para el exconsejero José Antonio Viera. Alaya, sin embargo, consideraba que Chaves y Griñán podrían haber cometido también malversación dado que, a su juicio, eran conocedores del mal uso del dinero público.

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