Mas consumará mañana su desafío con la convocatoria de la consulta

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

GUSTAU NACARINO | REUTERS

Firmará el decreto en un acto solemne al que ha invitado a los soberanistas

26 sep 2014 . Actualizado a las 09:00 h.

Después de varios días jugando al ratón y el gato, Artur Mas desveló ayer el misterio: firmará mañana el decreto de convocatoria de la consulta independentista del 9 de noviembre en un acto solemne. Una vez que consume su desafío al Estado, el Gobierno celebrará un Consejo de Ministros extraordinario, este mismo fin de semana o el lunes, para dar luz verde a los dos recursos que presentará ante el Tribunal Constitucional, uno contra la ley de consultas que será publicada en el diario oficial de Cataluña en una edición especial el mismo sábado, y otro contra el propio decreto. El presidente catalán ha elegido el día después del habitual Consejo de Ministros de los viernes y de la comparecencia de Jordi Pujol en el Parlamento catalán para dar explicaciones sobre los fondos opacos al fisco que ha tenido en el extranjero durante más de 30 años.

Mas quiere revestir la firma de una gran solemnidad, ya que es la primera vez en la historia que un presidente de la Generalitat llama a los catalanes a votar sobre su independencia. Ha invitado a los líderes de los partidos que le apoyan (CiU, ERC, Iniciativa y CUP), así como a la presidenta del Parlamento autonómico, Nuria de Gispert, al acto que tendrá lugar en el Palau de la Generalitat. Tras la firma, está previsto que Mas pronuncie un discurso institucional. Al mismo tiempo que tenga lugar el acto institucional, Mariano Rajoy, si mantiene su agenda, estará volando de regreso de su viaje a China y llegará a España en la tarde-noche del mismo sábado.

Con la elección de esta fecha, Mas pretende que el Ejecutivo de Rajoy tarde lo más posible en forzar la suspensión de la consulta y, de esa manera, que esté viva durante unos días. Una vez firmado el decreto, el Gobierno catalán pondrá en marcha todos los mecanismos previstos para organizar la consulta. Lanzará la campaña institucional que tiene preparada, en los medios de comunicación y en las calles de Cataluña, pero también en el extranjero, y se iniciará la propaganda de los partidos para defender el sí o el no a la independencia. Mas quiere dejar claro que él ha puesto todo de su parte para que los catalanes voten el 9 de noviembre y que tiene toda la maquinaria dispuesta, pero es Madrid quien lo va a impedir. Lo que resta por ver es qué hará cuando se produzca la suspensión, si cumplirá lo que ha dicho, es decir que no celebrará un referendo ilegal, o seguirá adelante, como le exige ERC.