Una investigación de 4 años que desembocó en un grave problema para la Corona


Madrid / Colpisa

¿Cómo es posible que el anodino interrogatorio hace más de cuatro años de un exconsejero sobre los desmanes económicos del Gobierno de Jaume Matas termine con la hermana del rey de España al borde del banquillo de los acusados? Los derroteros del caso Nóos han ido cambiado mucho desde aquel día de febrero de 2010 cuando el entonces consejero de Turismo Joan Flaquer mencionó por primera vez la existencia del Instituto Nóos en sede judicial. Hasta entonces la fundación de Iñaki Urdangarin solo era conocida para algunos empresarios, deportistas y políticos.

La vaguedad de las respuestas de Flaquer y el extraordinario coste de esos modestos encuentros del 2005 y el 2006 encendieron todas las alarmas del fiscal Pedro Horrach y el juez José Castro, acostumbrados a detectar a distancia los enjuagues económicos de Matas. Ambos decidieron tirar del hilo y tras un año de investigaciones secretas, el caso estalla en noviembre del 2011 cuando el juez ordenó a la Policía registrar la sede del Instituto Nóos en Barcelona y otros domicilios. Aquella Navidad de 2011, don Juan Carlos en su discurso habló de que «todos somos iguales ante la ley» y dos meses después, Urdangarin bajaba la rampa de los juzgados.

El camino de Aizoon

Desde el principio Horrach no vio la implicación de la infanta, pero sí Castro. En febrero del 2013 el papel de Cristina de Borbón se convirtió en el objeto del segundo interrogatorio Urdangarin, quien se esmeró en exculpar a su mujer, pero el magistrado creyó suficientes esos correos para llamarla a declarar en primavera del 2013 por su responsabilidad como vocal en Nóos. Aquella maniobra se frustró porque la Audiencia Provincial en mayo del 2013 frenó al juez con el argumento de que la presencia en Nóos de Cristina de Borbón era decorativa. Sin embargo le señaló el camino a Castro para imputar a la infanta, que no era otro que no había que seguir el rastro de Nóos, sino el de Aizoon, la empresa compartida por los duques y que para entonces era evidente que era una firma fantasma concebida para ocultar otros ingresos. Así fue.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

Una investigación de 4 años que desembocó en un grave problema para la Corona