Sor Lucía Caram, en el punto de mira del Vaticano

La monja ha denunciado presiones del actual Gobierno, al que su discurso «molesta»


Las monjas Lucía Caram y Teresa Forcades molestan. Al menos eso es lo que se desprende de las últimas informaciones publicadas por La Vanguardia y algunas de las declaraciones que ellas mismas han hecho en algunos medios de comunicación del país.

Las dos religiosas más mediáticas del país se encuentran en un punto de inflexión en sus vidas. Tras las presiones recibidas por las altas esferas religiosas, ambas parecen hallarse en el dilema de tener que escoger entre su vida política y televisiva o la eclesiástica. El caso de Sor Lucía Caram es quizá uno de los que más está dando de qué hablar. Esta monja dominica en el convento de Santa Clara de Manresa ha sido recientemente llamada a capítulo por la nunciatura de la Santa Sede en España y según ella misma confirmaba al diario catalán, recientemente ha sido recibida en el Vaticano por el secretario del órgano que supervisa la actividad de las órdenes religiosas, para tratar su actual situación. Y es que a Caram, sus apariciones televisivas ya le han costado un apercibimiento verbal de la nunciatura, quienes consideran incompatible su exposición mediática con los principios de la vida monástica.

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El Vaticano llama la atención a Sor Lucía En Roma no gusta el excesivo protagonismo mediático de la monja tertuliana

«He recibido muchas presiones por parte del Gobierno porque mi discurso molesta mucho», aseguraba la propia Caram en una entrevista realizada en la emisora catalana RAC1, donde además ha apuntado directamente a El Vaticano: «En Roma hay un dossier enorme con cartas que piden mi cabeza y se dedican a atacar». Pero los dardos de Lucía Caram no se han quedado ahí. La monja dominica ha puesto nombre y apellidos a algunos de los políticos a los que su actividad molesta: «Yo no recibo dinero del Gobierno y si a los señores Floriano, Hernando y Fernández Díaz les molesta, lo siento, pero yo no me debo a ellos sino al Evangelio y a la Iglesia. Hay cosas que no pueden amordazar». Frases como «Carlos Floriano es el tonto útil del Partido Popular» o «esta gente no tienen conciencia ni escrúpulos» (refiriendose a los populares), son algunas de las declaraciones que le han hecho ganarse la enemistad de las altas esferas del PP.  

Pero no son estos los capítulos más oscuros que atañen a las presiones que está recibiendo la religiosa. La misma Sor Lucía ha explicado que antes del 9-N una persona anónima la amenazó asegurando que si no se callaba le llenaría «la cabeza de plomo».

El caso de Teresa Forcades, es parecido en el fondo, aunque no en la forma. Perteneciente a las monjas benedictinas del monasterio de Sant Benet (Montserrat), quien hace unos meses decidió fundar la plataforma a favor de la independencia catalana Procés Constituent, esta religiosa, a pesar de causar ciertas molestias, abandonaría la vida en el convento por una decisión propia. La organización de Forcades, que forma parte de la candidatura de Ada Colau (Barcelona en Comú), podría acabar apartando, por una decisión personal, a la monja de la vida religiosa. Y es que, después de trascender el contenido de una carta firmada de su puño y letra, en la que Forcades manifestaba su disposición a abandonar temporalmente la vida religiosa para ser candidata a la presidencia de la Generalitat. 

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