Crece en el PP el apoyo a que también en las autonomías gobierne la lista más votada

Rita Barberá se suma a los presidentes de Galicia, Castilla y León, Extremadura y Valencia para apoyar la iniciativa

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Ya no es solo que los municipios estén gobernados por el candidato de la lista más votada en las elecciones locales. En el PP adquiere cada vez más fuerza la idea de que esta fórmula se aplique también en las comunidades autónomas. La última en incorporarse a esta tesis fue la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, quien aludió al caso de Andalucía, en cuyos últimos comicios los populares fueron la primera fuerza, pero gobierna la socialista Susana Díaz con el respaldo de Izquierda Unida.

Mariano Rajoy y la dirección del PP no se han planteado que en las comunidades autónomas gobierne el candidato con más respaldo en las urnas, pero entre los barones territoriales hay una fuerte corriente de opinión favorable a esa idea a la que se sumó ayer Barberá. «A la vista de lo que ocurrió en la Junta de Andalucía habría que pensarlo», apuntó la regidora de Valencia desde hace 23 años. Una fórmula a la que el PSOE ha mostrado un rechazo casi aún más rotundo que en el ámbito municipal.

Entre las propuestas de regeneración democrática del PP no figura que el candidato más votado gobierne en las autonomías, a pesar de la presión en este sentido de relevantes presidentes de comunidad del partido.

Uno de los primeros en romper el fuego fue el jefe del Ejecutivo de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, que en julio pasado abogó por «ir más allá» de los municipios y hacer extensiva la fórmula del más votado a las comunidades aunque no tenga la mayoría absoluta.

Las palabras de Feijoo fueron secundadas con rapidez por el presidente de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra, quien defendió como valor político principal para un territorio que tenga «estabilidad» en su gobierno y para eso, sostuvo, es conveniente que «la fuerza más votada pueda gobernar».

Los acuerdos para que «no gobierne el mayoritario», dijo Fabra en un campus de FAES este verano, «va en detrimento de la estabilidad» porque genera ejecutivos débiles.

También el presidente extremeño, José Antonio Monago, se incorporó a esta corriente de opinión si bien la supeditó a que tenga «el mayor consenso posible» porque no debe ser fruto de la voluntad de «un solo partido». Defendió, no obstante, que el presidente de una autonomía sea el candidato con más votos porque de no ser así «se traiciona la voluntad mayoritaria». El castellano-leonés Juan Vicente Herrera comparte asimismo esa posición y defendió a través del portavoz de su Gobierno, José Antonio de Santiago, que la tesis de que gobierne el más votado «no puede quedarse» solo en los ayuntamientos.

Territorios en riesgo

Al igual que ocurre con las ciudades, el PP, a la vista de las resultados de las últimas elecciones europeas, va a tener problemas para revalidar sus mandatos en varias comunidades autónomas. Entre ellas, Madrid, Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura, Baleares y Galicia, donde los acuerdos entre las fuerzas de izquierda, conforme a la extrapolación de los resultados de las europeas, desbancarían a los gobernantes populares.

El PP, sin embargo, mantendría en su poder Castilla y León, La Rioja, Cantabria y Murcia. Castilla-La Mancha, siempre según los datos europeos, también seguiría en manos de Dolores de Cospedal porque los populares solo serían desalojados del gobierno con una variopinta alianza de PSOE, IU, Podemos y UPyD de muy difícil concreción.

Rajoy no parece dispuesto a hacer bandera política de esta fórmula a la vista de las dificultades que ha encontrado para aplicarla en las elecciones municipales. Ningún partido hasta ahora ha secundado la propuesta de que sea alcalde el candidato del partido más votado, aunque el Gobierno espera encontrar apoyos en la ronda que abrirá el lunes.

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