La respuesta penal al nuevo terrorismo

La legislación vigente está dirigida fundamentalmente a combatir los grupos organizados. La pactada va también contra individuos aislados


redacción / la voz

El terrorismo de corte yihadista que planea y ejecuta agresiones a nivel internacional, utilizando métodos e instrumentos no convencionales, poco o nada tiene que ver con el clásico, fundamentalmente, con objetivos políticos muy concretos, que era practicado básicamente por grupos organizados perfectamente jerarquizados.

Para dar respuesta a este nuevo fenómeno delictivo, practicado en muchos casos por individuos aislados, las leyes actuales hace tiempo que se han quedado cortas, como han puesto de manifiesto en reiteradas ocasiones los órganos judiciales encargados de aplicarlas.

Las reformas pactadas entre el Gobierno y el primer partido de la oposición pivotan en torno a las doce enmiendas planteadas en el Senado por el Grupo Parlamentario Popular en el capítulo del terrorismo a la modificación en trámite del Código Penal.

Lobos solitarios

El terrorista individual. Los destinatarios de los mensajes de los líderes carismáticos del yihadismo internacional cada vez más son individuos que, tras su radicalización y adoctrinamiento, intentan perpetrar ataques contra los objetivos señalados, incluyendo atentados suicidas. La nueva definición de terrorista incluye a «quien comete un delito terrorista, pertenezca o no a una organización».

Los desplazados

Adiestramiento exterior. Otro de los focos centrales de preocupación del terrorismo yihadista -«una de las mayores amenazas a la seguridad de toda la comunidad internacional», dicen- son aquellos elementos que deciden irse a las filas de organizaciones terroristas internacionales -Siria e Irak en los últimos tiempos- y regresan adiestrados en el manejo de armas y explosivos. A partir de ahora podrán ser condenados a penas de uno a ocho años de prisión,

Más penas

En función de la gravedad del delito. Se prevén penas que pueden oscilar entre los ocho y los quince años de prisión para quienes «hayan mostrado su voluntad de cometer» alguno de los delitos terroristas «o iniciado preparativos para ello». Si hay víctima mortales, según la fórmula acordada, se le aplicará la pena de prisión por el tiempo máximo previsto en el Código Penal en trámite, que es la prisión permanente revisable.

Internet

Autoadiestramiento. Quien consulte habitualmente uno o varios servicios de comunicación accesibles al público en línea, cuyos contenidos estén dirigidos o, por su contenido, resulten idóneos para incitar a la incorporación a una organización», podrá ser castigado con penas que se moverán entre los dos y los cinco años de cárcel.

Armas y explosivos

Depósito y tenencia. La nueva ley penalizará con dureza el depósito, tenencia de armas, precursores y explosivos con fines terroristas aunque no se pertenezca a una organización terrorista. También castigará la tenencia, no ya de armas nucleares, sino de aquellos elementos que puedan servir para su fabricación, pero cuya consideración como componente de un arma nuclear, es todavía dudosa, según recoge el acuerdo.

Enaltecimiento

Agravante con las nuevas tecnologías. El acuerdo eleva la pena del enaltecimiento del terrorismo y agrava la pena cuando se realice por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. El PP argumentaba en sus enmiendas que «existen con frecuencia páginas webs que en apariencia hacen un seguimiento de la guerra de Siria o en otras partes del mundo del yihadismo en general, pero en la realidad es que los contenidos de los artículos que en ellas se publican realizan un apoyo o apología de la actividad terrorista o se incita a participar como yihadistas en los conflictos existentes».

Docentes

Inhabilitación especial. Para los condenados por terrorismo se introduce las penas de inhabilitación absoluta y la novedosa de inhabilitación especial para profesión u oficio educativos, en los ámbitos docente, deportivo y de tiempo libre por un tiempo superior entre seis y veinte años al de la duración de la pena de privación de libertad impuesta en su caso en la sentencia.

La prisión permanente  revisable, con matices, ya existe en Europa

La cuestión de la prisión permanente revisable, que mantuvo en el aire el acuerdo hasta el último momento, está incluida en  la reforma del Código Penal para una lista cerrada de delitos de asesinato. Conlleva el cumplimiento íntegro de la pena de privación de libertad durante un período de tiempo que oscila entre los 25 y los 35 años, dependiendo de que la condena sea por uno o varios delitos, o de que se trate de delitos terroristas. 
Según el argumenta el Ministerio de Justicia, ha sido avalada por el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos en distintas sentencias tras su aplicación en países de nuestro entorno.  Existe en Alemania, en Austria, en Luxemburgo, en Bélgica, en Gran Bretaña, en Italia y en Holanda. 
Los críticos con esta medida argumentan que España  es uno de los países más seguros de Europa y recuerda que  una condena de hasta 40 años que  está prevista en las leyes españolas ya es en la práctica una prisión permanente.  En los países europeos donde está en vigor el preso puede pedir la libertad condicional cuando ha cumplido entre los 15 y  los 23 años.
El Código Penal alemán estipula que para la determinación de la pena se debe atender a los efectos y consecuencias que puede acarrear la pena impuesta al delincuente en el sentido de su reinserción en la sociedad. Para ello, el juez debe valorar  cada caso concreto, analizar por qué se ha cometido el delito, qué consecuencias tendría la pena impuesta y si realmente serviría para llevar a cabo la reinserción. El sistema judicial alemán, como norma general, revisa las penas a partir de los 15 años.

 

 

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