Díaz se enfrenta a su investidura sin los votos para sacarla adelante

Negocia contra reloj con Podemos para garantizarse la presidencia andaluza


Madrid / La Voz

Susana Díaz se somete a partir de hoy en el Parlamento andaluz a la sesión de investidura como presidenta de la Junta de Andalucía con la seguridad de que no saldrá elegida en la primera votación, que exige la mayoría absoluta de la cámara. Todos los partidos de la oposición han anunciado su voto en contra en esa primera oportunidad. Díaz se muestra convencida, sin embargo, de que alcanzará la presidencia en alguna de las votaciones sucesivas en las que le bastaría la abstención de Podemos y Ciudadanos, o la del PP, para alcanzar la mayoría simple de la cámara. Los socialistas andaluces negocian contrarreloj con Ciudadanos, que está dispuesto a facilitar su investidura a cambio de que firme un pacto contra la corrupción, y sobre todo con Podemos, que está poniendo muchas más dificultades para dar ese paso.

Con ese objetivo de atraerse a un partido que, como Ciudadanos, hace de la lucha contra la corrupción una de sus principales banderas, Díaz anunció que presentará al Parlamento andaluz «el paquete más potente de lucha contra la corrupción que se ha conocido en España, y que ha hecho nunca ningún Gobierno». Según aseguró, el PSOE andaluz puede hacerlo porque está «lleno de gente honesta». Con ella al frente de la Junta, dijo, se va a exigir que «quien se lleve el dinero responda con su patrimonio». «Vamos a llegar al límite de la transparencia», remachó.

La investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta a menos de 20 días para las elecciones autonómicas y municipales supondría para el PSOE un fuerte impulso político. Consciente de ello, el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, dijo confiar ayer en que durante la próxima semana su compañera de partido alcance la presidencia de Andalucía para que esta comunidad tenga «el gobierno que merece».

La primera votación sobre la investidura está prevista para mañana martes por la tarde. Antes, Díaz expondrá este mediodía un programa de gobierno que, según adelantan desde el PSOE, estará centrado en cuatro ejes: recuperación económica, regeneración democrática, blindaje de los servicios públicos y defensa de Andalucía en la nueva financiación autonómica. Mañana martes comenzarán las intervenciones de la oposición y las posteriores réplicas de la candidata a la presidencia, tras lo que los diputados serán llamados de uno en uno para expresar su voto.

Díaz necesita en ese punto el respaldo de 109 escaños para alcanzar la mayoría absoluta. En el previsible caso de que no los logre, se convocará un segundo pleno para el 7 u 8 de mayo -a finales de esta semana- en el que bastará que no haya más votos en contra que a favor. De persistir la negativa del resto de partidos, hay un período de hasta dos meses para convocar más votaciones, transcurrido el cual sin avances sería obligatorio convocar nuevas elecciones.

Sucesivas votaciones

Por tanto, si Díaz no logra cerrar antes del 7 de mayo la abstención de Podemos para sumarla a la de Ciudadanos, que ya está prácticamente confirmada, las siguientes votaciones podrían celebrarse incluso después de que se conozca el resultado de las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo.

Las complicada situación política que se vive en Andalucía y las dificultades para formar un Gobierno estable auguran un escenario similar o incluso más complicado después de las elecciones autonómicas en muchas comunidades en las que el resultado se prevé aún más ajustado que en Andalucía, en donde el PSOE se impuso claramente. Por eso, ningún partido quiere aparecer como el fiel aliado de Díaz para no perjudicar sus expectativas no solo en las elecciones de mayo sino tampoco en las generales de finales de año.

Arenas dice que un pacto de los de Rivera con el PSOE es la antesala de un acuerdo nacional

El vicesecretario de Política Autonómica y Local del PP y ex líder de los populares en Andalucía, Javier Arenas, se refirió a la sesión de investidura de Susana Díaz que comienza hoy en el Parlamento andaluz e insistió en que un pacto entre PSOE-A y Ciudadanos «en parte está cantado» y podría ser «la antesala de un acuerdo nacional». Se mostró muy crítico con el partido presidido por Albert Rivera porque, a su juicio, «apuesta por la legalización de las drogas blandas, está en contra de la alta velocidad ferroviaria y quiere subir impuestos como el IVA de los servicios básicos, el de sucesiones y sobre el patrimonio o suprimir todos los ayuntamientos menores de 5.000 habitantes».

Arenas arremetió contra Podemos y Ciudadanos y advirtió de que «hay que tener mucho cuidado con las soluciones fáciles a los problemas difíciles», porque los experimentos deben hacerse «solo con gaseosa». Indicó que «no se puede experimentar con el empleo de los hijos y los nietos de los españoles» y alertó de los «partidos nuevos» porque, según dijo, «no somos todos idiotas y de pronto no puede aparecer un listo que lo arregle todo».

Por «un capricho»

Lamentó que, por el «capricho» de Susana Díaz de anticipar las elecciones andaluzas, «ahora tenemos la situación de falta de gobernabilidad más grave de la historia de la Autonomía». Frente a ello, defendió la gestión llevada a cabo durante estos años «difíciles» por el Gobierno de Mariano Rajoy, con «reformas impopulares, pero necesarias porque había que sacar a España de la crisis».

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