Ciudadanos se queda solo en su propuesta de legalizar la prostitución

Argumenta que permitiría al Estado recaudar 6.000 millones de euros anuales


Madrid / La Voz

Ciudadanos comienza a concretar su programa electoral. Tras sus polémicas propuestas de frenar las inversiones en el AVE, retirar la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares y subir el IVA de algunos productos básicos, plantea ahora legalizar la prostitución. Albert Rivera lo justifica porque es una actividad que genera 18.000 millones anuales, lo que permitiría al Estado recaudar 6.000 millones en impuestos, una cifra nada desdeñable en un país que está haciendo recortes en educación, sanidad e investigación.

«Estas personas parece que no existen, hay una especie de doble moral colectiva, pero están ahí y tienen su sufrimiento», aseguró. Argumentó que un 85 % de la prostitución que se ejerce en España es forzosa y, por tanto, ilegal y que por regular entiende perseguir lo que es delito y dar derechos sociales y obligaciones tributarias a quienes la ejercen de forma voluntaria. Rivera admitió ayer que es una cuestión que requiere «debate sereno y consensos», pero recordó que su partido ya ha defendido en el Parlamento catalán que es «mejor regular la prostitución, lo que es delito y está prohibido y lo que es voluntario, cómo tributa y cómo se regula». El líder de Ciudadanos reconoció que no es un asunto sencillo, pero que hay que ser valiente para «acabar con las mafias, la trata de blancas y perseguir delitos».

El PP, el PSOE e Izquierda Unida mostraron ayer su clara oposición al considerar que el objetivo debe ser combatir la explotación sexual. El portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, aseguró que la subcomisión creada en el seno de comisión de igualdad de la Cámara, que está estudiando el tema y donde han comparecido diferentes expertos, no es partidaria de la legalización. En esa línea, recordó que «la explotación de la mujer es un delito y la trata es un delito execrable que hay que perseguir».

Mercancía electoral

La portavoz socialista de igualdad, Carmen Montón, se preguntó «si esta es la propuesta para salir de la crisis y acabar con el desempleo de las mujeres que se legalice la compra venta de mujeres». Equiparó a Ciudadanos y el PP, una «derecha» que dijo utiliza a las mujeres como «mercancía electoral». En el caso de los populares se refería a la reforma del aborto para tratar de «coger votos de todas partes».

El portavoz de Izquierda Plural, José Luis Centella, también se manifestó en contra porque «no hablamos de una actividad laboral sino de utilizar el cuerpo como instrumento comercial». En su opinión, «hay que castigar y penalizar al que provoca la prostitución». Rosa Díez (UPyD) no quiso entrar en el fondo de la cuestión y se limitó a decir que «lo más importante siempre ha sido que no se utilice a las mujeres» y que hay que perseguir a los que las utilizan para obtener recursos económicos.

Los partidos catalanes también criticaron a Rivera por tratar de utilizar electoralmente el asunto.

Por su parte, organizaciones como la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAM) y el Colectivo Hetaira pidieron a Rivera que reflexione y concrete su propuesta antes de incluirla en su programa.

La presidenta de APRAM, Rocío Nieto, reclamó que debe haber un debate porque existe el peligro de que la legalización suponga «un sello de garantía para los proxenetas que están negociando con seres humanos, no solo mujeres sino niñas». Silvia García, del Colectivo Hetaira, dijo que «habría que diseñar una legalización seria, en la que se reconozcan los derechos de las trabajadoras del sexo.

Desde octubre del 2014 el Instituto Nacional de Estadística (INE) incluye la prostitución y las drogas en el PIB, lo que ha supuesto que la economía española aumentara en 1,7 puntos en el 2010.

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