Un piloto se niega a embarcar en el avión a un inmigrante que iba a ser deportado

Europa Press

ESPAÑA

ALBERT 0LIVE | EFE

Alegó que en su nave no subían personas maniatadas, frustrando la expulsión de esta persona a Guinea Bissau

26 feb 2015 . Actualizado a las 18:32 h.

Un piloto de la compañía marroquí Air Maroc se negó a embarcar en su nave a un inmigrante esposado y escoltado por dos agentes de la Policía Nacional que iba a ser deportado el lunes de la semana pasada en un vuelo comercial rumbo a Guinea Bissau con escala en Casablanca. Alegó que en su nave no subían personas maniatadas, frustrando la expulsión de esta persona que fue devuelta al CIE y puesta en libertad al cabo de unos días.

Se trata de B.B., un guineano de 42 años que recibió el alto de la Guardia Civil en un control rutinario de carretera cuando cruzaba Logroño camino de Portugal el pasado diciembre. Él no lo sabía, pero tenía dictada una orden de expulsión en su contra, así que no pudo continuar camino. Los agentes le trasladaron a una comisaría y 72 horas después, se vio en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche, en Madrid. Iban a deportarle.

Cuenta que la resolución no llegó hasta el día 50 de internamiento, es decir, cuando le faltaban solo diez para cumplir el plazo máximo que un extranjero pendiente de expulsión puede permanecer retenido en un CIE.