El PSOE desprecia la propuesta del PP de dejar gobernar a la lista más votada

Susana Díaz responde que no cambiará la Junta por ayuntamientos

Bidireccional. Moreno reiteró el principio de que gobierne el más votado, pero dijo al PSOE que debe ser en las dos direcciones.
Bidireccional. Moreno reiteró el principio de que gobierne el más votado, pero dijo al PSOE que debe ser en las dos direcciones.

Sevilla / Colpisa

El PSOE recibió con cajas destempladas la propuesta del PP de sellar un acuerdo para respetar que gobierne la lista más votada en cualquier cita electoral. Tanto la líder andaluza Susana Díaz como desde la dirección federal arremetieron contra esa medida, que tildaron de «cambalache y trueque» con el que los populares intentan «blindarse» en los ayuntamientos y autonomías. En Andalucía, en concreto, la presidenta en funciones aseguró que la Junta no será «moneda de cambio de nada ni nadie».

Las negociaciones de estos días se centran en los apoyos para garantizar la investidura a Díaz como presidenta de la Junta a ser posible a finales de abril, pero debajo subyace lo que pueda pasar en las municipales y autonómicas que se celebran dentro de siete semanas, e incluso en las generales de final de año. Todos se mueven con pies de plomo para no hipotecar posiciones futuras en las citas electorales que se avecinan. El PSOE no acepta el principio de que el más votado gobierne, aunque esa postura dificulte las negociaciones para la investidura de Díaz, porque sabe que el PP, pese al retroceso en las elecciones del pasado domingo, es todavía la fuerza más votada en cinco de las ocho capitales de Andalucía, y es factible que lo sea de nuevo en los comicios del 24 de mayo.

Las luces de alarma se han encendido en el PP de toda España tras comprobar la pérdida de capitales como Sevilla, Cádiz o Huelva, unos datos que temen que se reproduzcan dentro de siete semanas. En las anteriores municipales, por citar el ejemplo de Andalucía, los populares se hicieron con las ocho capitales de provincia, pero ahora corren el riesgo de perder un buen número de ellas, no solo las tres que perdieron en las autonómicas.

En las elecciones del domingo, el PP retuvo la primera posición en Granada, Almería, Jaén, Málaga y Córdoba, pero experimentó caídas de más de quince puntos en todos los casos y dejó la puerta abierta a que eventuales pactos de la izquierda o incluso con Ciudadanos les desaloje de las alcaldías aunque se mantenga como la lista más votada. Pero el PSOE no quiere ni oír hablar de ese acuerdo. «Es el momento de los andaluces y no de los partidos», aseveró ayer mismo Díaz, que criticó los «tacticismos» de «para ti la Junta y para mí los ayuntamientos».

La presidenta andaluza arremetió contra el PP porque «no ha superado su derrota y está noqueado» y le instó a actuar «con responsabilidad, pero no pretendiendo trueques que los ciudadanos no entenderían». Recordó que en el 2012, cuando el PSOE pactó con IU, había una mayoría de izquierda que garantizaba «un gobierno fuerte y estable», una situación que ahora es diferente con un PSOE con 14 escaños más que el segundo partido y 32 más que el tercero. Escudándose en que lo que, a su juicio, han dicho los ciudadanos en las urnas es «o gobierna el PSOE o no hay gobierno», la presidenta en funciones confió no obstante en que «con responsabilidad todos estaremos a la altura».

Su política tiene la anuencia de la dirección federal del PSOE, que aseguró que «respetará» y «refrendará» los acuerdos que adopte la presidenta andaluza, porque serán programáticos, ya que «no es cuestión de con quién pactas sino para qué», dijo la secretaria de Política Municipal, Adriana Lastra en Radio Nacional. Lastra rechazó también la propuesta del PP, no solo por el caso andaluz sino por los escenarios que pueden formarse en otros puntos de España el 24 de mayo. Cerrar una posición definitiva ahora, agregó, supondría «aislar a los políticos de lo que pide la sociedad», que es que los partidos sean capaces de llegar a acuerdos y pactos. «A eso no vamos a renunciar», subrayó la secretaria de Política Municipal socialista, que reprochó a los populares que sean precisamente ellos quienes incumplen esa propuesta «en multitud de ayuntamientos».

Podemos no consultará a las bases su postura en la investidura de la presidenta andaluza

Aunque Podemos no tiene aún decidido si votará en contra, a favor o se abstendrá en la sesión de investidura de Susana Díaz, fuentes de la formación avanzaron ayer que no se consultará a las bases sobre la posición que finalmente se adopte. Los estatutos del partido liderado por Pablo Iglesias establecen que la Asamblea Ciudadana, formada por todos los afiliados a Podemos en un territorio determinado, deberá ratificar cualquier pacto electoral con otras formaciones. La dirección de Podemos, no obstante, mantiene que un hipotético apoyo que permitiese la investidura de la candidata socialista, ya fuese un sí en la primera votación o una abstención en la segunda, no supondría ningún tipo de alianza. Esta se produciría, se justifica desde la formación, si a cambio de su respaldo Podemos recibiera contraprestaciones de algún tipo, como cargos institucionales a imagen del pacto de Gobierno mantenido por PSOE e IU durante la pasada legislatura. En cualquier caso, las fuentes consultadas sostienen que las ejecutivas regional y nacional obrarán teniendo en cuenta la opinión de los simpatizantes.

Aunque no se consulte a las bases, Podemos ha presentado a los socialistas una serie de condiciones de obligado cumplimiento si quiere alcanzar la presidencia de la Junta gracias a sus 15 diputados en la Cámara andaluza. Entre ellas, la exigencia de la renuncia de sus puestos en el Congreso y Senado de Manuel Chaves y José Antonio Griñán o la puesta en marcha de un plan de emergencia social que, entre otras medidas, incluya la paralización absoluta de los desahucios.

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