El Gobierno se ha gastado en tres años el 37 % de la hucha de las pensiones

Ana Balseiro
Ana Balseiro MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Zipi | EFE

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social se vacía peligrosamente

24 mar 2015 . Actualizado a las 08:54 h.

Al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, más conocido como la hucha de las pensiones, le ha sentado muy mal la crisis. En los últimos tres años ha perdido un 37 % de sus ahorros (prácticamente 34.000 millones de euros), ya que el Gobierno ha ido tirando de ella para hacer frente al pago del creciente número de pensiones (más de nueve millones ya), con sus extraordinarias -en diciembre y julio- y sus revalorizaciones, aunque estas sean cada vez más exiguas.

Al cierre del 2014, según consta en el informe anual que la ministra de Empleo, Fátima Báñez, entregó ayer al presidente del Congreso, Jesús Posada, el fondo tenía un valor de adquisición de 41.634 millones de euros (3,93 % del PIB), frente a los 66.815 millones que había en el 2011, el primer año en el que, en lugar de meter dinero en él, el Ejecutivo comenzó a sacarlo. Y es que los ingresos de la Seguridad Social -muy mermados por la caída de afiliados, las menores bases de cotización y, más adelante, por las bonificaciones aprobadas por el Ejecutivo- no alcanzaban para asumir los pagos.

Catorce años de recorrido

La hucha, creada en 1997, recibió su primera aportación (601 millones de euros con cargo a excedentes presupuestarios de la Seguridad Social) tres años después y siguió nutriéndose anualmente hasta el 2008, con un importe récord de 9.400 millones. A partir de ahí, solo en el 2010, con unos más discretos 1.740 millones de euros, se volvió a meter dinero, más allá de los 1.371 millones de beneficios generados por las mutuas de accidentes de trabajo.

Las disposiciones de recursos de la hucha comenzaron en el 2012 y han ido incrementándose: desde los 7.003 millones de ese primer año hasta los 15.300 del 2014, pasando por los 11.648 que el Gobierno retiró en el 2013.

Rentabilidad récord en 2014

El impacto, pese a haber sido enorme -33.951 millones en tres años-, ha quedado sin embargo amortiguado en cierta medida por la alta rentabilidad obtenida por el fondo, que ha acumulado 22.101 millones desde el 2000. El secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, que ayer acudió con la ministra Báñez a la entrega del informe, insistió en la «buena gestión financiera del fondo», que ha hecho que la rentabilidad anual acumulada se situase en el 2014 en el 5,06 %. Asimismo, subrayó que el rendimiento del pasado ejercicio alcanzó una cifra récord de 2.911 millones -un 30 % superior a la del 2013-, debido a que la totalidad de los activos están invertidos en deuda española.

Pese a la moderación generalizada de los tipos, el pasado año el fondo consiguió un rendimiento muy superior al registrado por los planes de pensiones: del 11,85 % frente a la media del 6,92 % alcanzada por estos últimos productos.

Burgos insistió en que esta estrategia inversora «ahora tiene más sentido que nunca», visto el interés que ofrecen los bonos nacionales. «Si hubiera algo en deuda alemana o francesa tendríamos incluso rendimientos negativos», añadió. Según el ministerio, en los dos primeros meses de este año la rentabilidad ha sido de 380 millones, lo que sitúa las reservas por encima de los 42.000 millones de euros, aunque 8.000 son rendimientos.

Seguirán «tirando» de la hucha

Durante el 2014 la hucha disminuyó un 22,53 % (15.300 millones), pero no será el último año que ocurra. El secretario de Estado afirmó que el Gobierno volverá a emplear el fondo para pagar las pensiones. Insistió en que es «un instrumento al servicio del mantenimiento y la mejora del poder adquisitivo de los pensionistas» y que el uso que se ha hecho de él en estos tres años ha respondido a dicho objetivo, además de ser «razonable y acorde con las necesidades del sistema».