El presunto pederasta de Ciudad Lineal se somete a la segunda jornada de ruedas de reconocimiento

Europa Press

ESPAÑA

Antonio Ortiz escucha desde una sala contigua el interrogatorio de las menores

07 oct 2014 . Actualizado a las 18:04 h.

El presunto pederasta de Ciudad Lineal, Antonio Ortiz, está conociendo de primera mano el relato que están ofreciendo sus víctimas durante las exploraciones a las que se les está sometiendo, dado que en cada interrogatorio se le está subiendo desde los calabozos a la planta cuarta para que pueda escuchar sus versiones desde una sala contigua, han informado fuentes jurídicas.

Un furgón de la Guardia Civil ha trasladado a primera hora de la mañana al presunto agresor sexual desde la prisión de Soto del Real a los Juzgados de Plaza de Castilla. Desde las 10.30 de este martes se le está sometiendo a la segunda jornada de ruedas de reconocimiento, de cuyo contenido solo ha trascendido que podrían haber existido dudas en las identificaciones.

Tras las ruedas de identificación, se está sometiendo a dos de sus víctimas a una exploración -interrogatorio en el caso de los adultos-, cuyo contenido se está grabando en vídeo para que queden como prueba preconstituida. Esta modalidad de prueba se realiza para que los menores inmersos en un proceso judicial como víctimas no tengan que acudir a declarar a un posible juicio para evitar el mal trago que supondría.

Las víctimas que han acudido a los juzgados son la menor de origen chino que fue secuestrada el pasado junio, junto a la tienda que regentan sus padres en Ciudad Lineal. La otra se trataría de la menor que a punto estuvo de secuestrar presuntamente Antonio Ortiz en Coslada el pasado agosto. El lunes, ofrecieron sus versión tres víctimas y un testigo.

Durante la mañana de este martes, el presunto pederasta habría subido en dos ocasiones a la planta cuarta de los Juzgados donde se encuentra la sala de audiencias del Juzgado de Instrucción número 10 de Madrid. Desde primera hora, los funcionarios han colocado varios biombos para impedir que la prensa pudiera conocer los detalles de lo que estaba pasando. También varios agentes de la Policía Municipal han estado presente en los pasillos durante toda la diligencia judicial para ayudar en la tarea de evitar que los periodistas se acercaran a la zona de la práctica de la prueba.

En concreto, Antonio Ortiz ha subido a la planta cuarta desde los ascensores que dan a los calabozos de los Juzgados, donde se están produciendo las ruedas de identificación. Fuentes jurídicas han explicado que la Ley establece que, cuando se trata de una prueba preconstituida, el imputado tiene derecho a oír la declaración que se aporte, siempre y cuando se evite la confrontación visual con las menores.

Este tipo de pruebas siempre se graba de cara a su proyección en un futuro juicio. En este caso, al parecer Antonio O.M. habría escuchado el relato desde una sala contigua a la que se han producido los interrogatorios, según las mismas fuentes. Además, como en otros casos, han asistido a las exploraciones un equipo psicosocial que valorará la credibilidad de la versión que estén ofreciendo las menores de edad. Estas pruebas se realizaron, por ejemplo ,en el caso del profesor del colegio Valdeluz acusado de varios delitos de abuso sexual. En esta ocasión, el imputado decidió no asistir a la exploración de las menores.

Las ruedas de identificación seguirán mañana. En este tipo de diligencias participan cuatro personas y el detenido, puesto uno junto a otro, en pie y frente a un doble cristal, donde en teoría se encuentra la víctima acompañada de un psicólogo o un asistente para observar a las personas e identificar o no al que considera culpable.