Bárcenas, un año en la cárcel contra las cuerdas

Efe

ESPAÑA

Escudándose en su aparente colaboración con la Justicia, ha reclamado hasta en cinco ocasiones en la Audiencia Nacional su puesta en libertad

27 jun 2014 . Actualizado a las 23:38 h.

El extesorero del PP Luis Bárcenas cumple hoy un año en prisión durante el cual ha pasado de intentar noquear, a golpe de «pendrive», al Gobierno del que fuera su partido durante veinte años, a verse cada vez más contra las cuerdas en el ring del caso Gürtel que arbitra el juez Pablo Ruz.

El ánimo de venganza contra los dirigentes del PP tras su ingreso en prisión le llevó de negar la mayor -la autoría de los famosos «papeles de Bárcenas» que reflejarían las cuentas opacas de los populares- a tirar de la manta acusando a su partido de financiación ilegal. Estrategia de autoincriminación con la que pretendía recuperar la libertad y que parece habérsele puesto en contra.

Escudándose en su aparente colaboración con la Justicia a través de los documentos que ha aportado a la causa para probar la existencia de esa supuesta caja B, ha reclamado hasta en cinco ocasiones en la Audiencia Nacional su puesta en libertad.

La última, invocando la decisión del Tribunal Penal Federal de Suiza de suspender temporalmente la autorización otorgada al juez Ruz para usar la documentación que le han ido remitiendo las autoridades helvéticas sobre las cuentas del extesorero en ese país.

Tanto Bárcenas como su abogado, Javier Gómez de Liaño, tenían ciertas esperanzas en que esa decisión del tribunal suizo le abriera por fin las puertas de la prisión madrileña de Soto del Real, de la que sólo ha salido en una ocasión para ir al hospital por una alergia. Salida por la que además fue castigado sin salir al patio por insultar a los funcionarios que le acompañaron en la ambulancia.

Sin embargo, ese último sueño tampoco se ha cumplido. Ruz le ha respondido que la decisión del tribunal suizo es una suspensión, no una revocación y que además, con anterioridad a la aportación de esa documentación, Bárcenas ya estaba imputado por cohecho, blanqueo y varios delitos fiscales.

Ahora sólo le queda esperar a lo que decida la Sala de lo Penal al respecto, aunque todo apunta, a la vista de otras resoluciones en las que ha secundado los argumentos del juez instructor, que esta vez tampoco le concederá su ansiada libertad.

En su última negativa de excarcelarle, el juez sigue considerando también que aún persiste el riesgo de fuga, teniendo en cuenta que continúan apareciendo cuentas de su titularidad en paraísos fiscales.