El rey Felipe VI subrayó hoy ante el presidente francés, François Hollande, los vínculos entre España y Francia y sus retos comunes para «dar un nuevo impulso al proyecto europeo», y aseguró que la prioridad debe ser «trabajar por un mayor crecimiento económico» y contribuir a la creación de empleo.

El monarca español pronunció estas palabras en el brindis previo al almuerzo ofrecido por Hollande en su honor y en el de la reina Letizia en el Palacio del Elíseo, durante su visita de presentación a Francia, donde permanecerán casi siete horas.

Para el rey Felipe, en un «contexto de confianza en la plena superación de la crisis económica de las últimas décadas», España y Francia «comparten la responsabilidad de dar un nuevo impulso al proyecto europeo», con especial empeño en luchar contra el paro juvenil.

«Deseamos y debemos lograr una mayor cohesión económica, social y territorial, incrementar el bienestar de nuestros ciudadanos y dar respuestas a los problemas que les preocupan», insistió, sin olvidar que «acercar Europa a los ciudadanos debe ser, hoy más que nunca, una ambición compartida».

Con unas «sólidas bases de amistad y entendimiento», prosiguió, españoles y franceses deben para el jefe del Estado Español seguir trabajando juntos, y en este sentido se refirió a la exitosa experiencia de la colaboración hispano-francesa contra ETA.

A su juicio, esta cooperación ha sido «un modelo ejemplar para acabar con aquella lacra que vulneraba los derechos más elementales de la persona».

Francés en un algunos pasajes de su discurso

Felipe VI pronunció en francés algunos pasajes de su discurso, para ratificar que Francia es una «nación admirada, un vecino muy apreciado y un socio indispensable en tantos proyectos que nos unen y ligan nuestros destinos», según sus palabras.

Ante Hollande, la reina Letizia y otros 22 invitados al almuerzo, se refirió a los Pirineos como el «reto pendiente que debemos esforzarnos en superar», en particular intensificando las conexiones de transporte y energía entre las dos naciones.

Dejó claro el apoyo de España al «liderazgo» asumido por Francia en la lucha contra el terrorismo yihadista en el Sahel, y agradeció el respaldo prestado por este país a la candidatura española al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Con una fuerte impronta europeísta en sus palabras, el rey dijo que «el éxito de Europa estriba en introducir las prioridades nacionales en la agenda europea» y recordó que los dos países vecinos han protagonizado «hechos relevantes» de la historia europea y hoy contribuyen junto «a impulsar esta hermosa aventura que es la Unión Europea».

Por otro lado, resaltó las 5.000 iniciativas empresariales emprendidas conjuntamente por Francia y España, con unos intereses comerciales que alcanzan los 66.000 millones de euros al año.

Flujo de españoles y franceses

También hizo referencia a los millones de ciudadanos que se desplazan de un país a otro, siguiendo unos flujos muy importantes a lo largo de la historia, y aprovechó para agradecer la acogida prestada «de un modo abierto y generoso» a los españoles.

Ejemplo de ello, hizo notar, son dos de los invitados al almuerzo en el Elíseo, el primer ministro Manuel Valls y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ambos de origen español.

Antes de la comida, Hollande mantuvo una entrevista de aproximadamente media hora con los reyes en la que, según fuentes francesas, se abordaron diversas cuestiones bilaterales.

Entre los aspectos tratados figuran la lucha antiterrorista, considerada una prioridad compartida, así como el combate del narcotráfico y la delincuencia organizada, además de las posibilidades de reforzar las interconexiones energéticas. Los reyes Felipe y Letizia viajan a Francia acompañados por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

Encuentro con Manuel Valls

Los reyes Felipe y Letizia se reunieron esta tarde en el Hôtel de Matignon con el primer ministro francés y su esposa, Anne Gravoin, quienes les ofrecieron una cálida acogida a su llegada a la sede oficial del primer ministro de Francia.

En su entrevista con Manuel Valls, político francés nacido en Barcelona, ha estado también presente el ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, con quien guarda estrecha relación de la anterior etapa del primer ministro en la cartera de Interior.

Valls salió a recibir al monarca al patio del palacio, cogido de la mano de su esposa, quien saludó con dos besos a la Reina Letizia, en tanto que su marido estrechaba la mano de Felipe VI.

Los cuatro posaron ante las cámaras de los numerosos fotógrafos y camarógrafos congregados en el lugar, primero en el patio, tras subir la escalinata de acceso al palacete, y también en el interior, sin que mermara la expectación de los medios de comunicación.

Cuando salieron del Hôtel de Matignon, la insistencia de los periodistas para que Felipe VI les dirigiera la mirada provocó una divertida anécdota con el primer ministro como protagonista.

Un fotógrafo no dejaba de invocar al Rey como «majestad, majestad», en francés, con unas voces a las que Manuel Valls contestó, divertido: «¿Es a mí a quien llama majestad?»

El reportero le respondió negativamente y el mandatario francés, sin perder la sorna, le replicó: «Pues debería».

Los reyes de España llegaron a la sede del primer ministro tras haber visitado la Asamblea Nacional, donde fueron recibidos por el presidente de la institución, Claude Bartolone.

Felipe VI pasó revista a las tropas de la Guardia Republicana formadas en el exterior del Hôtel de Lassay y posteriormente, junto a su esposa, mantuvo un encuentro con el presidente y otros responsables parlamentarios.

Tras la entrevista con Valls, la última etapa de la visita relámpago de los reyes a Francia concluyó en el Senado, con su presidente, Jean Pierre Bel, como anfitrión.

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Hollande recibe en El Elíseo a los reyes Felipe y Letizia